Mi esposo es más aburrido que una
guía telefónica
Pregunta
Queridísima Tía:
Aunque soy una admiradora de la jueza Polo, la verdad es que me agradan mucho sus consejos y por eso es que le escribo, aunque le debo confesar que reservo mi nombre para evitar más complicaciones en mi vida.
Como dice la canción, “estoy casada con un hombre bueno, pero no soy feliz.” Cuando lo conocí, él comenzaba a trabajar en el Departamento de Correcciones y parece que allí hizo carrera ya que lo ascendieron a supervisor, creo yo porque es difícil de facciones.
Lo que sucede Tía, es que este hombre no tiene ningún tipo de conversación. El otro día, y como a le gusta el béisbol, traté de sacarle alguna información de su masa encefálica y le dije que la victoria de los pesados de los Red Sox era merecida. Yo esperaba una reacción del tipo ya que le gustan los Metz, pero me miró, bostezó y dijo con voz desganada, “cosas de la vida,” y allí se acabó la conversa. Yo trato de hablarle de Shakira, las telenovelas, 12 corazones, y a veces hasta me acompaña para ver Caso Cerrado, pero no hay caso, el hombre no responde y parece que siempre estuviera mirando para adentro.
No le gusta salir ni al Mercado, porque dice que en la calle hay muchos maleantes, incluso engabanados;y me debo quedar en la casa mirando el techo. A nivel íntimo no podría quejarme, salvo que todo lo que hace es predecible y rutinario, incluso aquello. En el trabajo conocí a un señor mayor que yo, que es todo lo contrario de Demetrio ya que me cuenta de películas, me presta libros de literatura, sabe lo que pasa en el mundo y cuando baila merengue, lo hace con gracia y apegadito. A mi esposo no le gusta bailar porque dice que es muy aburrido.
Que puedo hacer, me conformo o echo un pie.
Tina
Respuesta
Tinita:
Estas cosas que me cuentas de tu matrimonio se piensan antes de casarse ya que nadie puede fingir que es un aburrido, en otras palabras, lo conociste escaso de palabras y con la tendencia a mirar constantemente hacia dentro, y a esos tipos, como a los otros que son cargosos y buenos para la labia; no se les cambia ni con un trasplante de neuronas. Hablando en forma más técnica y para que uno que anda por allí y que admira a Mao no diga que soy vulgar; el problema de Deme, tu esposo, es un problema de carácter y de su personalidad, cuestiones difícil de modificar.
No sé como fue que te conquistó, pero tu caso es un ejemplo para otras nenas que creen que los tipos aburridos, labiosos, violentos, irresponsables, o los eternamente agotados que conocen en las polladas y las fiesteritas, cambiarán después de que se casen y que nazcan los nenes. Mija, te debo contar que se ponen peor ya que nosotras las mujeres no hacemos milagros sobretodo con tipos amamantados criados por la abuela..
Por otra parte debes considerar que el hombre trabaja para el Estado, aunque sea en el Departamento de Correcciones, allí tienen una buena pensión y seguro médico lo que es bueno para que estés preparada financieramente ya que hasta la gandinga está muy cara.
Con respecto al engolosinador ese que parece que es casado o “está en planes de divorcio,” yo estimo que te tomará como una aventura más.
Traten de ir a una consejera matrimonial para que hablen claramente del problema y les ayude. Quizás, y como Demetrio parece que te quiere, puede que haga un esfuerzo y coja ideas. Hazlo ahora, antes de que los bailecitos de merengue con el señor mayor ese pasen a palabras mayores. He conocido a varios y hasta tocan guitarra para hacerse los simpáticos. Después, “si te he visto no me acuerdo,” como le pasa a los candidatos.
Suerte
Tu Tía Julia
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Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto. |