ARTE CULINARIO
Restaurante Mediza
35B LaSalle Road, West Hartford
Por FRANK GORDILLO
Estos de las elecciones del martes pasado nos dejo a todos exhaustos y más cansados que maestro de salón de clases con tres niños de Inclusión (sin apoyo logístico). La verdad es que esta idea que es fantástica y que consiste en enviar a niñitos con necesidades especiales a salones regulares tenia como condición básica y requisito fundamental, que se proveyese apoyo a los muchachitos que fueron sacados de salones pequeños, o a los que antes recibían tutoría individual por dificultades de aprendizaje.
Lamentablemente y de acuerdo a lo que están diciendo muchos padres, esto no ha sido así. Hay niños con problemas de autismo, otros agresivos y confusos que no aprenden ni dejan que otros aprendan. Olvídese usted de los casos de otros estudiantes que han llegado a escuelas “Magnet” de Hartford aprovechando la oportunidad y que traen sus propias historias de problemas emocionales y de conducta desde otros sistemas escolares.
Me han contado que ahora es mas fácil que se haga un exorcismo aprobado por el Papa desde el Vaticano, que lograr que se les haga una simple evaluación sicológica ya que el sistema escolar de Hartford ha sido acusado de “identificar en exceso a niños minoritarios afectados por excepcionalidades.” ¡Pero si el sistema lo componen casi un cien por ciento de estudiantes puertorriqueños y afro americanos!
Traigo esto a colación en medio de esta columna ya que el otro día fui al restaurante Mediza en West Hartford al que me invitó mi esposa que dice que tienen mucha comida vegetariana y sana. Allí me encontré con dos maestras acongojadísimas que estaban comentando la cantidad de educadores nuevos en el sistema que ya se han ido y otros que piensan echar un pie hacia otros distritos educacionales.
“Esto es como una caldera a alta temperatura donde la política ha vuelto a reinar como en el pasado y ustedes ya ven periodiquitos a todo color pagado por los contribuyentes con la foto del alcalde en primera pagina diciendo que todo está bien y en las escuelas reina la felicidad. Hay que estar enseñando allí para ver como se bate el cobre,” dijeron con una cara de decepción semejante a la de los republicanos que ven como gracias a Jorgito W. y sus cosas perdieron el Congreso de los Estados Unidos. Ahora algunos desesperados piensan postular para presidente hasta a “Joe,” que piensa como ellos, actúa como ellos, habla como ellos, pero dice que es demócrata- independiente (¿?).
Volviendo a lo del restaurante Mediza, aunque prometo que indagaré más acerca de la “inclusión a la cañona,” les debo decir que éste es una tremenda novedad y está caliente.
El lugar es chiquito, pero acogedor y tanto su decorado como la atención de su personal le hacen sentir como si estuviese en un lugar europeo. El restaurante es nuevo en el área, pero ya ha logrado una gran clientela debido a la calidad, y a lo exótico de sus comidas originarias de Marruecos y del Mediterráneo.
Par comenzar, y bajo la atenta mirada de mi esposa, pedí como aperitivo “Mediza sampler,” que es una variedad de sabrosas salsas que se utilizan para sazonar las comidas con pan Pita. Mi esposa probó el “Barakas,” que son unos triangulitos de masa deliciosos rellenos con espinaca, papa, queso y salsa “harissa.”
Para mi deleite, los mozos y mozas nos trajeron más pan, pero mi esposa les pidió que lo retiraran ya que era demasiados carbohidratos. ¡Qué va!
Posteriormente le entré con entusiasmo a una ensalada griega muy bien presentada no tanto por los vegetales sino por el quesito, y mi esposa solicitó una ensalada Israelí que consiste en tomates, zanahorias, cebolla, limón con vinagreta, y otros delicias que dicen le encanta a “Joe.” Como plato principal me matriculé con un “Shish Kebab” de pollo soltero que no lo había comido nunca antes tan delicioso. Los trozos descuerados del bípedo inplumedo vienen ensartados en un hierrito espectacular y lo acompañan con un arrocito sazonado al estilo marroquí con salsa “tzaziki,” humus y “laffa.”
Mi esposa prefirió un pollo “Tagine” que consiste en la mitad de esta desafortunada ave con vegetales cocidos, aceitunas, garbanzos y “cous cous” (Cuando vaya inquiera que es lo que es esto, pero a mi me gustó y no pregunte para no parecer ignorante)
Terminamos la jornada culinaria con un café expreso muy bien preparado y espumante. Para los que beben, ellos cuentan con una buena variedad de productos etílicos de buena marca. ¡Ah! los miércoles por la noche y si quiere impresionar a su novia para que ella crea que usted es intelectual, Mediza presenta a unos muchachos que tocan Jazz y que por lo buenos que son debieran estar con Esteban Arufat que produjo recientemente otro CD.
La atención es esmerada, y a diferencia de otros lugares, el dueño esta siempre por allí y le encanta parlotear. Le había dado una mirada al menú de postre, específicamente a un postre de calabaza, pero mi esposa no concedió. ¡Qué le vamos a hacer!
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