EL SOL LATINOAMERICANO
El Año Nuevo
Por Washington Canal Astete
El Año Nuevo es tal vez la fiesta más importante del año. Algunos no estarán de acuerdo con esta afirmación. Tal vez tengan razón. Pero es sin duda alguna la fiesta más alegre del año, no es familiar como la Navidad, sino algo muy personal y universal al mismo tiempo. Grandes eventos se realizaron en las principales ciudades del mundo durante la Nochevieja (víspera del Año Nuevo correspondiente al 31 de diciembre), siendo acompañadas con los más grandes eventos de pirotecnia. Las celebraciones más grandes se realizaron en Sidney, Hong Kong, Londres, Nueva York, París, Madrid, Moscú, Berlín, Tokio, Río de Janeiro, Sao Paulo y Valparaíso.
Mientras en Sidney se lanzaron a medianoche más de 80,000 fuegos artificiales ante más de un millón y medio de asistentes, más de dos millones de personas festejaron en las playas de Río de Janeiro y en Valparaíso igual número de visitantes presenciaron la pirotecnia sobre toda la bahía, en Nueva York los festejos se concentraron en torno a una gran bola de cristal que, inscrita con el 2007, descendió sobre una multitud en Times Square. En el Japón 95 millones visitaron los templos budistas y santuarios Shinto durante los tres primeros días del año nuevo. Las personas suelen asistir para orar en busca de la paz, la salud y la prosperidad en uno de los pocos ritos religiosos en los que participan la mayoría de los japoneses. Y ¿Qué es lo que celebraron? Celebraron el amor a la vida.
Cada Año Nuevo se hace un balance de la propia existencia, si se vivió en bien de la familia, del trabajo, de los amigos. Qué debe dejarse, qué debe añadirse. Igualmente, se recuerda que no se cumplió con todo lo prometido y una vez más se da el compromiso de cumplirlo.
Lo importante es que cada año uno sea un ser más humano, más humilde, más tratable con los demás. Planear algo más serio para el Nuevo Año. Un año entero de oportunidades de hacer el bien en la familia, el trabajo, en la comunidad. Aprender a compaginar mejor la pólvora y la paciencia en la conducta personal diaria, cómo ser más generoso o más comprensivo en algo concreto, con los amigos, con los vecinos.
En el nuevo año debe uno tratar de vivir en paz y tranquilidad con uno mismo. Buscar el reposo y fortaleza espiritual que da la contemplación de la naturaleza, este estado de ánimo nos generará un sentimiento de exceso de vida. La celebración de Año Nuevo es un cántico a la vida.
Desde siempre, el nuevo año ha significado el festejo de un triunfo inexistente, una victoria que se desea pero aún no ha ocurrido, un elogio a la esperanza que se renueva cada trescientos sesenta y cinco días.
Un factor muy importante en las fiestas del Año Nuevo es la esperanza. Por ser nuevo, el año puede ser mejor que el que acaba de terminar. Si alguien tuvo un mal año, hace votos porque en el nuevo le vaya mejor. Es por eso les deseo a todos, queridos lectores, tengan suerte en este año que empieza a rodar.
La arbitrariedad de los calendarios
La mayoría de los pueblos del mundo no celebran el año nuevo el mismo día que el hemisferio occidental y, lo que es más, ni siquiera viven en el mismo año. La medida del tiempo es algo arbitrario decidido por un grupo de personas de determinada etnia o cultura.
Para los judíos El Año Nuevo 5766(Rosh Hashana) llegó el 10 de septiembre y fue celebrado por las comunidades hebreas. Los musulmanes, que son nada menos que más de mil 200 millones de personas, están viviendo en el año 1426 del nacimiento de Mahoma. Para los chinos (más de mil trescientos millones de habitantes discurre el año 4707 de la dinastía de Huang Ti.
Musulmanes y chinos se guían por el calendario lunar, cuyos meses son de 28 días, en vez del solar de 30 días que usan los cristianos. No es sino un absurdo etnocentrismo el que hace creer que el tiempo es el mismo para todos, a todo momento.
Otros Años Nuevos
Losar, Año Nuevo Tibetano, celebrado entre enero y marzo.
Norouz, Año Nuevo Iraní, celebrado el 21 de marzo.
Naw-Ruz, Año Nuevo del Bahaísmo, celebrado el 21 de marzo.
We Tripantu, Año Nuevo Mapuche, celebrado el 24 de junio.
Inti Raymi, Año Nuevo Inca, celebrado el 24 de junio. |