El periodismo
El diccionario de la Real Academia Española define el periodismo como la actividad que consiste en recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad. Para obtener dicha información, el periodista debe recurrir obligatoriamente a fuentes verificables.
Básicamente, esa es la definición, pero el periodismo es mucho más que eso, la función del periodista no tiene límites y tiene que ser adaptada al momento y a la situación, no es lo mismo reportar sobre un accidente de tráfico en una calle urbana, que sobre el asesinato de un grupo de estudiantes por sicarios de una dictadura.
El periodismo puede ser oficio o profesión, porque muchos periodistas, sobre todo hispanos que ejercen en los Estados Unidos nunca han pisado la puerta de una universidad para estudiar periodismo, lo hacen en forma empírica y la mayoría lo hacen bien.
El periodismo debe ser un apostolado, no una vía para conseguir favores ni prebendas. El buen periodista no solo publica la información que obtiene, sino que analiza la misma o como se dice en nuestro argot “trabaja detrás de la noticia” para informarle al lector los detalles escondidos de la mima, más que escritor de noticias, el periodista debe ser un guardián de su comunidad o de su país y un defensor de las causas justas y humanas.
Cuando realizamos análisis políticos o sociales, no debemos reducir nuestra información al momento actual, sino remontar la investigación al pasado a buscar las raíces del problema. Por ejemplo, si analizamos la situación de Venezuela, no nos limitemos a criticar o a halagar a Chávez, haga la investigación histórica para determinar la razón por la cual Chávez llegó al poder. Nuestra función, además de informar, es educar al pueblo sobre las causas y los efectos en el transcurso de su historia.
Ser periodista conlleva una gran responsabilidad ya que esta profesión ejerce una gran influencia sobre la opinión pública y fácilmente puede cambiar el resultado de una elección o aún destituir un presidente electo. como fue el caso del presidente Richard Nixon, en muchos lugares se le conoce como el “cuarto poder”.
La influencia del periodismo ha causado gran preocupación en los sectores y funcionarios corruptos que acusan a los periodistas y medios de comunicación alegando que no practican deontología profesional lo cual es sinónimo de “ética periodística”. Nada está más lejos de la realidad, la mayoría de los periodistas modernos se ajustan estrictamente a las normas de conducta que el periodismo requiere. Claro, como todo en la vida, hay sus excepciones, existen lo que nosotros llamamos “rameras” del periodismo y son aquellos que se venden al mejor postor por la promesa de un anuncio y hasta de un plato de comida, pero afortunadamente eso son los menos, el pueblo los conoce y no tienen credibilidad.
Mantener la deontología profesional en el periodismo hispano de los Estados Unidos es bastante difícil debido a la carencia de colegios profesionales que son los que rigen ese tipo de actividad en otros países del continente. En Estados Unidos solo existe la National Association of Hispanic Journalists (NAHJ) a la cual me honro en pertenecer, que dicta cursos y seminarios sobre cual debe ser la conducta del periodista.
El periodismo es un arma, la misma da poder, si se usa en forma responsable y con buenas intenciones puede lograr cosas muy buenas para la comunidad a la cual estas obligado a servir, pero si la usas para el mal, también puedes hacer mucho daño y hacerle la vida miserable a mucha personas.
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