Para muchos tal vez fuera una sorpresa descubrir el nombre de Amaury Nolasco en la lista de los actores más interesantes de la actualidad en Hollywood. Pero para quienes han seguido su trayectoria en los últimos años no ha sido casual que al versátil actor puertorriqueño le haya llegado el éxito, y por varios frentes. |
| |
| |
|
|
Por R. Ayuso / M. Carretero
adm/EFE REPORTAJES.
Amary Nolasco (Puerto Rico, 1970), traspasa su talento, encanto y humor a todos los personajes que interpreta, lo que le está convirtiendo en un actor muy solicitado, y algo más, según una reciente encuesta del periódico “USA Today”, que le incluyó entre los 26 intérpretes más interesantes del momento en Hollywood.
Sus últimos papeles en la televisión (la serie “Prison Break”) y en el cine (“Transformers”) le han colocado en el puesto de salida hacia esa clase de fama que anuncia un éxito duradero.
Y además su romance con la ex Miss Universo Dayanara Torres, de 32 años, del que se informó en EE. UU. en junio, parece confirmarse ahora, en septiembre, cuando se ha visto a la pareja en un romántico viaje a París, aunque él prefiere mantener siempre a salvo su vida privada: "Yo prefiero seguir siendo alguien que mantiene su vida privada, privada".
IBA PARA BIÓLOGO
Nolasco estudió Biología en la Universidad de Puerto Rico, pero quienes le conocían sabían que acabaría siendo actor, aunque proviene de una familia de médicos: sus padres y su hermanos ejercen esa profesión.
Hasta que un director le ofreció trabajar en un anuncio y el destino se encargó del resto. Dejó la carrera de Biología, se pasó a los de arte dramático en Puerto Rico y después se mudó a Nueva York para perfeccionar sus estudios en la Escuela de Arte Dramático Americana Británica, donde obtuvo una formación clásica.
Después de varios años de preparación, llegó el momento de Hollywood. Allí, trabajó en la barra de un reconocido restaurante y comenzó a codearse con las estrellas de cine que tanto admiraba.
En el trayecto, siempre contó con el apoyo de sus padres, familiares y amigos que no se perdían ninguna de sus apariciones en la pantalla, por pequeñas que fueran.
No tardó en obtener papeles como artista invitado en series famosas de la talla de ““CSI: Las Vegas” y “Urgencias”. Obtuvo su primer papel secundario en la secuela “2 Fast 2 Furious/A todo gas 2, y a continuación coprotagonizó “A tres golpes de la fama”, con Bernie Mac, y la comedia “Los calientabanquillos”.
Así, hasta que llegó en agosto de 2005 le llegó el papel de Fernando Sucre en “Prision Break”, su primera serie como protagonista, que ha resultado ser un éxito en todo el mundo.
El actor boricua explica con satisfacción que su caso es también el del triunfo de la televisión de calidad y el de los hispanos en Hollywood: “Parece que estamos de moda, aunque el latino vino para quedarse".
Nolasco tiene suficientes héroes hispanos como para saber que la moda no es pasajera, pues es un enamorado de Cantinflas, Salma Hayek o José Ferrer a partes iguales.
MINORÍA NUMEROSA
"Les estoy muy agradecido", dice en español alguien que siempre tiene en los labios las gracias a Dios por la fortuna que vive en su carrera.
Como bien sabe, la industria no puede dar más la espalda a los hispanos, "la minoría más numerosa del país" y necesita contar cada vez más con artistas con los que estos nuevos espectadores se identifiquen.
Como todo en el mundo del espectáculo, "al final es una cuestión de números".
Pero esta bonanza para Nolasco coincide con la de una televisión que como medio ofrece cada vez más oportunidades y sin ningún estigma.
"Ahora un actor puede disfrutar de lo mejor de los dos mundos, del cine y de la televisión. Mira a Glenn Close", puntualiza como ejemplo de una pequeña pantalla que lejos de cerrar la carrera de sus artistas se gana para sus series la de aquellos que incluso cuentan con un Oscar en el cine como prueba de su valía.
Esta es la doble vida que disfruta Nolasco, quien disfruta ya del estreno de la tercera temporada de "Prision Break".
La serie le mantiene fuera de su hogar en Los Ángeles, durante meses sufriendo el calor de Texas, donde se rodó la segunda temporada.
Una serie que en su opinión seguirá manteniendo al espectador pegado a la pantalla con esta "montaña rusa" que justifica la "grandísima popularidad" de la que goza "Prision Break".
"Por eso no tengo nada de lo que quejarme. Sólo estar agradecido porque alguien me ha dado esta oportunidad", insiste este enamorado del golf y el tenis. EFE-Reportajes. |