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STAMFORD. “Mi padre es un amante de la música clásica (académica-erudita) y por eso me bautizó con el nombre de estos dos genios”, me dijo Mozart Cabrera, cuando le pregunté acerca de su peculiar nombre, interrogación que imagino, la habrá lidiado durante toda su vida.
“Es una persona muy valiosa y definitivamente talentosa”, me dijo hace mucho tiempo atrás, Lucas Romero, director del Coro Hispano Infantil de la iglesia de Santa María, cuando le indagué sobre Mozart Cabrera, el maestro de capilla para las misas en español de este templo mariano.
Criterio que lo confirmé cuando Mozart me reveló que no posee estudios musicales académicos formales y que hace una década inició su peregrinaje por las blancas y negras, en un pequeño piano que adquirió fruto de su trabajo como pintor, aquí en los Estados Unidos.
“Siempre me gustaron las melodías, mi padre es un amante de la música clásica (académica) y yo crecí escuchando grandes obras, pero en Guatemala, de donde soy oriundo, nunca pude tener un instrumento musical”, me confesó Mozart.
Y no es sino hasta que emigró de su país natal a la Unión Americana, que inició su aventura musical. “Por fortuna”, dijo, al inicio se involucró en la iglesia San Benito Nuestra Señora de Montserrat y el organista de turno le dio una lección de dos horas sobre tonalidades musicales.
“Me sentí obligado a desenmarañar yo sólo el asunto de las tonalidades y cuando tenía oportunidad preguntaba a algún músico sobre el tema”, repuso Mozart, quien me contó que para ejecutar una canción al piano solamente necesita escuchar la melodía un par de veces y enseguida se pone a la tarea de transportarla a su piano.
Actualmente dirige el Coro Hispano de adultos de la iglesia de Santa María, y durante esta última década ha adquirido un vasto repertorio de temas religiosos, a eso se debe que a cada celebración religiosa el párroco le pide que ensaye temas específicos acorde con la festividad, alternando con el Coro anglosajón, dirigido por John Masi, quien a pesar de no hablar español, ni poseer las partituras de los cánticos litúrgicos sino simplemente una guía tonal de las melodías proporcionada por Cabrera, acompaña en el órgano tubular de la iglesia al Coro Hispano.
Por el momento, según Mozart, el Coro está en una etapa preliminar. Ensayan una vez entre la semana y dos horas antes de la misa dominical.
Hoy cuentan con la presencia de la violinista de origen peruano Carla Martín, quien a más de ejecutar su instrumento, también está encargada de montar las voces de los cantores; porque la idea es tener un coro polifónico que se encamine al profesionalismo, es decir, que hayan sopranos, tenores, bajos y contraltos en las misas en español de la iglesia de Santa María. |