Mi esposa quiere más a los chihuahuas
que a mí
Pregunta
Tía Julia:
Leí su último consejo para el chamaco ése que se enamoró de la maestrita y la verdad es que me molestó el estilo burlón que usted usó en su respuesta. Si usted sigue así, es decir tirándonos a nosotros para abajo con apodos como «cometas,» «irresponsables,» «vagos,» o «mentirosos,» se irá pareciendo a la Dra. Ana María Polo que cada vez que juzga a un hombre les tira palos y lo hace pasar vergüenzas. Otra que tiene las mismas costumbres es Penélope Menchaca que trata muy mal a los cuates mexicanos que van a su programa a buscar hembra.
Esto de enamorarnos perdidamente de la maestrita o de la directora de la escuela nos pasó a muchos de los que fuimos muchachos y no por eso somos cabezones o estamos confundidos.
Mi caso es distinto ya que me casé extremadamente enamorado de una muchacha de Cidra que a pesar de lo que dicen por allí los títeres del «Meter» o de los que frecuentan al Aquí Me Quedo los días sábados por la mañana, son bien inteligentes y alertas.
Lo que ha estado sucediendo es que a ella le encantan los perritos chihuahuas a los que yo encuentro más feos que un día lunes. Me molestan profundamente sus ojos desorbitados y la cabeza grande, aparte que ladran más duro que un concierto de gatos. Los primeros años los «soporté» en el sentido correcto de esta palabra, es decir les «aguante,» sin embargo con el paso de los años, y ya llevamos ocho juntos, los animalitos que son dos, me tienen más cansado que el mismo caballo del «Zorro.»
Mi esposa me ha exigido que compartamos las responsabilidades de esos animales y todos los días los tengo que sacar a dar una vuelta por el barrio donde vivimos y ya los muchachos me tienen sobrenombres y me gritan que «¿quien lleva a quien?»
Yo le he hablado a mi esposa para que nos deshagamos de ellos, pero puso el grito en el cielo y me he visto obligado a seguir paseándolos y cargando con la palita y la bolsita plástica para limpiar la grama cuando estos fenómenos se ensucian. Lo peor de todo es que estos microbios histéricos se creen valientes y a perro que pasa le ladran y arman bochinches. También a veces se vienen a dormir en la cama y me lamen la quijada. Otras veces se ponen a aullar cuando yo y mi esposa estamos unidos en la dulce intimidad.
¿Qué podríamos hacer?
Con cariños,
Tulino
Respuesta
Mira Tulino:
Lo que yo he dicho con respecto a ciertos casos de sujetos que son vagos o irresponsables son muy específicos y jamás me he referido de ese modo a «todos» los hombres ya que hay algunos que son honorables, se bañan todos los días, tienen buen carácter, son trabajadores, democráticos, y no se enriquecen de la política como se está descubriendo con el ex presidente de México que parece que haciéndole juego a su apellido Fox, era con su esposa un verdadero zorro.
Anyway, las cosas de los cachorros son un tema que se ha prestado siempre para conflictos entre las parejas ya que si no los han criado ambos desde que el gato o el perro eran chiquitos, la adaptación de la otra persona al cachorro ajeno puede ser problemática.
Ahora bien, el caso de los chihuahuas es más complicado ya que como dices, son perritos con un sistema nervioso más sensible que vendedor de granadas de mano y de que son buenos son buenos, pero por otro lado, la apariencia difiere a la de otros perritos que han sido más favorecidos por la mano del creador. Como tu dices que amas a tu pareja y entendiendo que los perros chiquitos duran más o menos 20 años, te quedan doce más para pasearlos y aprender a quererlos.
Algunas de las ventajas de estos animalitos dejados de la mano del Señor y con la faz difícil, es que con ellos en tu casa no requieres sistemas de seguridad que son muy caros. El chihuahua le ladra hasta a las moscas y son perritos fieles. En cuanto a lo de los ojitos desorbitados es cosa de acostumbrarse y ya verás como con los años (y te quedan 12) aprenderás a quererles y echarles de menos.
Para el ano 2018 como a las tres de la tarde y cuando ya los cachorritos hayan pasado a mejor vida (es decir hayan fallecido totalmente), pónganse de acuerdo con tu esposa acerca del animalito o la avecita que les gustaría tener, y por ahora sigue queriendo a tu esposa, acostúmbrate a los chihuahuas y buena suerte. Con respecto a lo otro, te aconsejo que en casos así cierres la puerta del dormitorio. Guau, guau.
Que los disfrutes,
La Tía
__________________
Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto. |