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Vestido con un hábito púrpura Timoteo Rojas por veinte años viene acompañando a los Séptima Cuadrilla de la Hermandad del Señor de los Milagros.
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Los de hábito morado se toman la iglesia San Benito- Nuestra Señora de Montserrat
Por Maricarmen Godoy-Andino
STAMFORD. Treinta devotos del Señor de los Milagros, unidos en la Séptima Cuadrilla de Stamford, celebraron el veinte aniversario de fundación, y para eso acudieron a una misa de celebración de Acción de Gracias y luego, muy píamente hicieron una oración en honor a su Patrono.
La iglesia de San Benito, estuvo pintada (literalmente) de morado el pasado martes, por alrededor de dos horas, cuando treinta de los treinta y cinco socios, acudieron al llamado de su capataz, Freddy Cabello, a la misa de fiesta por cumplir un aniversario más de creada la organización.
Devotamente, en las primeras filas de la iglesia, los miembros de esta cofradía escuchaban atentamente la homilía del P. Pinedad, quien por repetidas ocasiones exaltó el valor de la fe traída desde Perú, a favor de Jesucristo, en la advocación del Señor de los Milagros.
«Los peruanos a través de la Hermandad del Señor de los Milagros nos dan diariamente un testimonio de fe’, dijo el P. Guillermo Pineda, párroco de la iglesia San Benito-Nuestra Señora de Montserrat, quien ofició la misa de fiesta en honor al Patrono de Perú, por cumplirse los veinte años de existencia de fundada esta hermandad.
A su vez, el sacerdote expresó su complacencia porque la Séptima Cuadrilla ha alcanzado muchos años de vida, en respuesta a su fe y al arraigo de su cultura. Así como expresó satisfacción por la presencia de los nuevos socios, que en su mayoría son aun adolescentes.
«El futuro de la Séptima Cuadrilla está en los jóvenes’, respondió Freddy Cabello, el capataz de la cuadrilla, e hizo poner de pie Luis Enrique Poma, de apenas dieciocho años, quien vestido de hábito morado y con el cabello completamente engominado, sonrió con disimulo al escuchar su nombre.
«El Señor de los Milagros ha bendecido a mi Patria y a mi familia por siempre», apuntó Timoteo Rojas, quien lleva veinte años en la Hermandad y por tanto es considerado un socio fundador.
No así Wálter Lazarte, que apenas lleva cinco años en la institución, aunque recalcó que toda su vida desde que es un niño ha acompañado a la imagen del Señor de los Milagros, desde Lima Perú.
«En Lima es imposible cargar al Señor de los Milagros, allá eso realmente es un privilegio», respondió Lazarte, quien contó que es testigo de los milagros del Señor de los Milagros, cuando éste curó de cáncer a su hermano Luis, hace ya aproximadamente nueve años atrás.
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