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EL SOL LATINOAMERICANO |
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¿Qué está sucediendo con la economía mundial?
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La economía mundial atraviesa por una etapa crítica, hay una desconfianza generalizada en todas las principales bolsas de valores del orbe y no hay nada peor para la economía, en este mundo globalizado, que la desconfianza, la cual está causando las fluctuaciones del mercado internacional. La causa de la desconfianza, es conocida y radica en los Estados Unidos. Con un déficit enorme, un incremento substancial del desempleo, el estado volátil del mercado internacional del petróleo y una severa inflación, la nación americana está al borde de caer en la recesión.
El pasado fin de semana, Dominique Strauss-Khan, el Director Administrador del FMI (Fondo Monetario Internacional) expresó, a modo de advertencia, que debido a la dramática escasez de crédito, la sola disminución del porcentaje de intereses no sera suficiente “para poder salir de la confusión en que estamos sumergidos”.
El Nuevo Director del FMI, Strauss-Khan autorizó a los Estados Unidos la inplementación del paquete de estímulos y pidió, al mismo tiempo, a otros países que sigan este ejemplo. “No creo que nos deshagamos de la crisis con solo medios monetarios,” añadió “que una nueva política fiscal es la forma más adecuada de resolver la crisis”. El FMI anunciará, esta semana, su pronóstico económico; el cual, según él, mostrará “una severa baja y ello necesita una seria respuesta”.
La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) el pasado martes 22 rebajó espectacularmente la tasa de interés de referencia en .075% (de 4.25% a 3.5%), superando todos los pronósticos. Esta semana se prevee una adicional rebaja de .5%. Estas medidas están dirigidas a tranquilizar a las plazas bursátiles y revertir el pesimismo reinante y no se caiga en una recesión, aunque para ser reconocida oficialmente como tal, deben registrarse dos trimestres con cifras negativas.
Pero los mercados desconfían, el 21 de febrero pasado, las Bolsas de Valores del mundo habían experimentado la tercera y peor caída en apenas una semana. El Lunes Negro dio el clarinetazo de lo que tanto se temía, que empezaba la recesión. Parece claro que el colapso bursatil asiático es una primera reacción al recorte de inventarios tras la decepcionante campaña navideña norteamericana.
La mencionada Reserva Federal había estimado hacía unos meses que la llamada crisis de las hipotecas solo abarcaba unos cien mil millones de dólares y luego ha tenido que admitir que había miles de millones en juego. Por esta razón es que el sistema mundial bancario mundial vacila. Se busca una solución pronta, pero no la hay, y tratan de protegerse atrayendo difíciles capitales de Asia y el Medio Oriente. Por otra parte la baja cotización del dólar no ayuda en nada.
Por muchos años, economistas prestigiosos han afirmado que el mundo no estaba ante una crisis económica sino ante una crisis financiera únicamente, es decir especulativa, y que el comportamiento de las bolsas y sus maniobras no determinarían la economía real, que seguía siendo sólida. Cuando la economía de la primera potencia mundial comenzó a tambalear, sostuvieron, muy a la ligera, que la crisis era asunto de los Estados Unidos y que no saldría de sus fronteras. Todos estos razonamientos ahora están por los suelos, con millones de pequeños ahorristas perjudicados por haber comprado acciones de empresas en dificultades y un gran número de bancos tratando de vender sus dólares e incluso sus bonos de tesoro.
Por otra parte, otros economistas consideran que la crisis norteamericana podría acelerar la apreciación del dólar. Lo importante es establecer la confianza, aunque en estos momentos no se vislumbra aún la luz al final del túnel. |
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