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NORWALK:
Semana a semana he visto a Ashley correr de arriba para abajo con libros, discos y videos; tratando de ponerlos en las estanterías de la Biblioteca Pública de Norwalk, acorde con un catálogo Ashley, frecuentemente me deja encargando discos, libros, o videos; en mi escritorio, mientras ella trabaja bajo el Programa Juvenil del Sistema de Bibliotecas, diseñado para que los jóvenes a partir de los catorce años, a más de ganar dinero, fruto de su trabajo, tomen cariño por la lectura y vean que el mundo es más ancho y largo del que se presenta a través de los libros.
“Yo no sabía que el sacrificio de mis padres era tan grande, y lo entendí cuando inicié mi trabajo en la Biblioteca de Norwalk”, me respondió en un perfecto español, esta adolescente de apenas catorce años, estadounidense, y de padres colombianos; quien a más de trabajar ocho horas semanales, toca el corno francés en la banda de la Norwalk High School, su escuela secundaria y practica deportes fuertes por las tardes.
Con tantas cosas que hace en el día, sentí curiosidad por saber cómo reparte su tiempo y me contó que su secreto está en distribuir bien el tiempo y dormir muy poco.
Me levanto a las seis de la mañana, voy a la escuela hasta las 2:15 de la tarde, trabajo en la biblioteca un par de horas y regreso a casa a las 5:30PM; descanso un poquito, hago mis tareas, ensaño mi corno para que Mr. Smith (el director de la banda) no se enoje, hago un poco de ejercicios y en eso ya es medianoche”, me contó Ashley, con una linda sonrisa que toda su rostro se iluminó.
“Cuando sea grande quiero ser periodista o algo que tenga ver con escribir. ¡Me encanta leer y escribir!, me dijo nuevamente, con una gran sonrisa, mientras ponía uno a uno de los discos en los catálogos de la biblioteca.
Ashley, quien viaja cada dos años en el verano a Colombia, el país de sus padres junto a su hermano de diez años, me contó que le fascina Suramérica, de sobre manera Bogotá, la capital colombiana, no solamente por ser una ciudad ordenada, limpia y cosmopolita; sino por la calidez de su gente, los paisajes andinos y por lo pintoresco de sus cordilleras, plazas y calles. |