De los sesenta clubes de las tres principales ligas europeas: española, inglesa e italiana, sólo ocho no cuentan con jugadores latinoamericanos. Demostración del enorme peso de su fútbol.
“Ponga un futbolista latinoamericano en su equipo”. No se trata de un eslogan comercial, pero si puede servir para explicar el panorama futbolístico en Europa donde la masiva presencia de jugadores de esta procedencia está más que reflejada en los principales campeonatos europeos.
Que el último Balón de Oro sea un argentino (Messi), el mejor del Mundial de Sudáfrica un uruguayo (Forlán), y que tres de los cuatros mejores futbolistas de la pasada Liga de Campeones sean dos brasileños (Julio César y Maicón) y un argentino (Diego Milito), demuestra el peso del fútbol latinoamericano, aunque son centenares más los que se ganan la vida jugando al fútbol muy lejos de su país de origen.
En Italia es un hecho constatado. Todos los equipos de la Serie A, veinte en total, cuentan con futbolistas latinoamericanos, un campeonato donde el más “latinoamericanizado” es el Inter de Milán, actual campeón de la Liga de Campeones, con trece jugadores latinoamericanos (seis brasileños, cuatro argentinos, dos colombianos y un hondureño).
La “latinoamericanización” del fútbol italiano también se deja sentir en la Serie B (22 equipos), torneo en el que sólo cuatro equipos (Módena, Empoli, Pescara y Sassuolo) no han incluido a ningún jugador de esta procedencia.
La Liga española no rebaja tampoco la media de la presencia latinoamericana. Sólo el Athletic de Bilbao, club que se abastece únicamente de jugadores españoles y preferiblemente vascos, se salta la “norma” de sus diecinueve competidores. Un escalón más abajo, en la Liga Adelante (Segunda División), sólo cinco equipos (Alcorcón, Celta, Nastic, Girona y Numancia) de los veintidós que compiten en este torneo, no alinea a ningún latinoamericano.
En la Premier League, un fortín complicado para los futbolistas latinoamericanos no hace muchos años, no están muy lejos de los datos que aportan los campeonatos españoles e italianos. Sólo siete equipos (Aston Villa, Blackburn, Blackpool, Bolton, Everton, Store City y Wolverhampton) han comenzado el torneo inglés sin ningún latinoamericano.
LA “NORMA” SE EXTIENDE.
Pero la presencia latinoamericana se extiende más allá de las tres grandes ligas europeas. En Francia y Alemania la tendencia no decrece. En la Ligue 1 francesa, sólo Auxerre, Arles y Brest no han contratado a ningún futbolista latinoamericano. En Alemania son Hannover 96 y Friburgo quienes no tienen jugadores latinoamericanos.
Los campeonatos de Portugal, Holanda, Bélgica, Grecia, Turquía, Suiza, Austria, Dinamarca, Ucrania o Rusia siguen esta tendencia y cada vez son más los futbolistas latinoamericanos que se alinean en sus clubes. Hasta campeonatos “menores” como el de Bielorrusia, de Bulgaria, de Hungría, de Croacia, de Malta o de Polonia… presumen de contar con jugadores latinos en sus principales equipos.
El fútbol latino está de moda, razón por la que año tras año los más prometedores futbolistas de aquellas latitudes hacen las maletas para ingresar en el fútbol europeo.
Los últimos en realizar este viaje han sido el mexicano Javier “Chicharito” Hernández, un prometedor delantero de 22 años que ha llegado al Manchester United por petición expresa del entrenador, Alex Ferguson, después de pagar seis millones de dólares al Chivas de Guadalajara; el argentino Marco Boselli, ex de Estudiantes de la Plata que ha reforzado la delantera del Wigan inglés y el chileno Jean Beausejour (ex América de México), que se ha incorporado a la disciplina del Birmingham. Son tres de los más importantes refuerzos que han cruzado el Atlántico.
El brasileño Anderson Hernanes (ex Sao Paulo), uno de los mejores futbolistas de la liga brasileña, ha hecho las maletas también para incorporarse al Lazio italiano -donde tendrá muy cerca a su compatriota Adriano (ex Flamengo), fichado por el Roma-, y el uruguayo Bruno Montelongo, contratado por el Milán, que abandona al River Plate de Montevideo, son otras de las sonadas importaciones al fútbol europeo.
Pero si el fútbol latinoamericano se ha significado en Europa en los últimos meses ha sido por el protagonismo de sus futbolistas en el movido mercado de fichajes. Varios de los grandes latinoamericanos que ya jugaban en campeonatos europeos han cambiado de ligas.
Son los casos de los argentinos Javier Mascherano -que ha dejado el Liverpool inglés por el F.C. Barcelona- y Angel Di María –del Benfica al Real Madrid-; de los brasileños Robinho
-que viaja de Machester (City) al Milán-, Diego -que deja la Juventus por el Wolfsburgo alemán- y Ramires –del Benfica pasa al Chelsea-; el ecuatoriano Felipe Caicedo -del Manchester City al Levante-; el paraguayo Nelson Haedo –del Borussia Dortmund al Hércules de Alicante- o el mexicano Carlos Salcido, que deja la liga holandesa por el Fullham inglés.
Movimientos que demuestran el peso del fútbol latinoamericano en Europa.
JUAN A. MEDINA.
EFE REPORTAJES








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