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El director de Asuntos Consulares de Colombia, Fernando Alzate y Antonio Bravo, líder de la Asociación Colombo-Hispanoamericana de Connecticut. (Foto: Carlos Córdova).
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Por Maricarmen Godoy-Andino
STAMFORD. Una comitiva de la Asociación Colombo-Hispanoamericana de Connecticut en representación de los colombianos en el Estado, acudió al cuarto Seminario Internacional sobre políticas de Desarrollo Integral, con el propósito de explicar las necesidades específicas de los colombianos residentes en el exterior, que van desde un consulado permanente hasta la organización de la forma del voto en el exterior.
«Fuimos alrededor de 350 colombianos residentes en Estados Unidos, Canadá y Guatemala y por Connecticut representamos cuatro miembros de la Asociación», expresó Antonio Bravo, presidente de este comité, quien fue acompañado de Lyda Ríos, Jacqueline Arango y Carlos Mario .
En la reunión estuvieron unos 350 líderes de Canadá, Estados Unidos, y de Guatemala y por Connecticut de la Asociación Colombo-Hispanoamericana.
El propósito de la convención tuvo como intención recoger por parte del gobierno de Colombia, las inquietudes específicas de los colombianos residentes en cada región. Por ejemplo, acotó Bravo, «en Connecticut necesitamos con urgencia un Consulado Permanente y además un organigrama para preparar las mesas electorales y lograr el ejercicio del voto en el exterior en las próximas elecciones presidenciales».
Petición que según el líder ya le fue suministrado al Director de Asuntos Consulares de las Comunidades Extranjeras, Fernando Alzate, tras recibir de manos del Directorio de la Asociación Colombo Hispanoamericana, un informe técnico sobre estos temas.
Alzate, conforme a Bravo, se comprometió a enviar, por el momento un consulado móvil a Connecticut cada tres meses, además de acudir a la Registraduría Nacional para buscar colocar las mesas de votación y lograr que ejerzan el derecho al voto sus connacionales, residentes en el Estado.
Otro de los temas que Bravo enunció y que se trató en las mesas de trabajo, fue la urgente necesidad de que el Consulado de Colombia se involucre de manera directa con los casos de los detenidos en las cárceles estadounidenses, además que siga de cerca los juicios seguidos a sus connacionales para lograr la mayor justicia posible.
«Fue muy triste conocer el caso de Mike Castillo, un joven colombiano que prácticamente fue asesinado», repuso Bravo, refiriéndose a la muerte del joven y a la poca atención que tuvo el Consulado ante la Corte de Justicia de Stamford, a la hora de apoyar a su compatriota. |