Mi esposo se cree importante
Pregunta
Tía Julia:
Conozco a mi esposo desde que éramos bien jóvenes, es más, íbamos juntos a la Superior. Desde ese tiempo me atraía su personalidad ya que era jaquetón, le gustaba hacer discursos, y por nada se las echaba. Cuando nos casamos la cosa se puso peor ya que en la casa todo lo que se hacía o decidía debia pasar por su autorización. Ahora está pensando meterse en política y dice que piensa algun día ser gobernador lo cual yo encuentro que es una cosa grande ya que necesita estudios y su inglés esta demasiado básico. El dice que no importa que no tenga escuela ya que él sabe mandar. Ahora se pasa diciendo que es más inteligente que nadie, pero yo no veo que nosotros vayamos bien en lo financiero ya que siempre estamos viviendo con deudas. Tiene pocos amigos ya que como se las echa mucho, la gente se le va del lado. Los fines de semana lo pasa metido en un comité del pueblo, o algo por el estilo, y casi no le veo la cara. El sábado me dijo que sería candidato y quiere cambiarse de casa para caer en un distrito donde quiere postularse a representante. ¿Se estará volviendo loco?
Zoila
Respuesta
Zoilita:
Hay personalidades que son como las de tu esposo y para eso es cuestión de enterarse de lo que sucede en la política local o asistir a esos banquetazos que se dedican mutuamente los que como tu media naranja se creen importantes; y en los que a esta gente les gusta que les tomen fotografías que después se publican en secciones especiales de algunos periódicos donde aparece a menudo hasta la abuelita del editor.
Ahora bien, eso de que el sea más inteligente que nadie me preocupa mucho ya que no es buena señal de sanidad mental. No mencionas en tu carta que el hombre tenga un doctorado o tres maestrías para así echárselas tanto, y es más, me dices que no tiene mucha escuela y que no ha comenzado un negocio como ese de comprar casas a un peso y hacerse millonario en tres meses como explica un caballero que sale en la televisión a las tres de la mañana. Tampoco es el presidente de esas empresas de construcción que siempre salían beneficiadas en las propuestas públicas de esta ciudad. No, no estoy hablando de Tomasso.
Lo de gobernador, es otra cosa extraña ya que en este país si has nacido por acá, tienes dinero o tu papá lo tiene; puedes realmente llegar a ser hasta presidente, vicepresidente, o gobernador. Quienes no tenemos pozos de petróleo ni acciones en esas corporaciones que mandan satelites al espacio o fabrican armas; la actividad política no nos permite ir más allá que ser miembro de un comité del pueblo y con cuidado. Hay gente sin embargo que por los contactos se encumbran, pero luego, los que saben de estos negocios, se dan cuenta de que la mayoría de los jaquetones no tienen a veces dedos para el piano.
Eso de cambiarse de casa para caer en otro distrito y ser candidato también es arriezgado y pienso que tu esposo necesita alguna ayuda siquiátrica que probablemente, y debido a su forma de ser, rechazará.
Zoila, tienes que ser más fuerte y darle un baño de realidad diciéndole, “mira mi amor, porque no te dedicas a otra cosa ya que esto de la política cansa mucho y se corren muchos riezgos, sobretodo en campañas disputadas en el tercer distrito.” Si no pasa nada, te aconsejo que comiences a cantarle ese hermoso bolero que dice, “la distancia entre los dos, es cada día mas grande...”
Quien te quiere.
Tia Julia
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