“Mi esposo es demasiado juguetón y me molesta mucho”
Pregunta
Querida Tía:
Le encontré toda la razón con su último consejo a la señora esa que se casó con el detective privado que anda haciendo seguimientos y se viste de negro.
Esa gente nunca termina bien y creo que como usted le sugirió, debiera dejarlo ya que el tipo ese está muy tostao y es peligroso.
Anyway. Le envío este fax para dejarle saber un problema que tengo con mi esposo que desde que nos conocimos en la escuela superior era ya muy juguetón y travieso. Molestaba a los maestros, le decía “jinchas” a las maestras americanas, y se escapaba por las ventanas, hasta el día en que lo expulsaron porque se le armó a un vice principal al que le decía “cua-cua,” por la forma como caminaba ya que había sido bailarín.
Ahora tiene un negocio de venta de celulares y le va muy bien ya que es disciplinado y bueno para este asunto. Con su buen humor entretiene a los clientes y siempre está charlando.
Mi problema es que es demasiado juguetón conmigo y siempre me anda corriendo la máquina.
Por las noches acostumbra a hacerme el jueguito de la “arañita enloquecida” que consiste en que cuando me estoy durmiendo, simula con su mano el paso cadencioso de una araña sobre mi espalda, y de repente se va hacia abajo me aprieta con fuerzas un glúteo y grita en forma desaforada ¡te cogí!
Esto a mi me asusta y despierta a los nenes. También me esconde la cartera, las llaves del carro, y a veces se oculta debajo de la cama y cuando me voy a acostar ladra y me muerde una batata. Estaría mucho tiempo relatándole otras de sus bromas pesadas tales como la “el genio” y el “corre que te pillo.” Yo lo quiero mucho pero con sus travesuras me agota ya que es demasiado cariñoso.
Por favor aconséjeme.
Lucy
Respuesta
Lucy:
De todo hay en la viña del señor y el caso de tu esposo es curioso pero no extraño en los anales de la psiquiatría.
Aparentemente sufre de un déficit de autocontrol y una forma de llamar tu atención y la del prójimo, es haciendo niñerías. Me dices que ya tiene 34 inviernos y que no se le quita lo pesado.
En tu caso tienes dos posibilidades. Una de ellas tomar las cosas con calma y alegrarte de tener un esposo que te quiere y atiende aunque sea jugando. Te lo digo porque me escriben unas damas que me dicen que sus esposos son mas aburridos que una gotera, no se bañan, tienen otra por el lado, o que se ponen violentos.
La otra opción es demandarlo ante la corte de “Caso Cerrado” de la jueza Ana María Polo para que se muera de la risa, te asesore con el psicólogo que es medio fañoso, les pague un viaje a Florida, y más encima les presente un show musical que según algunas personas le quita seriedad a esa alta magistratura.
Me han contado que últimamente lleva comediantes, cantantes, percusionistas, titiriteros, contorsionistas, y hasta un señor pequeño que se traga espadas y escupe llamas.
Esto será divertido para ustedes, y tú también puedes aprender a hacerle bromas tales como la “araña que pica,” “la desaparición de la serpiente,” “la sábana pegajosa,” y el “cinturón de castidad.” También le puedes esconder los calzoncillos, o comprarle camisetas de dos tamaños menos para que se asuste y piense que está engordando como Ed.
Llama a la Dra. Polo, y sigue riéndote con este payasito. Eso es así.
Cariños, Tu Tía
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Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto. |