OPINION
Cuba después de Castro
Mucho se ha especulado con la salud de Fidel Castro y qué pasará en Cuba después de su muerte, pero la realidad es que el final de Castro y su gobierno está llegando a su fin. Sin embargo, eso no quiere decir que van ocurrir cambios ideológicos drásticos en la isla, posiblemente ocurra un cambio de estructura, una sociedad un poco más abierta como la de China.
La cúpula del gobierno cubano está compuesta por funcionarios que sobrepasan los 75 años, Juan Almeida, Ramiro Valdez, Raúl Castro, Alarcón, etc. están en el poder desde hace 48 años, con la excepción de Pérez Roque y Carlos Lager que son personajes más jóvenes, pero sin el carisma político de los viejos gobernantes.
La base política del gobierno actual de Cuba está compuesta por personas mayores de 75 años que fueron víctimas de las injusticias de los gobiernos antes de Castro y de alguna forma se beneficiaron con las leyes revolucionarias, pero esa base se está reduciendo debido al curso natural de la vida, cada día quedan menos de los que originalmente respaldaron al régimen, una gran mayoría ha muerto.
La nueva ola socialista de Cuba está compuesta por jóvenes que aspiran a tener un nuevo liderazgo, con ideas modernas, que lleven al país a una apertura con el mundo, pero especialmente con los Estados Unidos.
Por su parte, Estados Unidos, se ha dado cuenta que el llamado »embargo» ha sido un fracaso, en vez de perjudicar a Castro lo ha ayudado a mantenerse en el poder durante tantos años, ha sido la mejor excusa que ha encontrado el gobernante para ocultar los fracasos de su gobierno.
También el exilio cubano ha suavizado su posición, la mayoría de los que fueron perjudicados por la revolución y fueron y son activistas, los llamados intransigentes, son personas mayores y una gran mayoría ha fallecido. Los hijos de cubanos nacidos en Estados Unidos tienen otra visión de la temática cubana, muchos de ellos ni conocen la patria de sus padres. También los cubanos que han llegado en los últimos años, muchos de ellos son ciudadanos americanos, pero también ven el problema de Cuba desde otro ángulo, una gran mayoría son indiferentes a la situación, lo cual ha hecho que el voto cubano, ya no sea el bloque monolítico que una vez fue. Una prueba de eso es que en las últimas encuestas el 68% de los cubanos residentes en Miami dijeron estar a favor de levantar el bloqueo. El presidente del Partido Demócrata del sur de Florida es un cubano-americano, Joe García, lo cual demuestra que el voto está dividido entre los dos partidos
Por otra parte, los expertos esperan que Estados Unidos comience a retirar las tropas de Irak en los próximos meses, en preparación para las elecciones presidenciales del 2008. Después de la retirada Estados Unidos tratará de mejorar su mala imagen ante el mundo y tratará de hacerse ver como una potencia menos agresiva, más abierta al diálogo, quizás, más humana.
El próximo presidente o presidenta de los Estados Unidos implementará una política exterior completamente distinta a la que está en vigor en estos momentos, en vez de sanciones para lograr cambios en Cuba, llevará a cabo conversaciones con el gobernante cubano, quizás más joven y más abierto al diálogo.
La normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos no sucederá de la noche a la mañana, pero es evidente que el nuevo presidente buscará la forma de acercarse al nuevo régimen cubano, quizás no con la intención de cambiarlo, sino de negociar con él, muchos predicen que aceptarán cualquier gobierno socialista que se establezca en Cuba, para debilitar la influencia de Chávez en la isla caribeña.
Lo más probable es que Estados Unidos no trate de desmantelar el ejército de Cuba, porque eso llevaría al caos, como sucedió en Irak cuando disolvieron al ejército de Sadam Hussein, algo similar a solo 90 millas de las costas americanas sería una verdadera catástrofe política.
Otro indicador de que las relaciones entre los dos países mejorarán, es que casi todos los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos que tienen posibilidad de ser elegidos, son de centro, no están comprometidos con los votantes cubanos de Miami y no vetará cualquier medida que el Congreso adopte para re-establecer las relaciones comerciales y diplomáticas con Cuba.
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