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Voces y Rostros Hispanos:

En su paso por Norwalk CT. la reconocida periodista Verónica Guaña, del Grupo El Comercio, afinó su agudo sentido de comunicadora social y contó sus experiencias como reportera y sobre su investigación acerca de las empresas de comunicación de Connecticut. |
La responsabilidad social de ser
Comunicadora Social

Veronica Guaña
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NORWALK
Ataviada con una bufanda roja, enfundada en un par de blue jeans y botas hasta la rodilla, denotando su poca tolerancia al frío, Verónica Guaña Hidalgo, con su habitual sonrisa sacó de su enorme maleta una computadora portátil y con ella -sobre sus piernas- con datos, fechas, cifras y citas; me contó sus memorias de reportera de la Radio Quito del Grupo El Comercio, el diario de mayor credibilidad -a nivel nacional- en el Ecuador.
“Nací en Quito y estudié Comunicación Social. Por ser la única mujer al lado de dos hermanos varones y una mamá viuda siempre fui decidida, arriesgada y crecí con el deseo de proteger y jamás defraudar a mi madre”, dice, con un gesto muy femenino, la voz oficial del noticiero de las 6 de la mañana de Radio Quito, quien desde las 4 de la mañana está en pie para llevar a sus oyentes las primeras noticias del día.
“Esta carrera me ha llevado a conocer realidades diversas, desde la pobreza más impresionante, como al pequeño grupo que tiene poder y toma decisiones por los 12 millones de ecuatorianos”, responde, sintiendo impotencia cuando intenta comprender el porqué el desinterés de la gran mayoría de sus compatriotas de no involucrarse en asuntos de interés nacional al que los llaman políticos.
“Un día hicimos una encuesta y sacamos al aire decenas de llamadas de los oyentes. Todos coincidían en que se vayan a sus casas los 100 diputados que hay en el Congreso”, dice, intentado entender los escándalos políticos que tomaron notoriedad internacional los poderes de Estado de su país en estos últimos días.
E igualmente, el porqué de la elección de Rafael Correa como nuevo Presidente, el rechazo al Tratado Libre Comercio y la protesta de sus compatriotas a las fumigacio-nes colombianas hechas en la frontera del Ecuador.
“Para mí, el principal problema es la educación y el desinterés de las autoridades para lograr un sistema educativo coherente con la realidad”, reconoce, llegando a la conclusión de que la manipulación a la que son objeto los sectores mayoritarios de su país se debe a la falta de formación. “Es más fácil manipular al que ignora antes que al letrado”, concluye; pero no deja de dolerle la suerte de las personas de la tercera edad, quienes a pesar de poseer seguro social no son atendidas como se merecen.
“Es injusto que los ancianos hagan largas filas desde la madrugada para poder ser atendidos por un médico y es más indignante saber que cuando les dan la receta médica y acuden a la farmacia del Seguro Social, ahí les informan que no tienen medicamentos”, expresa, con profundo dolor al saber que esa suerte también corren las madres embarazadas, los niños y la gran mayoría de sus compatriotas.
SU VIAJE A ESTADOS UNIDOS
“Le dije a Miguel Riba-deneira, mi jefe, uno de los más grandes periodistas de mi país, que necesito entender en carne propia porqué tantos compatriotas salen del país y creo que llegó el momento”, responde, al preguntarle el porqué de su presencia en Connecticut.
“Aun en el Ecuador no existe un lazo de información sobre los inmigrantes ecuatorianos. Lo único que llegan son las malas noticias sobretodo cuando los deportan o fracasa en alta mar un barco con decenas de indocumentados”, señala Verónica, considerando que quizás por ser un reciente movimiento emigratorio, aun no le ha llegado el momento de atenderlos y simplemente siguen considerados como la segunda cifra de divisas de la economía nacional.
LOS MEDIOS HISPANOS EN CONNECTICUT
“Hace una semanas inicié una investigación sobre cómo los ecuatorianos están informados a través de los medios de comunicación del Estado”, expresa, pensando que aun es muy prematuro dar un diagnóstico de la manera como los medios manejan la información a favor o en contra de su comunidad.
“Yo creo que hay “medios y medios”. No digo que está bien ni mal, todavía, simplemente creo que el costo que los lectores o radio-escuchas pagan es muy caro”, responde, enseñándome decenas de páginas de periódicos, audiovisuales de programas televisivos y de radio que grabó para iniciar su peregrinaje por el camino de la investigación, en la que se destacan cientos de artículos sin firmas, diatribas sin determinar nombres específicos y lo que me llamó la atención, una copia de una carta electrónica a una de sus colegas a la que le dijeron: “Gracias por sus servicios de recolectora de noticias’.
“En mi país esta carta de despido hubiera tenido consecuencias devastadoras para el medio que lo hizo, porque atentó contra la dignidad de todos los periodistas, pero aquí, fue uno más de los atropellos que se hacen en contra de los inmigrantes. |
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