EL SOL LATINOAMERICANO

César Vallejo Mendoza:
Poeta universal
Por Washington Canal Astete
César Vallejo Mendoza, eminente poeta peruano, nació en Santiago de Chuco, el 16 de marzo de 1892. Su obra literaria con profundo sentido social ha influido sustancialmente en la vida nacional peruana y en la mundial.
Vallejo es un innovador en establecer la temática y los recursos expresivos; su percepción y concepción del mundo es más profunda. Vallejo se nos ha adelantado tanto que es difícil seguirlo. La mejor manera de entender el pensamiento vallejiano es analizar, aunque sea brevemente, las obras principales de uno de los autores más grandes del siglo XX.
Los Heraldos Negros
Escribe su primera obra de poemas en 1918, basado en la estética de Darío Herrera y Lugones, conteniendo la influencia del modernismo. El realismo y el simbolismo se mezclan en los temas: el amor erótico u hogareño, la vida diaria en la tierra, la soledad, la compasión por los prójimos. Este sentimiento de solidaridad humana, más tarde, lo llevará a la rebelión política.
“Hay golpes en la vida tan fuertes...!Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios;
como si ante ellos la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma.....!Yo no sé!
Son pocos, pero son..abren zanjas oscuras en
el rostro más fiero y en el lomo más fuerte
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la
muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos
quema.
Y el hombre..pobre...pobre! Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama
una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo
vivido se empoza, como un charco de culpa, en
la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...!Yo no sé!”
Su expresión desgarradora oscila entre el escepticismo español y el fatalismo indígena.
Este poema da el título e inicia su primera publicación. Pero lo que más impresiona en los “Heraldos Negros” son estos poemas entristecidos mensajeros de la desgracia, del desengaño, del golpe de visiones apocalípticas que se muestra en los “Dados Eternos”, poema dedicado a Manuel González Prada.
“Dios mío, si tu hubieras sido hombre,
Hoy supieras ser Dios......”.
“Dios mío, y esta noche sorda y oscura,
ya no podrás jugar porque la tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la ventura.....”
El Tungsteno
Novela publicada en Madrid en 1931, nos muestra un Vallejo cambiado, un escritor que busca conjugar la política con la creación literaria, convirtiéndola en un instrumento eficaz para el cambio de la sociedad. En “Paco Yunque”, un cuento póstumo, consigue que la intención social y la literatura se compenetren en una hermosa, auténtica e indisoluble unidad.
Paco Yunque es un muchacho campesino cuando su madre lo llevó por primera vez a la escuela, temblaba de miedo nunca había visto a tantos niZos juntos conversando todos a la vez, en el campo uno hablaba a la vez. Al sonar la campana, ya en la aula el profesor lo sentó en la primera carpeta. Luego llegó tarde como de costumbre Humberto, el hijo del señor Dorián Grieve, un inglés patrón de los Yunque, gerente de los ferrocarriles de la Peruvian Corporation y alcalde del pueblo. A Paco lo habían traído del campo para que acompañara a Humberto. Otro alumno Antonio Griedes llegó tarde porque su mamá estaba enferma y a él sí lo castigaron. El profesor pidió que hagan unos ejercicios y los alumnos empezaron a trabajar con excepción de Humberto Grieve que solo se ocupó en dibujar; Paco Yunque hizo una figura de un niZo que con la mano izquierda jalaba la oreja a otro más pequeZo, a la vez que éste le jalaba la oreja a otro y, así sucesivamente hasta un número total de ocho niZos, el último niZo recibe un jalón de orejas y él no tiene a quien hacerlo.
Vallejo da a entender que el niZo grande, en la sociedad capitalista, representa al más poderoso, el que abusa de todos; el último niZo el más pequeZo y débil es el ser más miserable e indefenso y sufre toda la cadena de abusos y amarguras. Después del recreo, el profesor recogió las tareas, todos entregaron las suyas. Grieve entregó la de Paco Yunque como si fuera suya, a Paco lo castigaron. Cuando el director del colegio entró y preguntó al profesor si ya tenía al mejor alumno, el profesor contestó que sí, era Humberto Grieve que había realizado una tarea excelente. El director felicitó a Grieve diciendo que era un ejemplo digno de imitar. Después que el director se fue Grieve regresó feliz a su carpeta, mientras Paco Yunque con la cabeza gacha lloraba y lloraba por la injusticia cometida.
