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Dos espléndidas exposiciones abren sus puertas en la Galería de Arte de la Universidad de Yale
Por Patricia Júrez
Más de ochenta dibujos -seleccionados de la enorme colección que conforma el acervo de la galería-, realizados por grandes maestros y que abarcan un período que va de finales del siglo XV a mediados del siglo XIX, es una de las dos magníficas exhibiciones con las que la galería abre su ciclo de primavera del 2008.
Nombres que van de Guercino a Degas, pasando por Jordaens, Bernini y Watteau, iluminan el panorama europeo en el arte del dibujo y están ahora a nuestro alcance en una muestra increíble que presenta algunos trabajos nunca expuestos al público.
Esta exhibición es el resultado de una completísima y profunda exploración del catálogo europeo que posee la galería y no se había hecho desde 1970, fecha en la que se publicó un catálogo conteniendo los dibujos europeos anteriores a 1900. Presenta además ejemplos de prácticamente cada movimiento artístico y técnica empleada por los artistas en Europa desde el Renacimiento hasta el Modernismo y no son solamente trabajos terminados: también muestra bocetos de los pasos del proceso creativo y otros que fueron hechos para una gran variedad de propósitos, tales como estudios para pinturas, trabajos preparatorios para impresiones, vitrales, tapices y bordados.
La exhibición está organizada cronológicamente y abre con un León de un artista veneciano de finales del siglo XV. Es un ejemplo del medioevo tardío, en el cual se acostumbraba dibujar tomando como modelo trabajos previos en lugar de tomarlos del entorno inmediato.
En el siglo XVI, con el advenimiento del Renacimiento, surge un nuevo interés entre los artistas en el proceso de crear basándose en la observación directa de la naturaleza en lugar de tomar las ideas de la imaginería previamente establecida. En particular, los artistas de ese tiempo en Italia acostumbran elaborar una secuencia progresiva de estudios para llevar a cabo sus pinturas, en los cuales la composición y las figuras son cuidadosamente examinados y modificados hasta lograr un resultado satisfactorio y con ellos construir una maqueta o modelo a escala de lo que sería la obra terminada ya en su tamaño definitivo.
Ante los interesantísimos trabajos exhibidos es imposible no conmoverse al pensar que algunos fueron hechos hace más de 500 años y ese sencillo papel impregnado con tinta artesanal, tocado por manos de artista, ha sobrevivido a tantas generaciones de seres humanos y ahora está ante nuestros ojos para dar cuenta de cómo vivían y pensaban los hombres y mujeres de esa época. Muestra de ellos son:
-Pastoral Landscape (Paisaje Pastoral) de Claude Lorraine, dibujado con pluma y tinta marrón en 1639 por este artista de origen francés que vivió la mayor parte de su vida en Roma y fue discípulo de grandes maestros paisajistas como Wals y Tassi, quienes lo encaminaron en el arte del paisaje, género en el que se especializó a tal grado que llegó a ser considerado el más grande pintor paisajista de Europa, título que retuvo aún cientos de años después de su muerte. Sus bucólicos e ideales paisajes, más ordenados y perfectos que la naturaleza misma, encontraron una entusiasta clientela entre la culta elite romana. Esta obra está elaborada con tiza negra como base y cobra vida con el uso del pincel y tintas aguadas, con las que Lorraine logra texturas, luces, sombras y contrastes que crean espacios y estructuras casi nunca antes vistos en estudios de la naturaleza. Esta técnica parece desdibujar la línea divisoria entre dibujo y pintura.
-A Goat (Una cabra) de Jacob Jordaens, quien formaba parte, junto con Rubens y Van Dyck, del triunvirato de pintores barrocos más prestigiosos de Los Países Bajos en su tiempo. Después de la muerte de los otros dos, Jordaens llegó a ser el artista principal de la ciudad de Amberes. Es muy conocido por sus exuberantes representaciones de la vida cotidiana en Flandes. Sus numerosos trabajos incluyen temas bíblicos, mitológicos e históricos, todos imbuidos con un enérgico realismo. Este diestro y vivaz estudio de una cabra es el dibujo utilizado para su pintura La Adoración de los Pastores, fechada en 1657, solamente que en ella cambió la posición de la cabeza de la cabra hacia la izquierda. Está efectuada con tiza roja, negra y amarilla, con toques de aguadas rojas y marrones realzadas con tiza blanca.
