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EL SOL LATINOAMERICANO |
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¿Hubo filosofía en el antiguo Perú?
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Al interesarse por la historia de las ideas en el Perú, es a menudo que se pregunte si existió filosofía antes de la llegada de los primeros intelectuales españoles. Los antepasados peruanos precolombinos tenían elevadas interpretaciones del mundo que incorporaban temas que ahora se llamarían religiosos, científicos y también filosóficos. Es muy posible que hubiera individuos que se plantearon cuestiones que ahora se llamarían éticas y también problemas existenciales. Bajo este punto de vista, es casi seguro que los pueblos precolombinos formularon preguntas que actualmente se consideran filosóficas y bosquejaron respuestas para ellas.
La revisión de crónicas y vocabularios entre 1551 y 1653 muestra notables referencias de filósofos antes y después de la presencia de los españoles ¿Es posible que alguna forma de reflexión filosófica hubiera surgido de manera autónoma en el Imperio Incaico? De ser afirmativa alguna respuesta. Esta peculiar reflexión filosófica es tan legítima como la establecida en la Grecia del siglo V a.C.
Esta filosofía precolombina quedó registrada por distintos cronistas desde 1551. Urgieron de un modelo de traducción para comprender los códigos y pautas comunicativas de este mundo extraño y sorprendente que observaban y escuchaban en las informaciones de los Kipocamayocs, quienes eran expertos en leer los kipos (escritura incaica) y otras formas de registro, que eran información de gobierno, ideas, conocimientos y cantares. En esta oportunidad, se hará referencia sólo a los principios más generales de esta filosofía entendida como reflexión y búsqueda de respuestas a problemas que requieren alguna explicación por uso de razón.
Los Amautas, tenían la función del filósofo, encarnaban la sabiduría, la prudencia y la razón. Se distinguían porque eran los que mostraban amplitud de conocimientos, eran los «entendidos en todo lo que penetra y da razón». Tuvieron la función de «enseñar cosas altas y muy bien», su sabiduría se orientaba en alcanzar los grandes secretos de la naturaleza mediante una vida solitaria y frugal; solían caminar por lugares apartados y sombríos del Tawantinsuyo (Imperio Incaico). Lograr un entendimiento del universo hacía que sean reconocidos como «pachayachachiq» (el que sabe enseñar el universo). Esta jerarquía, solo podía lograrse mediante reflexión filosófica. Sus conocimientos abarcaban áreas como astronomía, matemáticas, reflexión sobre el saber, moral, derecho, religión agricultura, medicina, arquitectura, irrigación, entre otros.
La presencia de estos filósofos se nota en el gobierno de Pachacutec Inca Yupanqui (aproximadamente entre 1130 a 1191 d.C.). Durante su reforma del Estado incaico, otorgó función de gobierno para Amautas y filósofos («hizo junta de sabios»), fundó dos grandes centros de saber «hatun yachay huasi» (casa grande del enseñar) en Pacaritambo y Canchis (hoy Templo de Wiracocha, ubicado en Raqchi, Cusco). De este gobernante inca «Dícese que entendía mucho de las estrellas y que tenía cuenta con el movimiento del sol», es decir, también fue sabio, pues instauró un nuevo calendario astronómico en su gobierno.
Juan Yunpa y los eclipses, Felipe Guamán Poma de Ayala, registró y nombró a uno de estos filósofos: Juan Yunpa (1570). Dedicado a la astronomía, predecía eclipses y llevaba un registro de las regularidades astronómicas, conocimientos que se aprovecharon en la agricultura. Juan Yunpa y otros pensadores más antiguos, producían sabiduría que lo transmitían en Kipos para enseñar y desarrollar este conocimiento en futuras generaciones.
La amplitud de esta filosofía es sorprendente por la cantidad de conceptos y conocimientos que se lograron. A pesar de la destrucción sistemática de kipos durante la dominación colonial hispana. Respecto al valor de los Kipos, fray Antonio de la Calancha, en 1653, valorando este sistema dice: «Hasta hoy usan los indios principales este modo de kipos, no deben de estar tan diestros como los antiguos; y ¿qué mucho si los griegos, donde estuvo Atenas, y con eminencia las ciencias del mundo, son hoy idiotas?». |
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