Poemas Humanos
Obra también póstuma publicada en 1939. Vallejo domina perfectamente el idioma y sus poemas hablan del dolor humano, de la existencia como problema, como tragedia. La muerte, la compasión, la desesperanza brotan en sus versos de animal herido que siempre tiene rondando el sentido de la muerte:
“En suma, no poseo para expresar mi vida sino mi muerte”
En sus poemas envía un mensaje de amor a los que sufren. Vallejo estuvo siempre ligado con la gente del pueblo entendió sus necesidades, sus ansias y sufrió con ellos. A este respecto, merece especial atención el poema “Piedra Negra Sobre Piedra Blanca,” Soneto famoso por ser profético:
“Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París - y no me corro-
Tal vez un jueves, como es hoy, de otoño....”
España, aparta de mi este cáliz
Publicado en 1940, esta obra de poemas surge como consecuencia del trastorno espiritual que produjo la guerra civil España, iniciada en 1936. Vallejo sintió por el pueblo español agredido y sangrante, luchando por sus derechos y por el derecho de una vida justa. La hermandad en el dolor y la solidaridad en la esperanza son sus dos básicos sentimientos en la vida. Desea fervientemente mejores días para el pueblo español.
“¿Batallas? !No! !Pasiones! y pasiones precedidas
de dolores con rejas de esperanzas,
!de dolores de pueblo con esperanzas de hombres!
Del sacrificio de los voluntarios de la República
surgirá el día en que:..
Se amarán todos los hombres.
y comerán tomados de las puntas de vuestros pañuelos tristes
y beberán en nombre
de vuestras gargantas infaustas!.....
Estos voluntarios de la república estaban dispuestos a.....
padecer
pelear por todos y pelear
para que el individuo sea hombre,
para que los seZores sean hombres,
para que todo el mundo sea hombre, y para
que hasta los animales sean hombres,
el caballo, un hombre,
el reptil, un hombre,
el buitre, un hombre honesto,
la mosca, un hombre, y el olivo, un hombre
y hasta el ribazo, un hombre
y el mismo cielo, todo un hombrecito!”
Vallejo expresa la supervivencia, trascendiendo los límites de la sed de inmortalidad individual que, de acuerdo a Miguel de Unamuno, arde en todo su ser hispánico, y la trasciende en el sentido de que enlaza inmortalidad no con el individuo sino con la corriente inextinguible de la vida del pueblo. Pedro Rojas es el obrero ferroviario que representa el ideal de supervivencia en medio de esa guerra civil de hermanos.
Vallejo es el poeta del dolor humano, dolor que se muestra como tristeza, hambre, soledad y muerte. Todo este dolor lo comunica con una fuerza expresiva que emociona y despedaza. El espectro de la muerte de Españacomo semilla de una nueva vida, de una nueva esperanza, aparece frecuentemente en los poemas de Vallejo así como en la de otros bardos que escribieron sobre este suceso desgarrador: Pablo Neruda en “Confieso que he vivido”, Rafael Alberti, Miguel Hernandez, entre otros.
César Vallejo murió a las 9:20 de la mañana del jueves 14 de abril de 1938, en la clínica del Boulevard Arago en París, cumpliendo su soneto profético del poema “Piedra Negra sobre Piedra Blanca.” Los análisis clínicos radiográficos no hallaron la causa de su enfermedad. El hambre, la miseria, las torturas de la pobreza, las angustias, no son virus que microscopios puedan detectar. En su delirio pronunció con insistencia el nombre de España y sus últimas palabras fueron: “Allí.... pronto....navajas ....me voy a España”. Su cadáver, después de haber sido velado en la Casa de la Cultura, el 19 de abril, fue enterrado en el cementerio Mount Rouge de París.
Entre su variada producción, resaltan: “Trilce”, publicada en 1922, donde aparece un tono personal de intimidad y de solidaridad que continuará en sus colecciones de cuentos “Escalas Melografiadas” publicada en 1923.
Vallejo en su poesía muestra una rebelión, una vigorosa furia y una oralidad sorprendente no solamente para la poesía moderna en lengua española sino para la poesía contemporánea universal. |