ARTE CULINARIO
Arte culinario y del otro
Por FRANK GORDILLO
Esto de las elecciones para el puesto de senador de Connecticut ha sido el tema de conversación en el municipio y en los baños donde se hacen bromas acerca de a quien endosarán las máximas autoridades que miran más allá del siete de noviembre pensando desde ya en las pesadas jornadas que nos tocarán vivir en el 2007. Todo este ajetreo da hambre y he tenido dolorosas recaídas devorando emparedados de pernil en la “Paloma,” y arroz con gandules y gandinga en el Aquí Me Quedo, y camarones al ajillo en “Costa de Sol.”
Como decía el Dr. Ramón Botica, “la ansiedad es la causa principal del deseo de comer y alimentarse en exceso. El problema es que muchos obesos después de comer se van a mirar para adentro y allí almacenan más calorías en el sector de los glúteos,” cuestión que es una cruda realidad en el caso de un colega mío que es parte del SIM (Servicio de Inteligencia Municipal) y muy activo en las pasadas primarias. Había estado participando en un programa de “baile para bajar de peso” pero la salsa me cansa y la bachata crea problemas a la larga.
Una nota interesante de estas últimas dos semanas ha sido las preferencias de los estrategas de las campañas políticas por utilizar sitios como restaurantes o cafés para preparar las movidas electorales y electoreras de los últimos días previos al Día “D” cuando medirán fuerzas en el cuadrilátero los púgiles Ned “Ojitos” Lamont (demócrata), Joe “Urdemales” Lieberman (Republicano Independiente Demócrata ¿?), y Alan “Solitario” Schlesinger (republicano pero sin chavos)
¿Se acuerdan que en las pasadas elecciones en el tercero uno de los lugares preferidos para aquellares políticos y bebelatas era el Peter? Ahora uno de los favoritos por los partidarios de Lamont es “La Paloma Sabanera,” y el café “Tizane,” este ultimo localizado en la avenida Farmington, sitio preferido de John Kennelly donde venden café con malicia, platitos de entremeses dietéticos y de las otras bebidas para mayores de 21.
Los partidarios y jefes de la millonaria campaña de “Joe” prefieren sitios como “Starbuck” en LaSalle Rd. de West Hartford que es un lugar muy popular con filiales nacional e internacionalmente y cuya especialidad es el café. Allí usted encuentra café de Colombia, Etiopía, Abisinia, y de otros lugares del planeta aficionados a esta bebida que tomada en extremo hace que usted se sienta más nervioso que un cartero repartiendo los cheques del SSI en la calle Zion.
En los “Starbucks” usted verá personas excesivamente blancas trabajando con computadores portátiles muy caros marcas “Apple” y hablando en lenguaje cibernético. Allí planean slogans tales como “Como “Joe” no hay ninguno,” “A Joe le apoyan los veteranos de la primera guerra mundial,” o “Con “Joe” Israel seguirá fuerte,” etc.
Aparte de los distintos cafés y té, en los Starbuks venden unas pociones con gusto picante que si bien no tienen cafeína hacen que usted después de tomárselas tenga deseos de pintar su casa, o de cortar el pasto del jardín de los vecinos. También hay emparedados vegetarianos, y pastelillos de los que me agradan mucho unos con mermelada.
Seguiré yendo a estos cafés incluso después de las elecciones ya que me encanta el ambiente internacional y de gente hablando lenguas extranjeras tales como el japonés, el francés y el chino. No, no he tenido la oportunidad de ver allí a Kelvin.
Hasta la próxima, y sigan rebajando.
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