|
No use su casa como cajero
automático
Por Michael Periu, Jr.
El incremento en el precio de las casas alrededor del país ha sido bueno para los dueños de propiedades. Ha generado millones de millones de dólares en capital para familias que compraron hace 5 años atrás o más. La diferencia entre el valor de una casa y el monto que se debe al banco representa el capital del dueño. Cuando los precios de las casas suben mucho en poco tiempo – como ha sucedido en los últimos 5 años – eso genera mucho capital.
Mi amigo Fernando es dueño de una casa que compro en 1998 por $150,000. Tomó una hipoteca de $120,000 para comprarla. Esto le dejó $30,000 de capital en la casa. Hoy en día la casa esta valorada en $250,000. Después de pagar sin falta su cuota mensual hipotecaria solo le debe $109,000 al banco. La diferencia entre el valor de la casa ($250,000) y el monto que le debe al banco ($109,000) le deja $141,000 de capital. En solo 7 años, su capital ha aumentado $111,000 o 370 por ciento. Pero el dinero viene acompañado de mucha tentación y ahí esta el peligro.
En vez de proteger este capital, millones de famillas optan por usarlo para tomar aun más dinero prestado. Los Bancos y las financieras están más que dispuestos a otorgar préstamos y líneas de crédito respaldados por este capital que uno tiene en su casa. También combinan estos préstamos con el refinanciamiento de su hipoteca en los conocidos “cashout refis”.
El año pasado, los consumidores retiraron mas de $800 mil millones de dólares de capital mediante estos préstamos. En promedio, retiraron $36,000 por familia y actualmente pagan más de 7 por ciento de interés anual. Lo más alarmante es que la mitad de este dinero fue gastado en consumo cotidiano como cenas, ropa y vacaciones.
Los consumidores prudentes se dan cuenta que este capital es algo que merece protegerse. Ese dinero representa su retiro, la educación universitaria de sus hijos, la compra de una segunda casa en su país natal o algo semejante de mucho valor. No debe desperdiciarse en cosas cotidianas porque una vez gastado tomará muchos años – quizás décadas – recuperarlo.
Aunque en general no es recomendable, si existen casos donde es prudente aprovechar ese capital y usarlo para tomar dinero prestado. Por ejemplo, cuando uno debe mucho dinero en tarjetas de crédito a tasas de interés altas, debe de tomar un préstamo y pagar las tarjetas. Esto tiene sentido mientras que la tasa de interés del préstamo sea menos que las tasas de las tarjetas. La idea aquí no es endeudarse porque sabe que existe esta solución, sino salirse de una situación precaria en la cual ya se encuentra.
¿Tiene preguntas sobre sus finanzas o las de su pequeña empresa? Envíemelas por e-mail o por teléfono y las contestaré en futuras columnas. No olvide que puede tratarse de cualquier tema de finanzas o negocios.
Michael Periu, Jr., emprendedor hispano, realiza conferencias y escribe sobre temas financieros. Además, ofrece asesoramiento financiero a empresas y familias hispanas; 1 (888) 361-7630; mike@rinconfinanciero.co |