YOUR WEEKLY SPANISH NEWSPAPER Contactenos
PORTADA
 
EL PERIÓDICO SEMANAL DIGITAL DE LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT

 
 


Por: Armando Caicedo

Mi Primer Trillón *


Leerle las noticias a la tía Filomena, es un tormento.
Y no es por causa de su sordera, que me obliga leerle a gritos, sino por las preguntas tan insólitas que ella me dispara a traición.
Hace pocos días le estaba leyendo sobre el costo de la guerra.
- Tía, estiman que el costo de la guerra en Irak y Afganistán será de US$ 2.4 trillones de dólares.
- ¿Y eso de los «trillones» es mucho dinero, o más bien poco?
- Tía, el costo de esta guerra no la sentimos hoy.
- Y ¿cómo se siente?
- Esta es una guerra que la están pagando con tarjeta de crédito. Por esa razón, nosotros los contribuyentes no sentimos hoy un gran impacto en nuestros bolsillos. Pero el día que tengamos que cancelar semejante endeudamiento, cada hogar norteamericano debería contribuir (en teoría) con $21.500 dólares. Eso incluye el pago de los US$1.3 trillones gastados, más los intereses causados por ese préstamo.
Mi veterana tía abrió sus pupilas como pidiéndome que le pusiera gotas de colirio entre los ojos.
- Mijo y ¿qué tanto es un trillón?
Yo improvisé mi mejor sonrisa de cretino, mientras rebuscaba entre mis entendederas una respuesta idiota. Como mi mente se quedó en blanco, le prometí retornar al día siguiente con una explicación.
Durante las siguientes tres noches no pude pegar el ojo tratando de encontrar la respuesta.
Una semana más tarde aparecí en casa de la tía, agotado de pensar y con ojeras de amanecido.
- Tía, empecemos por un millón de dólares.
- ¿Un millón?
- Si yo te debo un millón y tú me pides que te los pague en billetes de a un dólar... yo tendría que permanecer despierto, durante 23 días seguidos, sin poder ir al baño, contando -un dólar tras otro- hasta llegar al millón.
Debido a la impresión, a la vieja le sobrevino un ataque de hipo.
- Mijo, ¿y si lo que me debes es un billón de dólares?
Como presentí que semejante esfuerzo mental podría fundir un fusible de mi recalentado cerebro, le pedí otra semana para levantarle la respuesta.
Gasté dos semanas haciendo cuentas. La tarde que arribé a su casa la vieja continuaba con hipo, y yo me veía tan flaco y decaído como un indocumentado que acabara de cruzar el desierto de Arizona.
- Tía, si yo te debo un billón, y me pides que te los pague en billetes de a un dólar, tendría que pasar 95 años, sin dormir, contándotelos, uno a uno, hasta llegar al billón.
(Hip... hip... hip...)
A la tía Filomena, casi le da un soponcio. Pero como su especialidad es plantear interro-gantes de ciencia ficción, ella insistió en continuar con esta tortura.
(Hip... hip... hip...)
- Sobrino, me da mucha pena contigo, pero seguiré con hipo durante los próximos seis meses si no me explicas qué diablos es un trillón.
Yo miré a la vieja con cara de apache. No pude disimular mi rencor por esa suerte de interrogatorio al que me sometía como si yo fuera un combatiente enemigo, alojado contra su voluntad en la prisión de Guantánamo. Pero temiendo que la veterana tía me borrara de su testamento, pedí permiso en el periódico y me encerré a hacerle las cuentas de «su» trillón de dólares.
El aspecto de refugiado palestino con el que aparecí la debió conmover, porque esa noche me recibió con una deliciosa cena como para chuparse los dedos.
- ¿Ya?
- Tía, para contar un dólar tras otro, el trillón de dólares que te debo, tendría que permanecer, sin comer, sin pestañear y sin siquiera ir al baño, durante 200.000 años seguidos.
- Pero ¿cómo puede alguien perder un trillón de dólares? -volvió a insistir la vieja.
- Tía, si tú abrieras un negocio el mismo día que nació Jesús, y desde ese día perdieras todos los días un millón de dólares, en cada uno de los 365 días de todos los años, completarías el primer trillón de dólares perdidos en el mes de octubre del año 2.737.
(¡plop!)
Fue tanta la impresión con la cuentas del trillón que, ahí mismo, a la vieja se le curó el hipo.

________________________

VERBATIM

- ¿Tú me amas sólo por
la fortuna que me dejó mi padre?
- No mi amor. Yo te amaría
sin que me importe
quién te dejó la fortuna.


 

LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT
Your Weekly Hispanic Newspaper
_______________________________________
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.
Reproduction in whole or in part, without written permission, is prohibited.
USA - CONNECTICUT