La roca y fundamento del sistema jurídico norteamericano es el supuesto de la presunción de la inocencia. Yo, usted, aquel, nosotros, todos somos inocentes ante la ley hasta que se pruebe lo contrario.
En cambio, el sistema Jurídico de Inglaterra es al revés, allá, usted, yo, aquel, nosotros, todos somos culpables ante la ley hasta que se pruebe lo contrario.
La opinión pública es muy parecida. al sistema jurídico Inglés. Siempre o casi siempre eres culpable hasta que pruebes lo contrario.
Este parece ser la situación de Mr. Pérez. Ante la trágica y tétrica situación de una orden de arresto, cargos de soborno, y sospechas de corrupción, la opinión pública hispana recibió uno de los golpes más duros en su historia en el estado de Connecticut. Pero aun así, se le brinda el beneficio de la duda.
Y es por eso que todo parece indicar que la opinión pública está dividida en tres grupos, tres líneas de pensamiento.
Los primeros…
Aquellos que están plenamente convencidos de la total y completa inocencia del Alcalde Eddie Pérez. Para ellos, esto no es otra cosa que una persecución racista, y parte de una agenda anti-hispana. Alegan que si Pérez fuera blanco, nada de esto estaría sucediendo, y confían en que el veredicto del juicio será de inocencia.
Los segundos…
Al igual que los primeros están plena y totalmente convencidos también, pero de lo contrario, el Alcalde es para ellos el más corrupto de los políticos en la historia de la ciudad, y ahora pretende esconderse detrás de la bandera para que le cojan pena y es sin lugar a dudas total y completamente culpable, y añaden “una vergüenza para nuestra raza.”
Los terceros….
Están convencidos que el Alcalde es un buen hombre, creen en su defensa, de que fue solamente un error, y cualquiera comete un error y, como es de humanos errar es divino perdonar.
Y por eso han rezado por él, rezan, y seguirán rezando, convencidos de que un alcalde tan bueno que ha hecho tantas cosas positivas por la ciudad es incapaz de lo que se le acusa. Si alguien se merece una oportunidad, es él dicen, y de inmediato apuntan y señalan hacia los verdaderos culpables, aquellos, son los otros…
La culpa según ellos, recae sobre una partida de buscones que rodeó al alcalde, y él creyó en ellos, y en su nombre empezaron a cometer todas las fechorías de las que se acusa al alcalde. Es un hombre bueno dicen, él se merece una oportunidad, no, no fue él, son esos coyotes, esos mal nacidos, son…. egos otros...
Esos Otros
Fuentes de entero crédito confirman que el Gran Jurado estará regalando con cintita y todo, órdenes de arrestos para esos otros. No se sabe el número exacto de arrestos, algunos rumores dicen treinta, otros dieciocho, y como mínimo trece.
En este escandaloso escándalo, se sospecha que muchos de esos otros, son un grupo de gentes muy importantes, con grandes títulos, y grandes sueldos, nada más y nada menos que la crema y nata de nuestra ciudad. Se rumora que entre ellos hay asambleístas municipales, grandes contratistas, directores de agencias sin fines de lucro, y hasta empleados de alta jerarquía de la ciudad de Hartford.
Los rumores involucran a grandes contratistas como la compañía que está a cargo y supervisa el proyecto de la construcción de escuelas, un proyecto de casi un billón de dólares, Diggs Construction.
Lo que pocos se explican es, como es posible que una compañía que supuestamente eran contratistas de Aire acondicionado y calefacción en el estado de donde son oriundos, consiguieran un contrato de 35 millones de dólares supervisando un proyecto de construcción de 1 billón de dólares, sin tener la experiencia ni la preparación ni el resumé que es mandatario.
Se rumora y se comenta de contratos a la venta, compra de influencias, auditorias fantasmas, violación de leyes federales de salarios y beneficios. También se sospecha de someter informes fatulos y números falsos y muchas cositas más.
Todo esto causa que la nube negra de corrupción y la sospecha de corrupción arrope la ciudad completa como una maldición que afecta el desarrollo presente de la ciudad capital y amenaza el desarrollo futuro. Es precisamente este el peor de los escenarios posible para mi bella ciudad.
No debe extrañar que en este caso, el estado y ahora con refuerzo federal, llegara con una misión clara, limpiar casa. El mensaje es claro, llegaron por los supuestos criminales y también por aquellos que encubrieron sus supuestos crímenes.
Si bien es cierto que la presunción de la inocencia es el derecho universal de todo buen americano también es cierto que el pueblo, soberano, y dueño de la opinión pública, paso y pasará sentencia, como juez y jurado, mucho antes que los Jueces del Gran Jurado.







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