Las máscaras más buscadas en el carnaval de Rio de Janeiro este año no son de políticos célebres, como el ex dirigente libio Muamar Gadafi o el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, sino de gorilas, payasos y brujas.
"Hicimos a Gadafi, pero no funcionó y aquí en Brasil no es un año de elecciones. Así que King Kong, las brujas y los payasos se venden como pan caliente", declaró a AFP Olga Gibert, propietaria de la Condal, la fábrica de máscaras más antigua de Brasil.
A 15 días de la apertura de la "gran locura", como se denomina al carnaval, cuya apoteosis son dos noches de lujosos desfiles en el Sambódromo, Olga apuesta a "un gran carnaval callejero" este año, que para ella es "el verdadero".
"Hay familias enteras o grupos de amigos que quieren una máscara para divertirse en los 'blocos' (desfiles callejeros)", afirma Olga, que notó este año una "gran demanda de máscaras de payasos" como Pierrot, un disfraz tradicional del carnaval en los suburbios de Rio.
Fundada en 1958 en Sao Gonçalo -del otro lado de la bahía de Rio- por el artista plástico catalán Armando Valles, la Condal fabricó 150.000 máscaras para este carnaval y exportó 5.000 a España.
En sus mejores años, la Condal llegó a vender cerca de 500.000 máscaras.
"Con la crisis en España, tuvimos pocos pedidos este año. Además enfrentamos la competencia china, que tiene precios imbatibles", dijo Olga, la viuda de Valles y casi 40 años menor que él.
Desde la muerte del fundador de la Condal en 2007, Olga tomó el mando de esta pequeña fábrica semiartesanal que posee más de 2.000 modelos de máscaras.
Bailarinas de la 'escola' de samba Academicos do Grande Rio, actuando sobre una carroza en el Sambódromo, en la segunda noche del Carnaval de Rio de Janeiro 2011, el 8 de marzo de ese año.
jueves, 17 may 2012
Última actualización:04:31:10 PM GMT










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