Los crímenes de odio
Casi todos los días leemos en los periódicos actos de crímenes de odio, cometidos contra hispanos, la mayoría de ellos indocumentados, todo esto es producto de la racha de odio que se ha extendido, no solo a los Estados Unidos, sino también a los países europeos.
Es muy difícil separar la xenofobia, el racismo y la homofobia, los mismos tienen como base el odio, fobia y rechazo contra los extranjeros, o contra personas cuya fisonomía social, política o cultural no es reconocida por el resto de la sociedad.
La crisis socio económica ha multiplicado los crímenes de odio y hasta se ha organizado una campaña a través de la radio, la televisión y la Internet, para culpar a los extranjeros de todos los problemas por los cuales estamos atravesando. Precisamente, el comentarista radial Rush Limbaugh acaba de firmar un contrato por $ 400 millones, pagados por elementos de ultraderecha, para que transmita su mensaje de odio en cientos de estaciones de radio a través de los Estados Unidos.
La xenofobia es algo que todos debemos combatir, porque nadie es inmune a ella, todos podemos ser víctimas de las garras implacables de estas personas que odian a todo lo que no se parezca, piense o actúe como ellos. No podemos olvidar que esta nación se levantó sobre las bases de la tolerancia y el respeto, sobre todo por la diversidad de su población.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI), en su último informe dijo que los crímenes de odio o raciales habían aumentado en los últimos cinco años en forma alarmante y agrega el informe que el 70% de las víctimas eran de origen hispano. Se destaca que las golpizas, hostigamiento social y laboral están basadas exclusivamente por su procedencia étnica u origen nacional. En 2007 los crímenes de odio cometidos fueron 819, de los cuales 576 de las víctimas eran de procedencia hispana, o sea, exactamente el 70%; en el 2006 hubo 722 incidencias de este tipo de crimen, de los cuales 522 fueron perpetrados en personas de origen hispano o sea el 72%; mientras que en el 2005 los crímenes cometidos fueron 639 y siguiendo la misma trayectoria, 646 de las víctimas, el 75%, eran de origen mexicano o centroamericano.
Como dijimos al inicio de nuestro artículo, el odio no se limita a los inmigrantes y afroamericanos, sino también a personas que tienen una preferencia sexual distinta a lo que la sociedad considera «normal», también la orientación religiosa se suma a la lista de víctimas de estos salvajes.
Recientemente dos templos judíos fueron atacados y destruidos con «cockteles Molotov» en el sur de La Florida, donde dejaron carteles con el símbolo de los Nazis y frases de odio contra los judíos; en marzo, Simmie Williams, un adolescente gay, que vestía de mujer, fue baleado en plena calle por dos sujetos que antes de «ajusticiarlo» le gritaron vituperios contra los homosexuales, en la misma zona de Fort Lauderdale, otro joven homosexual fue apaleado a la salida de un restaurant.
Los psicólogos asocian la conducta xenofóbica de los individuos con el tipo de enseñanza que recibieron en su casa cuando eran niños, según ellos, los niños criados en hogares donde se habla y crítica a otras razas son más propensos a adoptar esta conducta desde la niñez, cuando abusan otros niños más débiles en la escuela, después continúan realizando actos criminales por el resto de su vida.
El gobierno por su parte tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos de cualquier tipo de crimen, pero evidentemente la mayoría de las veces se hacen de la vista gorda, es mas, policías que tienen el deber de combatirlo, más de una vez los hemos visto apaleando a inmigrantes y afroamericanos.
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