Mi marido es muy duro y para las fiestas me regala cosas de la tienda del peso
Pregunta
Le escribo desde la ciudad de New Britain y le agradezco sus orientaciones que son muy originales. Yo tenia un consejero que era mas amargo que chupar un clavo y que con solo verle la cara me deprimía más. En la agencia le dicen “Jengibre” y ya pedí que me lo cambiaran porque no lo soporto como terapeuta.
Anyway, mi caso es bastante triste ya que siempre que llegan las fiestas o el Día de San Valentín, yo le regalo a mi esposo cosas buenas. Por ejemplo para las pasadas navidades le compre el perfume Antonio Banderas, una bufanda de Cachemire, unos guantes de cuero de bisonte, y una chaqueta de cuero de vaca rusa. Por su parte el muy duro me regaló un juego de pañuelos bordados a máquina y hechos en China, una caja de cosméticos de esos que venden en Wal Mart con cupones, y un juego de platos. Para mi cumpleaños me llevo a comer al Aquí Me Quedo y cuando en el verano dice que vamos a comer afuera, saca la mesa para el patio y hace un picnic con perros calientes y de los otros.
Yo quisiera que no me ponga nunca más prendas en lay-away en la joyería “García” donde el color de oro dura diez días, o en la Joyería “Zapata,” donde le venden anillos de plata y lata. Me gustaría que comprara en el Mall de West Hartford o con la señora Cacho que es seria, y me compre una pulsera de 24 o un reloj de oro con esfera luminosa. También me agradaría que me regalase un collar con mi nombre “Penélope,” o ese perfume que puso de moda la fundillua ésta de la Jennifer.
¿Cree usted que mi esposo puede dejar de ser tan duro y soltar la mano de gallego que se gasta? ¿Piensa usted que debo seguir soportándolo con sus regalos de joyas baratas y productos de Wal Mart y de la tienda del peso?
La llorona
Respuesta
Querida Llorona:
Se que estás sufriendo y que el dolor y la frustración te acongoja el alma brindándote innecesariamente puñaladas espirituales que te atormentan. Sin embargo hay dos noticias. Una buena y otra mala. La mala es que el tipo tacaño y duro no cambia fácilmente ya que parece que lo alimentaron con leche de burra. La buena noticia es que existen las técnicas modernas de modificación de conducta que han dado algún resultado con estos nenes que en las escuelas no quieren escribir ni su nombre y que son más vagos que la mandíbula de arriba, y perdona la franqueza.
Primero tienes que asegurarte de las cosas que le gustan a tu esposo que pueden ir desde ver películas en DVD, ponerse prendas con su nombre, chuletas con arroz con gandules los días viernes, hacer ejercicios abdominales todas las noches, o ver todos los días “Caso cerrado.” Esto lo puedes convertir en tus armas secretas ya que constituirían premios positivos para cuando haga lo que tú quieras. Si no te da en el gusto tú simplemente se las quitas. ¿Fácil?
De este modo, dos meses antes de las fiestas, sean éstas de San Valentín o tu cumpleaños, lo llevas de la mano al Mall y lo paras frente a una joyería donde esta la pulsera que te encanta o el reloj con esfera negra. Lo aprietas un poco y le dices con una voz un poquito ronca. “Mira mi pollo, ves esa pulsera de 350 billetes, ponla en “lay Hawai” para San Valentín y esta noche yo te daré un sorpresa. En ese momento estarás poniendo en práctica la técnica que te dije.
Como hay tipos que tienen menos imaginación.que una campana, necesitan además orientación extra. Por ejemplo si para tu cumpleaños quieres esos collares con tu nombre que incluyen hasta el número de seguridad social y domicilio, haz lo mismo. Si el recurso no trabaja, suspéndeles noches buenas por dos semanas, le pones trompa y le sirves la sopa hirviendo para que se queme la lengua y el esófago.
Otra forma práctica es que tú seas la que administres en adelante el dinero de la casa y te hagas los regalitos y te olvides de todo lo anterior.
Mucha suerte y recuerda el sistema de premios y castigos..
¡Feliz Día de San Valentín!
La Tía
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Advertencia. Cuando nos envíe sus consultas a la Voz Hispana de Connecticut «Tia Julia,» éstas serán editadas sin modificar el espíritu de la pregunta. Agradeceremos su comprensión. |