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EL SOL LATINOAMERICANO |
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Una guerra costosísima y sin razón
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Han pasado cinco años de la invasión de Estados Unidos a Irak. El enorme costo económico, especialmente en vidas humanas, con el transcurso del tiempo va alcanzando magnitudes nunca anticipadas.
De acuerdo al libro que han publicado el Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz y Linda Bilmes, de la Universidad de Harvard y que se titula “La guerra de los tres billones de dólares, calculan conservativamente el costo económico para los Estados Unidos en tres billones de dólares y para el mundo en otros tres billones de dólares. Esta suma superior a la calculada por el gobierno de Bush que para justificar su acción mintió en casi todo, desde las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein hasta la supuesta vinculación con Al Qaeda.
El gobierno de Bush afirmó que la guerra costaría 50 mil millones de dólares. Los Estados Unidos están gastando esa suma en Irak cada tres meses. Dentro de ese marco de gastos con una sexta parte del costo de la guerra los Estados Unidos podrían costear con solidez el sistema de seguridad social durante más de medio siglo, sin reducir las prestaciones ni aumentar las contribuciones.
Hay que tener en cuenta que el gobierno de Bush redujo los impuestos a los ricos al mismo tiempo que se embarcaba en la guerra, pese a tener un déficit presupuestario. Irónicamente esta es la primera guerra de la historia de esta nación que no ha exigido algún sacrificio a los ciudadanos mediante un aumento de los impuestos, por el contrario, se va a encargar el pago de esta guerra a las generaciones futuras. Si no hay un cambio en la presente situación, la deuda nacional de los Estados Unidos que era de 5.7 billones de dólares cuando Bush llego al gobierno aumentará en dos billones de dólares por la guerra.
¿Esto fue un ejemplo de incompetencia o de falta de honestidad? Es casi seguro que fueron ambas. Este gobierno sólo calculó los costos actuales y no los del futuro, incluida la atención de salud y de invalidez de los veteranos que yaregresan a casa. Como no se quiso restablecer el servicio militar obligatorio, resulta difícil reclutar a soldados para una guerra impopular. Por ende las tropas están expuestas a enormes tensiones.
Daños de la guerra
En la actualidad hay 52,000 veteranos que han vuelto a los que se les ha diagnosticado el síndrome de tensión postraumática.
Esta nación va a tener que pagar indemnizaciones por invalidez al 40%, aproximadamente de los 1.65 millones que han sido dados de baja. Por otra parte, la cuenta por la atención de salud e invalidez asciende a más de 600,000 millones de dólares.
La especulación es un factor en el alza de los costos de la guerra. Los contratistas privados como la empresa Blackwater Security cobra 1,000 dólares al día por un guardia de seguridad, además del seguro de vida e invlidez que paga el gobierno.
Los vencedores
En esta guerra hay solo dos ganadores: las compañías petroleras y los contratistas para la defensa. El precio de las acciones de la Halliburton, la ex-empresa del vicepresidente Dick Cheney está por las nubes.
Los norteamericanos tienen una frase muy popular que dice, “no hay un almuerzo gratuito” a lo que debe añadirse, muy adecuadamente, que tampoco hay una guerra gratuita. Los Estados Unidos y el mundo pagarán muy caramente su precio por generaciones por venir. |
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