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NEW YORK:
El domingo 1 de junio, en las páginas dedicadas a la música del New York Times de New York, leí una nota supremamente interesante titulada: “Una batuta para la joven de las Américas”. El titular y la gráfica me llamaron la atención, porque mostraba a una joven hispana dirigiendo la Orquesta Filarmónica de las Américas en New York.
Luego de leer el texto, busqué en la red de Internet más detalles sobre esta joven artista y gratamente leí, escuché y observé centenas de entrevistas, videos, revistas y programas televisivos, a nivel internacional, dedicados a Alondra de la Parra, una mexicana, nacida en New York de manera circunstancial, que se crió y se educó en el país de sus padres, al que le dice “el mío”.
Mi joven asistente, amante de la música académica (clásica), se comunicó de inmediato con la oficina de la Filarmónica de las Américas y en menos de 48 horas estuvimos, por dos placenteras horas, escuchando y aplaudiendo- a igual que la audiencia- a Alondra y a su Filarmónica, en su último concierto de temporada.
Como prácticamente estaba frente a ella, pude observar cada uno de sus movimientos corporales y su inagotable energía. ¡Toda ella era una revolución! Los asistentes la aplaudían sin cesar.
En el intermedio no dejaban de admirar su juventud y talento. De hecho, cuando rompiendo el protocolo, tomó el micrófono y dijo: “Esta Gala y este Concierto es dedicado al maestro venezolano José Antonio Abreu”, su tono de voz era el de una colegiala de apenas18 años y su presencia de una verdadera estrella del espectáculo.
“¡Claro que los mexicanos conocen a Alondra!, me respondió la colombiana Gabriela Poler-Buzali, directora ejecutiva de la Filarmónica, que en compañía de Alondra y de un equipo de voluntarios y una junta especial, han logrado sacar adelante este ambicioso proyecto en el que se da cabida a artistas, compositores y jóvenes músicos latinoamericanos, necesitados de una oportunidad para estrenar sus obras en New York y por ende, según Alondra, “tener una bitácora abierta en el mundo”.
“El impacto que está teniendo en los jóvenes artistas de nuestro continente, es inmenso”, expresó Alondra, en una entrevista especial que concedió a La Voz Hispana, refiriéndose a que el propósito y visión de la Orquesta, es que no solamente se ejecute música de compositores latinoamericanos, sino que haya solistas de Latinoamérica y , reto que lo vienen cumpliendo desde su fundación desde el 2000, en el que alrededor de 30 jóvenes solistas ya han interpretado conciertos acompañados de la Filarmónica.
Alondra, se mudó a New York a los 19 años, se graduó como pianista en el Manhattan School of Music. Paralelamente a sus estudios de piano estudió conducción con su maestro Kenneth Kiesler, al que considera su mentor y una fortuna de la vida que le haya puesto en el lugar adecuado y en el momento oportuno para ser su alumna, porque confiesa, que él le enseñó desde sus inicios correctamente; no solamente la técnica sino la filosofía que se necesita para conducir una orquesta. |