Quién ha dicho que eres fea? Todo el mundo tiene sus más y sus menos. Sólo hace falta mirarse al espejo y reconocer el propio cuerpo. Siempre hay rasgos que hacen a una diferente. ¿Pechos grandes? No los disimules, y ponte pantalón estrecho. ¿Cadera ancha? Americana y camisa. ¿Un poco masculina? Pantalón de cintura altísima y botas. A estar guapa, ¡no es tan complicado! |
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“Todo el mundo quiere estar guapo, y quién diga que no, nos miente”, asegura la estilista Cristina Rodriguez en la entrevista cocnedida a Efe-Reportajes. |
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Por Roser Toll
Fotos cedidas por Planeta.
EFE-REPORTAJES
La moda no es una tarea tan complicada, todo se resume en sacarse partido y adaptar cada vestuario a la situación y momento vital. A continuación vas a encontrar los consejos para sentirte más bella sea cual sea tu físico, y sobretodo, para que sepas qué es lo que no te debes poner nunca. No renuncies
“COMO NO SER UNA HORTERA DE BOLERA”.
Todo el mundo puede sacarse partido con tan sólo adecuarse a sus características físicas, y psicológicas. Para la estilista Cristina Rodríguez, autora del libro recientemente publicado “Como no ser una hortera de bolera” (editorial Martínez Roca), el gusto se adquiere yendo al teatro, a la ópera, al cine, o sentándote en un banco en la calle. En definitiva, “mirando y anotando, y no leyendo revistas de moda”.
“Todo el mundo quiere estar guapo, y quién diga que no, nos miente”, asegura la estilista. Por eso, en uno de los primeros capítulos del libro escrito por Cristina Rodríguez, la autora explica cómo debe ser un fondo de armario, que ella bautiza como “denominador común para todas”.
Entre las piezas básicas se encuentran una americana negra y las gabardinas, que se pueden adaptar al gusto, desde el “color piedra de Burberrys a la serpiente llena de pirámides de Andrew Mackenzie”. A los jeans, obligatorios, se les debe dedicar un tiempo: “no te los compres a la ligera, es una pieza multiusos y hay que probarse mucho antes de hacer la elección”. Igual que la cazadora vaquera, es una pieza que aunque con cambios de adornos y lavados, pertenece a todos los ámbitos sociales.
Según Cristina Rodríguez, estilista y directora Elite de la Academia de Supermodelo 2007, un bolso negro pequeño saca de apuros siempre: para salir a bailar o para uso diario, y siempre combinado con un buen reloj, que marca mucho la personalidad de quién lo lleva. Otros dos complementos perfectos y básicos son las pashminas, aptas para llevar en el bolso de las más pijas y las más hippies, y los aros de plata o dorados, un clásico que se debe saber usar, porque siempre le puedes sacar partido.
Pero la prenda a qué dedicarle un espacio más especial es el calzado. Se utiliza a diario, y define tu forma de ser. Vale la pena gastarse dinero en unas buenas botas que se van a usar cada día, antes que derrochar en unos zapatitos para una boda fugaz.
ADAPTARSE A LAS CURVAS, ESTATURA Y PECHO.
La diseñadora cuenta también cómo luchar contra las imágenes establecidas para cada tipo de mujer. Las chicas voluptuosas, que presupone siempre como “vulgares”, deben pasar de “embutirse en unos Levi’s y vestir botas ordinarias” a ganar clase. ¿Cómo? Suéter con un gran cuello de chimenea para enseñar los brazos en vez de los senos y combinado con una coleta: elegante y sexy. No hace falta renunciar al vaquero desgastado, pero que no sea claro. Sólo falta el tacón medio y el bolso en bandolera.
Para las “andróginas”, aquellas que lucen un look muy masculino, el truco está en los pantalones de cintura alta con tacón abotinado, y que se vea un poco el encaje del sujetador. Sin renunciar a la comodidad, se puede jugar con un vestido corto tipo camisa de hombre combinado con unas Converse, el pelo a lo chico, y un buen color de labios.
Otro tipo, muy común entre los cuerpos de mujer, es el de cadera ancha y hombros estrechos. Para ellas, la primera norma es renunciar a las piezas ceñidas. Los aliados son las americanas y las camisas de corte masculino. Los pantalones que sean rectos, y el bolso, de mano.
La mujer con mucho pecho debe renunciar a reducirlo. Pantalones muy estrechos y rectos, y de cadera baja o talle alto, nunca por la cintura. Los escotes mejor si son triangulares o cuadrados, y nunca collares largos, porque enmarcan los volúmenes. Por último, nada de cuellos armados ni camisas.
UNA MUJER PREPARADA PARA TODO.
Según la alicantina, “es inteligente pensar para qué te vistes”. “Claro que puedes ir a trabajar, salir a tomar una copa y pedir un aumento de sueldo con la misma ropa, pero es interesante adaptarse”, dice la estilista. El vestir es una tarjeta de presentación, y todos hacemos juicios de valores.
Así, la moda sigue un esquema de acción – reacción. No sólo está ligada a los acontecimientos sociales, sino también a situaciones personales. “Tu vida te aporta cada día matices que debes incorporar en el vestir: tu pareja puede aportarte mucha estimulación, o la ciudad, porque no es lo mismo vivir en Madrid, que en Barcelona o Sevilla”, afirma Rodríguez.
Y la norma principal: para tener gusto hay que estar estimulada intelectualmente. “Teatro, ópera, cine… es así como se aprende, y no leyendo revistas de moda. Está fenomenal leerlas como si fueran revistas de coches, pero para formar tu criterio, hay que salir a la calle, mirar, mirar, mirar, y anotar”. |