Aspirante a oficial demanda al Departamento de Policía de Hartford por discriminación

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¨Yo me siento bien mal y humillada. Siento que me han cerrado las oportunidad para hacer algo que yo quise hacer en mi vida. El mero hecho de decir que no dije la verdad ante el detector de mentiras, eso me ha estigmatizado y me sigue por donde quiera. Por eso es que yo no he aplicado en otros lados ya que van a aparecer los mismos resultados de lo que el señor de Norwich escribió, y que no fue cierto. Con eso me marcaron¨ AWILDA RODRIGUEZ.

“He venido hoy acá porque  me gustaría que hablemos del caso que yo tengo en contra del Departamento de Policía de Hartford, por  discriminación”.

Con estas palabras  recibimos en nuestra sala de redacción la señora Awilda Rodríguez, una dama puertorriqueña residente en la capital del estado por muchos años, y quien por tres o cuatro ocasiones ha tratado de convertirse en oficial de ese departamento, aunque con resultados negativos.

¨Yo he aplicado varias veces para tratar de convertirme en agente de policía de esa ciudad, y en las mismas ocasiones no se me ha dado esa oportunidad. La primera vez  fue en el 2012, en donde teniendo al frente a tres examinadores, no me dejaron pasar por un punto. Yo tenía que hacer 70 y me ¨colgaron¨ con 69 que hice, según ellos, ¨  explicaba Rodríguez de su primera experiencia. ¨ A pesar de eso, seguí adelante y volví a hacerlo otras veces más, a pesar de comentarios de discriminación en mi contra y acusaciones de estar mintiendo en los exámenes del polígrafo ¨, recalcaba.

Cuando la señora Rodríguez habla del polígrafo (polygraph) se refiere específicamente al instrumento aquel que se utiliza en los Departamentos de Policía para analizar a los nuevos aspirantes a estos cargos, y el cual es usado como un detector de mentiras para saber si el candidato está diciendo la verdad ya que ese aparato registra simultáneamente latidos o pulsaciones diferentes de los que se someten a estos exámenes, aunque muchos ponen en duda su credibilidad.

¨ A mi me hicieron preguntas las cuales yo contesté honestamente. Entre esas había una con relación a una hermana, de la cual yo les hablé con sinceridad. Sin embargo, ellos me acusaron de que yo estaba ocultando un crimen….¨

A pesar de que la aspirante a policía de la ciudad de Hartford mantuvo su posición en esa oportunidad, los del detector de mentiras no le creyeron, y por eso fue que ella aplicó otra vez.

¨ Yo volví de nuevo, y después de pasar el examen escrito y aprobar el físico, me negaron otra vez la posibilidad de lograr que mi sueño se realizara, ¨ nos decía

Awilda Rodríguez considera que además de habérsele negado la oportunidad de convertirse en oficial de la uniformada de Hartford por ser latina, también dice que por su edad fue discriminada.

¨El año pasado cuando yo aplique tenía 41 años, y creo que fue por eso, por la edad mía que también me discriminaron otra vez, a pesar de que en el Departamento de Policía de Hartford, no hay una edad específica para calificar, ¨ señalaba la demandante. ¨La razón mía para aplicar otra vez se debió a que yo me encuentro en un buen estado físico, corro todos los días, y aun me siento fuerte para desempeñar esta clase de trabajo.¨

Señaló que cuando fallo el examen por un solo punto en su primera tentativa, el mismo Jefe de Policía de ese entonces, James Rovella, se mostró desconcertado con lo sucedido, puesto que Rodríguez le explicó lo que había pasado y las respuestas que había dado. De acuerdo a su testimonio, Rovella mismo le dijo ¨Tú contestaste muy bien las preguntas, sin embargo, dime algo te dijeron algo acerca de tu acento

De acuerdo a Awilda ese comentario del entonces Jefe de la Policía la puso a pensar en serio  ¨Es que yo sé bien el inglés, aunque tengo mi acento porque nací y fui criada en Puerto Rico. Ahí mismo me di cuenta que eso fue también discriminación…¨ 

Hay que tener en cuenta que la señora Rodríguez es una candidata perfecta para esa posición, ya que cuenta con herramientas valederas para ser una representante de la ley. Siendo una graduada con un Asociado en Justicia Criminal, ella realizó una pasantía en el Departamento de Escenas Criminales del cuartel de la policía de Hartford, y eso habla muy bien de sus capacidades. ¨Yo trabaje con los detectives en diferentes tiroteos que ocurrieron en la ciudad, en donde me tocaba colectar evidencias actuando como si fuera otro integrante de la institución. Es más, allí ellos me sometieron a un chequeo de mi récord criminal, que pasé sin ningún problema. Por eso es que no entiendo lo que han hecho conmigo.¨

