Joven se queja de novio chismoso y bochinchero
Pregunta
Querida Tía:
La llamo desde la floreciente y pujante ciudad de Bridgeport y la felicito por sus acertados consejos. Sin embargo, y antes de entrar a contarle mi problema, quisiera plantear un reclamo.
En su última edición, usted puso un titular que decía que una esposa consideraba a su esposo Demetrio que trabajaba en el Departamento de Correcciones “más aburrido que una guía telefónica,” y de inmediato pensé que se refería a la guía de los teléfonos de las residencias, también llamadas las páginas blancas, que tienen las letras más chica que tanga de hormiga y hay que leerlas con un microscopio. Por ese motivo también considero que son muy aburridas ya que parecen ensaladas de letras porque las compañías telefónicas que están forradas de los billetes que nos sacan cada mes por usar los satélites; quieran más encima ahorrar costos sin importarles los viejitos y otros que tienen problemas para usar los faroles, también llamados ojos.
Digo esto pensando en otras guías telefónicas a las que yo llamo “humanistas y serviciales,” ya que son agradables de leer, traen información histórica, anuncios de profesionales que hablan en cristiano, y la letra es cómoda y fácil de leer. Me refiero a las Páginas Amarillas Hispanas que merecerían recibir reconocimientos ya que hacen lo que no hacen las otras que aunque tienen más chavos son más aburridas que una ostra y cobran un ojo de la cara por una línea impresa.
Anyway, y yendo al punto como decía King Kong, mi esposo es de una ciudad del sur de Puerto Rico y es tremendamente chismoso. Apenas le conocí, me dijo en secreto en la fiesta que a un amigo que se llama Kelvin le gustaba el arroz chino, pero que nunca pagaba. Para él, todo al que conoce tiene un defecto, “que este es chico,” que al de más allá le cantan la del venado, que este otro es demasiado fino y se mueve mucho, que la muchacha ésta se cree doctora pero que sacó el título en dos fines de semana, que al de más allá le gustan las ciegas, y que al vecino le dicen “gato” por lo vago y presumido.
Ya me tiene un lado hinchado y aunque tiene un buen futuro ya que trabaja en Home Depot, sus changuerías me ponen nerviosa. ¿Qué piensa usted?
Sylvia
Respuesta
Querida Sylvita:
Comenzando por el principio como decía el ginecólogo, yo no fui la que dije eso de las guías telefónicas, sino que una mujer que me pedía consejos. Podría haber dicho que el tipo era más aburrido que una puerta, con menos ritmo que una gotera, más extraño que un pescado con hombros, o más tedioso que bailar con la abuelita. Lo dijo así, y nosotros respetamos la libertad de expresión y las metáforas simples pero sabias que utiliza el pueblo.
Con respecto al individuo ese que no controla la sin hueso, ya lo he dicho antes: los tipos que ustedes conocen y que tienen arriba de 20 ya tienen un carácter y personalidad que no cambiará significativamente.
Me explico: si el tipo es más vago que la mandíbula de arriba, seguirá igual después de que se casen; si tienen problemas con los jueces que desean verlos a menudo, los seguirán teniendo; si le gusta excesivamente el Merlot en “La Casona,” continuará libando; si tiende a meterle gaznatadas o codazos a la novia, lo seguirán haciendo cuando sea su mujer; si son más duros que un huevo duro y no pagan las cuentas de comida china, no cambiarán aunque sean concejales.
Discúlpame mi pesimismo existencial frente a este escenario llamado vida donde en la actualidad proliferan los sinvergüenzas, las mujeres presentadas que mandan a publicar cartas y rogativas, los aprovechadores, y los políticos trickis.
Para preservar tu salud mental y no contagiarte con ese chismoso con licencia, mándalo de nuevo a su pueblo natal para que siga chismeando acerca de la primera dama de esa hermosa ciudad del sur de la Isla del Encanto, y bochincheando acerca de la vida de los vecinos, o los tropiezos sentimentales de un cura o del pastor. A estos tipos les gusta eso y son adictos al enredo y al rollo. Quizás algún día más temprano que tarde como decía un famoso presidente, alguien le invite al festival de las pescozadas de Merceditas y le dejen la cara llena de dedos ya que se lo está buscando. Estos sujetos que a veces trabajan en alcaldías, corren riesgos ya que tienen la mala costumbre de hablar del prójimo, crear desavenencias, chotear, y provocan venganzas que también te afectarán si sigues con ese deslenguado.
Córtalo lo antes posible aunque te aseguro que ya andará por allí hablando de ti. Te aconsejo que le presentes a tus primos cuando le digas adiós para que se ande con cuidado. Perdona la franqueza, pero es mejor las cuentas claras que sufrir después investigaciones.
Tu Tía
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Nota del editor: Rogamos a los lectores varones de la Tía Julia que no sigan preguntándonos por el nombre de las modelos que ilustran esta columna ya que ellas son profesionales y no andan sueltas como otras que salen en otros periódicos y revistas. Por favor, más respeto. |