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EL SOL LATINOAMERICANO |
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Ejemplo de la importancia de la verdad y el coraje en el periodismo

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Anna
Politkovskaya

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Anna Politkovskaya fue una valiente periodista rusa, valiente hasta lo increíble, informando acerca de una guerra sangrienta y de un dictador rastrero, con su pluma incisiva y con nervios de acero. Hace un año esta temeraria dama de la prensa fue asesinada, recibió un balazo en el pecho y otro en la cabeza en el ascensor de su casa en Moscú, el 7 de octubre de 2006, día en que el Presidente Vladimir Putin cumplía 54 años y es otro de los doce asesinatos de periodistas, sin resolverse, que se cometen en la antigua Unión Soviética en los últimos años y el número 289 desde 1991.
El año pasado han muerto más de doscientos periodistas en todo el mundo y a parte de las «comisiones de investigación» poco se sabe de los asesinos, ¿Es que no vale nada la vida del periodista? Sacrificada siempre y muy mal pagada en las naciones pobres, ser periodista objetivo y valiente es una profesión de altísimo riesgo.
En estos días se ha publicado un libro con el título de Diario Ruso (Madrid, Ed. Debate, 395 pp.), un valioso testimonio sobre la dura labor periodística de Ana Politkovskaya, la brava reportera del mayor periódico ruso de oposición, Novaya Gazeta, tenía sólo 48 años de edad cuando fue encontrada sin vida en su edificio de apartamentos de Moscú.
Sus reportajes firmes de investigación sobre la brutalidad y corrupción de la guerra de Chechenia, así como otros abusos del poder oficial, hicieron de ella el foco de muchas amenazas de muerte. En uno de sus tantos viajes de reportaje sobre Chechenia, fue detenida y golpeada por soldados rusos quienes la arrojaron a un pozo, la amenazaron con ultrajarla e hicieron una ejecución ficticia. Pero, como una de sus colegas escribió apenas fue asesinada, «Ana creía que el destino le había dado la misión de contar a la gente la verdad acerca de lo que de verdad estaba sucediendo en Chechenia.»
Politkovskaya había publicado tres libros: Una guerra sucia (2003), La deshonra rusa (2004) y la Rusia de Putin (2005). En todos enjuiciaba con singular valentía la guerra de la separatista Chechenia y los hilos que mueve en la sombra el gobernante ruso. Las violaciones de los derechos humanos de civiles y militares, el latrocinio y consecuente enriquecimiento ilícito de los jerarcas, las venganzas contra los disidentes y el sufrimiento de rusos y chechenos, los altos índices de indefensión y pobreza en los que han caído. Entre diciembre de 2003 y agosto de 2005, la periodista escribió un sangrante testimonio, que hoy se publica como Diario Ruso, donde hace francas revelaciones sobre la guerrilla y el terrorismo chechenio, su entrevista con Kadirov principal actor del conflicto, la despiadada resolución del teatro Dubrovka que terminó con 130 rehenes muertos, pero sobre todo la mano dura con que Putin conserva su poder.
Perdida entre todos los recuerdos al año de la muerte de Ana, hay una ironía triste: Ella fue asesinada en el vigésimo aniversario de la iniciación de la política glasnost de Mikhail Gorvachev, en 1986, la cual permitió un aumento en la libertad de prensa. Hoy el ex Presidente al enterarse del asesinato de la periodista expresó «Su asesinato fue un crimen salvaje contra la nación, contra todos nosotros.. un golpe a la entera prensa independiente y democrática.» Dejemos a todos los que se interesan por una prensa libre y una sociedad democrática trabajen para asegurar que el periódico de Ana Politkovskaya se dearrolle como una fuerza de oposición independiente y que sus asesinos sean entregados a la justicia. |
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