“Esposa se quiere hacer la cirugía estética. Esposo preocupado”
Pregunta:
Querida tía:
EGracias por sus consejos que irradian sabiduría y conocimiento de nuestra realidad. Estamos casados con mi esposa desde hace 23 años y ya bordeamos los 45 abriles. Sin pecar de modestos, los dos somos personas agraciadas por la mano del Señor, es decir bonitos, y hemos engendrado dos varones y una nena que son hermosísimos. Desde chiquitos nos los pedían prestados para salir en quinceañeros y bodas, y nosotros somos muy populares, me imagino porque caemos bien, en las polladas bailamos todavía el perreo, y nos vemos bien. Nos mantenemos en el peso adecuado, y en todos estos años creo que hemos aumentado solo cinco libras gracias a las dietas y los cuidados nutritivos.
Mi esposa es muy bonita, pero ahora se le ha ocurrido hacerse la cirugía estética en México ya que dicen que es más barato en Cancún. Quiere alzarse el busto, levantarse los glúteos y neutralizar una protuberancia prematura en el mentón, de esas que la gente mala llama “pelícano,” y que surge después de los 30 años debajo del maxilar inferior, colindando con el cuello
También quiere que le extirpen unas verrugas en la axila derecha y unas varices nacientes en el vientre.
Por una parte me preocupa el gasto de dinero y también los riesgos inconmensurables de estas operaciones ya que he visto programas en el “Gordo y la Flaca” donde hablan de consultas médicas fatulas con doctores sin licencia medios frescolines, o con títulos de universidades de Honduras o Bolivia. A una amiga de mi tía que es de Cidra le hicieron una operación de los senos, y cuando llegó a su hogar en Massachussets se dio cuenta de que estaba embarazada de dos meses. El esposo está furioso y se fue de la casa.
Por una parte mi bella esposa tiene razón ya que sale más barato e inclusive la operación incluye una estadía gratis en el balneario con serenatas de Mariachis. Yo encuentro que se ve todavía bien y que no requiere de estas operaciones, pero insiste en verse como nena y seguir usando minifaldas, pantalones de cuero, blusas apretadas y escotadas, y tangas con hilito.
¿Debo darle autorización y hacer el gasto, o me pongo machista y le digo que no?Deseándole un próspero Año Nuevo 2008,
Narciso
Respuesta
Querido Narciso:
Leyendo tu carta y viendo las fotos que me enviaron (que no sé si son de esas que se sacan en el Mall y que ya tienen diez años de antigüedad) me doy cuenta de que ustedes son una pareja atrayente. También me alegra que se cuiden, vayan al gimnasio y cultiven una buena figura, cuestión que no hacen muchos que trabajan en alcaldías o en el Departamento de Correcciones y que parece que se preparan para participar en el Festival de la Manteca de Aybonito.
Lo de las cirugías, me hace pensar en lo que me decía mi abuela, “si puedes evitar encuentros de la tercera clase con médicos de segunda clase, evítalos, m’ hija.”
El cuerpo y la faz son cosas muy delicadas y al abusar de estas operaciones le puede pasar lo de Michael Jackson-Ross al que se le está cayendo la nariz y que para mantenerse blanco, tiene que dormir parado en un refrigerador.
Este hombre ha estado tan obsesionado por parecerse a una cantante que ha gastado millones para verse como su gemela. Ahora las está pagando cara ya que para soplarse la nariz tiene que usar un gotario. El otro día se secó una lágrima y se sacó un pedazo de cachete.
También temo que un día a tu esposa alguien le diga, “Mija que fea es esa verruga que tienes en el cuello,” y ella deba responder, “no, no es una verruga, es el ombligo.”
Lo que sucede es que a veces a estos “cirujanos” se les va la mano y cuando unen la piel tiran los hilitos de sutura más de lo necesario, la cara de las víctimas les quedan más tirantes que la de Walter Mercado, que ya no puede sonreír ya que si lo hace se le caen los calzoncillos.
Ahora bien, lo de los documentales de víctimas de operaciones en Guatemala, Cuba, o México es algo creíble ya que no siempre las condiciones y facilidades de equipo quirúrgico son las mismas. En algunos países las suturas las hacen, por la escasez y el bloqueo, con hilo común y corriente y después de cicatrizar, las víctimas se parecen a Frankistein.
Lo que puede estar sucediendo es que ustedes para cuidarse físicamente gastan mucho en los gimnasios, en cremas y tratamientos de la piel, y ya no tienen dinero extra para vacaciones, y por eso tu esposa está pisando el palito para ahorrar y hacerse la operación en Cancún.
Si se quiere operar, que lo haga por acá donde hay seguros médicos en casos de mala práctica médica que la protejan y eviten que tenga que usar bufanda en el verano. No quisiera que en el futuro cuando camine por el Mall le griten mujer biónica, o la Barbi dispareja.
Todo lo que se piensa hacer, menos aquello, lo puede lograr en el gimnasio asesorada por un entrenador que no sea fresco.
Suerte y ahorren los chavitos que las cosas se pondrán malas por acá debido a lo del petróleo y a las guerritas.
Por último y como decía el poeta, ¿qué podemos hacer nosotros los mortales en contra de la fuerza de gravedad, el efecto del calor global, y el paso demoledor del tiempo? El amor es ciego y eso es así.
Tu Tía
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Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto.
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