YOUR WEEKLY SPANISH NEWSPAPER Contactenos
PORTADA
 
EL PERIÓDICO SEMANAL DIGITAL DE LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT y MASSACHUSETTS
   
   
 

Entrevista

 

En su día de su graduación María Elena Roena, luce feliz al lado de una de sus dos hijas, de nombre Princess Ashley. (foto NANDO)

Su desamparo no le impidió graduarse


Por Hernando Diosa

 

 

NEW HAVEN:

La vida de María Elena Roena, no ha sido un sendero de rosas. Madre de dos pequeñas criaturas, esta joven mujer de raíces puertorriqueñas, pasó por tortuosos caminos que marcaron su alma; pero no su espíritu y sus ganas de ser alguien en la vida, y es por eso que hoy nos muestra con hechos sus logros, al haber recibido la semana pasada su Diploma de Educación General o GED, de parte del “New Haven Adult & Continuing Education”.
La ceremonia, que se llevó a cabo en el auditorio del centro educativo Wilbur Cross High School, el pasado 5 de Junio en las horas de la tarde, develó las angustias y vicisitudes que tuvo que pasar María Elena, para poder lograr su compromiso. Su historia es un verdadero drama humano, y muchos de quienes la han escuchado, no han podido evitar que se les escape unas lágrimas y se conmuevan con la historia de esta increíble estudiante...
EMBARAZADA A MUY TEMPRANA EDAD
“Por esas cosas de la vida, mi papá y mi mamá se quedaron un día sin casa, por lo cual se vieron en la necesidad de venir aquí, a Connecticut, luego de residir en Nueva Jersey por algunos años”, nos empezó a relatar esta joven quien acaba de cumplir solamente 20 años de edad.
“Aquí en New Haven, a muy temprana edad conocí a mi esposo, de nombre Kenneth José Roena, de quien quedé embarazada cuando solo tenía 14 años de edad,” explicó...
La situación de María Elena en su hogar, esperando un retoño a tan temprana edad, cambió las cosas por completo, ya que sus padres –Juan Pablo Díaz y Rosaura Alvino-, no estaban de acuerdo con su nuevo estado y mucho menos con su novio, quien en esos momentos era una ganga de la ciudad.
“Yo no lo vi a él en todo mi embarazo, porque mi mamá no lo aceptaba. Así fue que nació mi hija, el 24 de enero del 2003, a quien le di el nombre de Princess Ashley Roena. En esos momentos empecé yo a saber de las cosas de Dios”.
VIENEN A MATARLO
Pocos meses después del nacimiento de la pequeña niña –y mientras la joven pareja se veía a escondidas-,- varios individuos se presentaron al hogar de la mamá de Kenneth, con funestas intenciones.
“El estaba involucrado en las drogas y una vez unos muchachos vinieron armados con pistolas para tratar de matarlo,” manifestó María.
Solamente Dios sabe que pasó. Pero en un acto de profundo arrepentimiento, el día anterior a la llegada de quienes lo buscaban matarlo, el entonces novio de María Elena, presintiendo algo oscuro buscó ayuda espiritual y se fue a la iglesia. Allí, arrodillado ante el Señor, le habló.
“Mi esposo fue y oró y le dijo: Señor tu sabes que a mí no me gusta a iglesia, pero yo me voy a hincar aquí ante tu presencia,” relató María. “Al instante de él arrodillarse en el piso, mi esposo empezó a gemir y a llorar, para darle cupo después a una paz espiritual.”
“Ya cuando los miembros de la ganga fueron a matarlo al otro día, Kenneth les pidió que no lo hicieran allí al frente de su mamá, que por favor la respetaran. Y fue así cómo les pidió que se encontraran en la zona de estacionamiento de un popular negocio de piezas para carros, en la ciudad de West Haven para que allí hablaran o hicieran lo que tenían que hacer”.
“Cuando mi esposo se fue para allá, los que querían matarlo no aparecieron por ningún lado. Nosotros creemos que Dios lo hizo todo. Tanto fue así, que al otro día le enviaron un mensaje diciéndole a él que los perdonara por haberle faltado al respeto a su progenitora.”
Esa fue algo oscuro y escalofriante en la vida de la joven madre. Afortunadamente para ella, el padre de su bebita, empezó a trabajar fuerte y ser un hombre de bien para darle a su nenita lo que necesitara, lo que facilitó una conciliación con sus suegros.
