YOUR WEEKLY SPANISH NEWSPAPER Contactenos
PORTADA
 
EL PERIÓDICO SEMANAL DIGITAL DE LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT

 
 

OPINION


Confieso

Por Carlos Riveros

Haber mirado, a los seis años, debajo de las faldas de mis compañeras de colegio. Haberme apropiado sistemáticamente de los juguetes que llevaba mi mejor amigo a mi casa para jugar en las tardes. Confieso también haber ido a su casa a robármelos. Haber visto las revistas pornográficas de mi padre a escondidas junto a un amigo de ocho años y no haber sentido más que ganas de ir a jugar fútbol. Asistir a una fiesta por el cumpleaños de un amigo de escuela y no saber cómo actuar. Inventarme pecados la primera vez que me confesé ante un sacerdote. Temerle hasta el desmayo a las cucarachas. Desear a la mamá de un muchacho del barrio. No haber tenido amigos en la escuela secundaria porque me creía superior a los demás. Haber salido de casa diciendo que me iba al colegio e irme a pasar la mañana entera jugando videojuegos. Comprar la protección de un compañero de aula para que nadie me molestara a cambio de hacer que apruebe sus exámenes. Confieso sin reparos sentir odio por el hombre que le pegó a mi madre una noche al regresar de una fiesta. Haberme emborrachado con licor barato en varios parques de Lima. Terminar conversando y bebiendo con los policías que venían a botarnos de esos parques. Confieso haber gritado en una procesión que Dios no existe. Haber terminado en la comisaría porque acusaron a mi amigo de tocar indebidamente a una guapa transeúnte. Confieso haber debido estar en el lugar de mi amigo. Perder tres años estudiando una carrera que no me gustaba. Haber tenido que comprar a un profesor del instituto para que me aprobara. Haber terminado con los ojos húmedos cuando leí el capítulo en que violaban a Micaela, ese personaje entrañable de Fue ayer y no me acuerdo. Confieso haber querido escribir como Bayly. Haber probado marihuana y no encontrarle el gusto. Haber visto llorar a mi mejor amigo por un amor no correspondido. No haber correspondido a ese llanto con un abrazo. Haber soltado una flatulencia solapada en un restaurante y hacer que todos los comensales huyan despavoridos, yo entre ellos, lanzando injurias contra el causante de tan atroz olor. Pasarme una noche entera leyendo a Vargas Llosa. Entrar junto a un poeta a una iglesia solo para burlarnos de los creyentes. Haber leído La insoportable levedad del ser y no haberla entendido. Llorar en la despedida de Diego Armando Maradona y no poder llorar en el velorio de mi abuela. Confieso no sentirme a gusto en la playa porque las manchas de mi espalda me avergüenzan. Coquetear de forma traviesa con un travesti y mandarlo a la mierda cuando me quiso acariciar con su boca. Buscar algunos billetes en los bolsillos de un amigo cuando éste cayó, ebrio e inconsciente, a un jardín, y negar que lo conocía cuando un policía se acercó para ver qué pasaba. Haberme encerrado en un baño con la novia de un compañero de trabajo. Haber compartido una hostia consagrada con un amigo borracho. Caminar tomado de la mano de otro hombre sólo para reírnos de la reacción de la gente. Burlarme de una amiga cuando me contó que su novio le sacaba la vuelta. Confieso haber disfrutado de las caricias de tres mujeres distintas en la misma noche. Confieso que me gustan los días de lluvia porque me llenan de tristeza. Hacer lo humanamente posible para evitar comer tallarines y pescado. Entrar a los chat rooms y hacerme pasar por una mujer madura y ardiente. Confieso haberme acariciado acaloradamente con mi novia en un rincón oscuro de una discoteca para gays. Conocer en este planeta a alguien llamado Orlik. Haber vivido dos años seguidos sin trabajar. No escribir tanto como quisiera. Burlarme despiadadamente de los sentimientos de una mujer que me amaba. Haber tenido a un caracol de mascota. Ir por las calles regalando a un gato feo y desamparado. Salir a vender caramelos y terminar comién-domelos porque nadie me los compraba. Tener por enemigo a alguien llamado Xander Van der Borght, lo cual no sé si me llena de orgullo o de temor. Confieso estar enamorado. Confieso que he vivido y no me arrepiento de nada.


 

LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT
Your Weekly Hispanic Newspaper
_______________________________________
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.
Reproduction in whole or in part, without written permission, is prohibited.
USA - CONNECTICUT