Awilda expresó que fue a Norwich, Connecticut, en donde la enviaron a someterse por primera vez al detector de mentiras. ¨Allí también me sentí discriminada. Era como si me hubieran marcado para siempre¨

Ella acusa que el examinador al verla, la recibió con estas palabras ¨ ¡Guau!  Y por qué estas aplicando ahora a los 41 años-¨

Dijo que al oír esto se sintió un poco mal, pero trató de no tomarlo como una discriminación, aunque después se dio cuenta que si lo era. Y el asunto no paro ahí ¨Después me di cuenta de que él escribió en un reporte que yo había confesado que alguien de mi familia vendía droga. Y eso es incorrecto, ya que yo nunca diría una cosa así. Por eso es que yo estoy peleando este caso, porque mi integridad es lo más importante que todo, ¨ afirmaba.

La graduada de ¨Bulkeley High School¨ y ¨Goodwin College¨ aseveró además que cuando realizó su tercera tentativa pasó los exámenes físicos, oral, y escrito sin ningún problema, aunque no la pusieron al frente del polígrafo. Un mes después la llamaron para que se sometiera al frente del detector de mentiras. En esta oportunidad se lo hizo un detective de la Universidad de Hartford. ¨Cuando yo me presente ese día,  él  ya me estaba discriminando, porque cuando me vio lo primero que hizo fue preguntarme que había pasado en la ciudad de Norwich. Por qué no pasaste.  Y yo le conté que a pesar de haber sido honesta, no se me dieron las cosas ¨

¨Ese detective me hizo muchas preguntas sobre mis hermanas y los novios que han tenido, cuando en verdad yo no tengo idea si ellas los tenían o no. Es que de ser un examen para detectar mentiras se pasó al plano de ser un interrogatorio. Él quería casi obligarme a que yo confesara algo que no existía. Ahí ya perdí yo el derecho de seguir en el proceso, ¨ enfatizaba adolorida la señora Rodríguez.

Señaló que en su última oportunidad tuvo que someter de nuevo toda la documentación que se exige para estos casos, a pesar de que ellos ya la tenían con los intentos anteriores. En esta ocasión a enviaron a New Britain para que se sometiera al detector de mentiras. ¨Cuando llegué ahí, el detector me dijo de entrada que tenía el reporte de lo sucedido en Norwich. Me dijo que leyéndolo había encontrado que en el reporte decía que yo había mentido. Yo le respondí que eso era incorrecto, que yo no mentí y que fue siempre honesta.¨

Con todo y eso, el interrogador en New Britain continúo su asedio. ¨ Me comunicó que el examinador de Norwich había escrito que yo le confesé a él que alguien de mi familia vendía droga, cuando yo nunca hubiera hecho eso. Ahí mismo volví a darme cuenta que el caso mío era simple discriminación. No había otra respuesta. ¨

Con anterioridad a esto, la señora Rodríguez ya había reportado su caso ante Departamento de Derechos Humanos, y por lo cual considera ‘que esta vez’, que lo que ocurrió en New Britain fue una retaliación por acudir a una agencia gubernamental a alzar su voz.

Para ella han sido frustrante los reveses recibidos en su empeño de convertirse en agente de la autoridad. Esa es una de las razones por las que acudió a los servicios del abogado criminalista, John Williams, de muy buena reputación en el Condado de New Haven y en toda el área estatal para que la representara en esta demanda.

Awilda Rodríguez expresó que ella no quería llegar a estas instancias de estar demandando al Departamento de Policía de Hartford, pero que luego de conocer opiniones, no tuvo otra opción.

¨Yo lo que quiero es que me paguen por todo el daño emocional que yo he tenido. Para mí no fue fácil hacer todo lo que tuve que hacer, y aun con todo eso no me escogieron por discriminación de edad y por mi origen, ¨ agregaba la demandante

Por intermedio de medios como ¨La Voz Hispana de Connecticut¨, la señora Rodríguez quiere que mucha gente se entere de lo que le ocurrió a ella. ¨Yo sé que allá afuera hay muchas personas que han pasado por esto y tienen miedo también de hablar. El punto mío aquí es ganar. Yo quiero ganar esta demanda, pero de no ser así, yo quiero dejar huellas para que si alguien más sale con un caso similar podamos converger ideas para definitivamente poder señalar que está pasando algo…¨

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