A pesar de esta conciliación, la unión matrimonial de los dos adolescentes y –más tarde-, la llegada de otra nueva bebita, Kimberly Mari, el 1ro. de marzo del 2007, el destino haría que María Elena Roena, enfrentara pruebas de mayor magnitud.
QUEDA DESAMPARADA
“Yo estuve un tiempo viviendo en la casa de mi suegra, pero allí ocurrieron muchas cosas, por lo cual me tuve que irme de la casa”, nos explicó la mamá de Princess.
“Fue así que estando viviendo en mi propio apartamento, llegó un momento en que no lo pude pagar más, y entonces el dueño del edificio me botó y quedé sin techo y desamparada,” nos manifestó. “Por tal motivo, mi esposo –sin trabajo también-, volvió a la casa de mi suegra para cuidar de nuestra pequeña niña mientras yo trataba de defenderme como fuera”.
“Muchas veces, luego de trabajar largas horas en una tienda de Kentucky Fried Chicken, estacionaba el carro en los alrededores de la casa de mi suegra, para poder dormir hasta el otro día. Y para que nadie se diera cuenta que yo estaba adentro, me ponía la cobija encima, hasta que el sueño llegaba…”.
Fueron varias las noches de frio que pasó de esa manera la recién graduada del “Adult Ed” de New Haven. Como también fueron muchas las veces que intentó obtener ayuda del estado, pero sin ningún éxito. Desafortunadamente, la papelería, la falta de una documentación adecuada, y la inexperiencia en esas lides no permitieron que María Elena obtuviera los beneficios que les brinda la ley a ciertas madres en situaciones como esta, por lo cual tomó la decisión de seguir trabajando con más fuerzas y empezar a estudiar –cuando el tiempo se lo permitiera-, en el New Adult Adult & Continuing Education Center, de la Avenida Boulevard, con el objeto de obtener su diploma de escuela superior, y después seguir hacia adelante en busca de un futuro mejor para ella y sus dos pequeños tesoros.
“Hay gente que va al estado, no necesitan la ayuda, y se la conceden. Sin embargo, hay gente que está en una necesidad grande, el estado no lo ayuda”, se quejaba.
En este proceso de regresar a un centro educativo como el “Adult Ed”, de New Haven, María Elena, regresa al hogar materno y con la ayuda de su familia logra emprender su retorno académico, que como sea no fue del todo fácil, principalmente para una madre comprometida ya con la presencia de otra nueva criatura.
“Desde el 2003, había estado tratando de finalizar mi High School, y no fue hasta este día de Junio 8, del 2008, que yo terminé mi escuela”, nos decía orgullosa antes de su ceremonia de graduación. “Pero lo logré; trabajando y estudiando a la misma vez, en todo ese proceso…”
María Elena Roena, está verdaderamente convencida que la bondad divina, fue la que le permitió salir de aquellos días amargos, de sus desventuras, y de sus noches durmiendo oculta en el interior de su viejo automóvil Hiundai, Hoy, al lado de su esposo -quien cuida de sus hijas, porque no puede trabajar adecuadamente a causa de un problema en su sistema auditivo, se prepara para emprender otras empresas y poder ayudar a la humanidad.
“Si no fuera por Dios yo no hubiera logrado hacer muchas cosas en mi vida, EL es el único que me da a mi las fuerzas para seguir hacia adelante. EL murió por nosotros, y pienso que todo lo que yo haga en mi vida, tiene que ser para agradarlo a él,” manifestó finalmente la joven Roena, quien ya está trazándose otras metas más altas.
“Yo pienso dedicarme a estudiar enfermería; pero en un futuro pienso estudiar Medicina, para tratar de buscar una cura para la enfermedad del cáncer. Eso es lo que yo quiero hacer…!”


 

LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT
Your Weekly Hispanic Newspaper
_______________________________________
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.
Reproduction in whole or in part, without written permission, is prohibited.
USA - CONNECTICUT