“Mi esposo también le regaló
a mi prima para el Día de la Madre”
Pregunta
Querida Tía:
Le escribo desde la ciudad de Stamford ya que una amiga que vive en Norwalk, me recomendó que le hiciera esta consulta. Estoy más preocupada que la Hillary, pero por razones distintas.
Estoy viviendo hace siete años con un jevo que trabaja en el correo y con el que tenemos dos nenitas. Aunque no es muy espléndido para los regalos, de vez en cuando le acierta y el domingo pasado me sacó a tomar un desayuno especial, que incluyó salmón, pasta de caviar, y unas mimosas
Por la mañana me había regalado una gargantilla de oro con mi nombre, y una cadenilla que compró en el Mall y que venía en una cajita con papel dorado y mis iniciales. A mi me gustan estos detalles y después que dejamos a las nenas con una prima, nos fuimos a la playa, donde el paisaje es bien bonito. Ese día me sentí feliz como si hubiera ganado una primaria.
Por el atardecer, fuimos a buscar a las niñas a la casa de mi prima en Norwalk, y como soy buena para el detalle, aunque no bochinchera; me di cuenta de que ella tenía puestos una gargantilla muy parecida a la mía, y un reloj de oro de fantasía, pero que no se veía mal. Cuando le pregunté a Wanda quien se lo había regalado, se puso muy nerviosa y me dijo que un pretendiente que es peruano y que había conocido en la iglesia.
Me fijé también que mi esposo estaba inusualmente seco con ella ya que siempre la anda charlando, y la idea me cruzó como una saeta envenenada por la conciencia.
“Estos me la están pegando me dije” y en el carro comencé a sonsacar a Luis, quien como que se hacía el desentendido, pero tenía un tic en un ojo que yo le conozco desde hace tiempo.
“Mira papi, ¿y dónde me compraste estas prendas tan bonitas?,” le pregunté poniéndole la mano en la rodilla. “Por el Mall,” pero agregó que no se acordaba bien, cuestión rara, ya que tienen que haberle costado sus buenos $500 billetes.
El lunes llevé la gargantilla y la cadenita a un señor que antes le había vendido un reloj, y éste enseguida me preguntó que si me habían gustado. Yo, con el corazón que parece que se me iba a salir por la boca, le dije que también me habían encantado las otras prendas.
El caballero se puso más contento y me preguntó si la mamá de mi esposo había quedado también satisfecha con el regalo. Yo me quedé más helada que Coca Cola en el freezer, y como que me sudó la espalda y me dio una temblequera de rodillas ya que la mamá de Luis está mirando para adentro eternamente desde hace seis años en un cementerio cerca de Juana Díaz.
¿Se imagina? Como soy de armas tomar me fui enseguida a la casa de mi prima que ahora vive en su propio apartamento, y le pregunté por su pretendiente peruano. Como se puso muy nerviosa ya que ésta desde chica ha sido asustadiza y cobarde al menos para otras cosas; la insulté y creo que hasta le metí en la cara.
Yo me fui de inmediato con las nenas del apartamento, y le dejé las prendas a este traidor en la mesita de noche, con todas las otras que me había regalado.
Desde el lunes me he negado a hablar con él por el celular y estoy pensando en separarme y dejarlo, aunque anoche se quedó a pesar del frío en el carro esperando hasta las tres de la mañana frente al edificio donde me estoy quedando con mi amiga.
¿Qué me aconseja? Yo todavía lo quiero, pero tengo el corazón espinado y he tenido malos pensamientos.
Vivian
Respuesta
Mi amor, vamos a tomarlo con calma como decía la matrona.
La verdad es que la situación está más confusa que las primarias demócratas con tanto candidato y disputas. Esto de los regalos es muy serio, pero la duda que me golpea el hemisferio frontal del cerebro es ¿cómo un tipo puede atreverse a tanto? si es verdad que hizo el “regalo doble,” cuestión que he de confiarte, es algo muy común entre algunos tipos de esta ciudad que se creen teenagers, y tienen más de una, incluyendo alguna en el Bronx.
La conducta desleal de tu prima llama sin embargo la atención, igual la de tu novio que después de siete años es como un esposo con él que has engendrado dos criaturitas inocentes de tanta cosa nauseabunda.
Debido a la acuciosa investigación que hiciste y por la que te felicito ya que te puedes conseguir un part-time en algún municipio para ver lo que realmente hacen los inspectores de licencias; parece que en tu situación hay gato o gata encerrados, y que posiblemente el hombre éste hizo la treta del “gasto doble,” típico de estos bandidos.
Ahora bien, ustedes llevan siete años ajuntados y tienen dos nenas. Tu esposo tiene 35 y está en la edad en que algunos jevos se creen el “Iron Man” y se enamoran hasta de las escobas con faldas y de esas nenas de 18 que usan minifaldas escandalosas hasta para ir a misa.
Como allí en Stamford algunas mujeres están tan agresivas como en New Haven y Bridgeport, no me extraña que los jevos que de por si son débiles de carácter y juguetones, se dejen llevar por la primera desvergonzada que les muestre el diente. ¡Son tan bobos!
Yo te recomendaría que hablaras con él y que te calmes, es decir no lleves el bate. Escucha la explicación que tenga que darte el canalla, aunque la verdad es que el hombre como decimos los “latinos” cayó “in fraganti,” como le pasó a un locutor radial de Bridgeport que le decía a la esposa que tenía que grabar de noche, y fíjate tú que dejó a una muchacha “en cinta,” o el otro al que le llamaban el “PC” porque computa de día y computa de noche.
Es posible que el arrepentimiento le esté socavando a este hombre la conciencia, y lo de tu prima y él no haya sido nada más que unos de esos episodios lamentables de la vida donde el sentimiento de culpa hace posteriormente estragos en los amantes, y la situación se pierde en los polvorientos recovecos tristes de la historia.
Ya que mencionaste a la Hillary, medita en lo que le sucedió a ella, piensa en las dos nenitas, y en el tono del arrepentimiento de este Don Juan amigo de “regalar doble” y caro.
Las mujeres como buenas madres, tenemos el don de perdonar. Lamen-tablemente la confianza que existió entre ustedes dos se ha trizado como la superficie del río Hudson cuando sopla el vientecillo de la tarde, y será difícil de recuperar, pero no es algo imposible.
Escúchalo, pero exígele que te diga toda la verdad, incluso aquello. Piensa mientras tanto que podrías hacer con tu vida, no te vayas a meter a cualquier club a bailar con el primer mojado que encuentres, sosiégate, consúltalo con tu familia, y si te decides a seguir escuchándolo, ándate con calma, y hazlo esperar, que él muy desgraciado se lo merece.
Yo que tú saldría del apartamento solamente casada por las tres leyes (la del civil, la de la iglesia, y la de tus primos que tienen mal genio), y le exigiría al animal una luna de miel en San Juan, aprovechando el famoso cheque de Bush que solo servirá para pagar las tarjetas de crédito que nos tienen a todos hasta el cuello, y la gasolina que esta más cara que una segunda hipoteca
Tu primita que parece que es nerviosa para algunas cosas y no para otras; debería usar sus fortalezas en otros horizontes y con hombres solteros, aunque como están las cosas, ¡hay tanto sinvergüenza embustero en las calles de tu ciudad! Que le digan que me escriba para orientarla, que lo necesita.
Tu tía que te quiere.
Julia
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Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto.
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