-Caricature of a Man Wearing a Large Hat (Caricatura de un Hombre Usando un Gran Sombrero) de Giovanni Francesco Barbieri, conocido como Guercino. David Stone, un estudioso de la obra de Guercino, hace notar que la palabra caricatura proviene del latín ritratti carichi, “retrato cargado” y que las grotescas cabezas que dibujaba Leonardo Da Vinci fueron el precedente de este tipo de dibujos; pero el género no se desarrolló plenamente hasta principios del siglo XVII, principalmente con Cariacci y los artistas que estudiaban en su academia, como Guercino, quien llegó a ser uno de los grandes caricaturistas de su siglo, junto a Gian Lorenzo Bernini y su maestro, quien tomaba el dibujar caricaturas como un ejercicio relajante y divertido, pero luego, con sus propuestas de reformar la pintura, sentó las bases para que este género fuera considerado serio e importante. El mérito de la caricatura consiste principalmente en ser un dibujo que distorsiona y enfatiza los rasgos más característicos de una persona, pero requiere un cuidadoso estudio de su apariencia real. Su efectividad radica precisamente en esa fealdad que capta y revela la verdad interior del modelo. La Caricatura de un Hombre Usando un Gran Sombrero está elaborada con pluma y tinta marrón sobre papel, y debió haber sido trazada por Guercino aproximadamente en 1635 y de entre sus caricaturas más grandes, ésta es quizá la más contundente y cómica.
Otros ejemplos de magníficos dibujos que podrán ser admirados en la galería son Head of a Young Man (Cabeza de un Hombre Joven) del artista austriaco Jacob Matthias Schmutzer, de 1780, hecha con tiza roja, y Old Soldiers of the Empire (Los Soldados Viejos del Imperio) de Constantin Guys, de 1856, hecho a pluma y pincel con tinta marrón y acuarelas marrón, gris, amarilla, azul, gris y roja.
Impresiones en color: La Revolución del arte de imprimir en el siglo XVII en Francia
Esta exhibición presenta imágenes del período que indiscutiblemente se considera como el parte aguas en la historia de la impresión en color. Durante el siglo XVIII en Francia, la reinventada técnica del grabado y el grabado al aguafuerte se unieron para dar lugar a novedosas maneras de imprimir una imagen con múltiples placas. Por primera vez, impresiones a color podrían ser creadas a partir de los tres colores básicos: rojo, amarillo y azul y añadiendo el negro. Tomó sólo unas cuantas décadas producir miles de imágenes hechas completamente a color y algunas de ellas son de las impresiones más complejas y hermosas jamás creadas.
Con las nuevas técnicas, se podían reproducir múltiples copias de una pintura o dibujo, permitiendo así a la clase media darse el lujo de poseer los “mismos” trabajos de arte de sus homólogos aristócratas. Este floreciente mercado de impresiones incluyó una extensa variedad de materias y temas: retratos, paisajes y alegorías, o tópicos más mundanos como ilustraciones de viajes, motivos decorativos para telas y papel tapiz, mapas y cubiertas para botones. Los artistas cuyos diseños fueron reproducidos por los impresores son de los creadores más famosos del siglo XVIII, entre los que están incluidos Jean Antoine Watteau, Francois Boucher, Jean Baptiste Greuze, Jean Honoré Fragonard y Hubert Robert.
Esta exposición de la galería incluye más de un centenar de imágenes, muchas de las cuales son presentadas en impresiones múltiples, junto a dibujos relacionados con ellas. La mayoría de los trabajos reflejan el espíritu despreocupado y superficial del antiguo régimen, una época de autoindulgencia entre la clase alta anterior a la Revolución Francesa de 1789; sin embargo, también evocan el cambio gradual que sufrieron las ideologías durante ese período en la Francia del siglo XVIII.
Algunos de los trabajos que destacan son:
-Teté de Flore (Cabeza de Flora) de Louis Marin Bonnet, basado en una pintura al pastel de Francois Boucher de 1769.
-A Woman Playing the Guitar (Mujer Tocando la Guitarra) de Jean Francois Janinet, basado en una pintura de Nicolas Lavreince, de 1788. Impresa al estilo de tintas aguadas en colores azul, rojo, amarillo y negro.
- Noce de Village (Bodas en la Villa) de Charles Melchior Descourtis, basado en una obra de Nicolas Antoine Taunay de 1785. Al estilo de tintas aguadas e impresa al aguafuerte en ocre, rojo-rosa, azul, carmín y negro.
- The Pleasures of Education (Los Placeres del Aprendizaje) de Louis Marin Bonnet, de 1777. Impresa al estilo de una pintura al pastel en tintas de color rojo, carmín, azul, púrpura, negro y amarillo con aplicaciones de hoja de oro.
Las exposiciones son organizadas por los Curadores Suzanne Boorsch y John Marciari y estarán abiertas hasta junio y mayo respectivamente. Ambas cuentan con sus respectivos catálogos completamente ilustrados y que pueden ser adquiridos en la galería. La dirección de la galería es 1111 Chapel Street, esquina con Cork en el corazón de New Haven y abre de martes a domingo.
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