Después de casi 25 años de fútbol activo René “El Loco” Higuita, le dijo adiós al fútbol profesional o mejor dicho, “colgó los guantes”, dejando una estela de bellos recuerdos por los estadios de Colombia y el mundo entero.
El Estadio Atanasio Giradot de la ciudad de Medellín, y casi unos 25,000 aficionados fueron testigos de la despedida de uno de los más grandes arqueros del planeta, “El Loco” Higuita, que patentizó en el Estadio de Wembley en Inglaterra, el famoso “Escorpión”, disputó con sus más allegados amigos y colegas del fútbol su partido de despedida.
Entre los invitados estaban los peruanos Cesar Cueto y Guillermo La Rosa, el ecuatoriano Alex Aguinaga, el arquero paraguayo Aldo Bobadilla, y las máximas estrellas del futbol colombiano como Carlos “El Pibe” Valderrama, Faustino Asprilla, Oscar Córdoba, Leonel Alvarez y Anthony “El Pitufo” de Ávila entre otros.
Higuita, que se consagró campeón de la Copa Libertadores de América con el Atlético Nacional, en el año de 1989, Campeón de la Copa Interamericana (1990 & 1995), marco 52 goles durante su carrera profesional; además participó en el mundial de Italia 90, dejando una grata impresión y dando carta abierta a la FIFA para que cambiara la reglamentación de los arqueros a nivel mundial. Neneque fuera de Colombia militó en equipos como el español Real Valladolid, el mexicano Veracruz, el ecuatoriano Aucas y el venezolano Guaros. En Colombia jugó para el Atlético Nacional, Independiente Medellín, Real Cartagena, Junior, Millonarios, Deportivo Pereira, Bajo Cauca y Deportivo Rionegro.
Nació en Castilla, un barrio de clase baja de la ciudad de Medellín. Fue hijo de una madre soltera, María Dioselina Higuita, de quien tomó el apellido. Ésta moriría varios años después de su nacimiento, lo que hizo que René permaneciera al lado de su abuela Ana Felisa. Su infancia transcurrió en medio de grandes dificultades económicas, por lo que trabajó como vendedor de periódico y realizó diversos oficios para ganarse la vida.
La esposa de René Higuita se llama Magnolia y con ella tiene dos hijos, Andrés y Pamela. Además es padre de Cindy Carolina, hija de su primera esposa que falleció.
Su ingreso como portero fue muy anecdótico. En un torneo de su escuela, donde iban a escoger a los mejores jugadores para el Independiente Medellín, René era el goleador del equipo, pero se lesionó el portero y en su puesto lo pusieron a él, volviéndose el dueño indiscutible de la portería.
Desde ese momento hasta la fecha, Higuita sólo ha hecho sino disfrutar de su posición como arquero ganándose todos los meritos nacionales e internacionales por sus excelentes actuaciones. Vale la pena recordar que René también se consagró como uno de los mejores cobradores de tiro libre en Sudamérica.
Pero volvamos a lo que fue su despedida y lo que dejó Higuita en la retina de los aficionados que lo acompañaron para darle a su adiós. En su repertorio final no faltó el escorpión, sus incursiones hasta la mitad de la cancha, el gol de tiro libre y su gol tan anhelado (como delantero), “El Loco” disfrutó de su fiesta como nunca.A los 21 minutos y ante un tiro libre que cobró Neider Morantes, René se suspendió en el aire y caracterizó su obra más selecta, el escorpión. Devolvió el esférico con las dos plantas de sus pies, simulando aquella memorable jugada del 7 septiembre de 1995 en el mismísimo Wembley de Londres.
Para no dejar duda que su despedida era la recopilación de sus acciones más recordadas, a los 31' tomó el balón tras una falta de Choronta Restrepo sobre Giovanni Moreno. Lo acomodó y le imprimió la misma parábola que hizo el esférico en aquella semifinal contra River Plate. Su guayo derecho acarició el útil y este se fue servil a besar la red. Alexis Márquez quedó estático como Burgos en ese 16 de agosto de 1995. Un authentic déjà vu.
Cumplido su show reglamentario, René se sinceró. Se quitó los guantes y se los dio a Javier Hernández Bonnet, un reconocido comentarista deportivo que dejo sus labores para dedicarse a la política, el buso de arquero que se lo dio a su hijo Andrés, y se puso la 'once' para finalizar su carrera como la inició: como delantero. Su hijo Andrés, que no será futbolista porque estudiará administración de empresas, lo reemplazó en el arco.
Como jugador de campo, alcanzó a lanzar un pase preciso para Aristizábal que no pudo definir. Pero lo mejor estaba por llegar. A los 26' del complemento, el 'Loco' se fue por el medio del campo, los defensores le hicieron calle de honor y él, ni corto ni perezoso, eludió a Óscar Córdoba y marcó a placer su último tanto.
René al finalizar el encuentro y entre lagrimas dijo: "Imposible conocerlos y no amarlos. Nunca imagine este momento. Es el fin como futbolista activo. Tengo la ilusión del jugador que comienza pero la nostalgia por esta carrera que la llevo en el fondo de mi corazón".
Su caminata final por el fútbol terminó con un fuerte abrazo de familia. Su esposa Magnolia, sus hijos Pamela, Andrés y Cindy Carolina, más su nieto Luciano que está en camino, lo rodearon para brindarle el último tributo.
Después, en compañía de todos sus amigos, le dijo 'adiós' al fútbol no sin antes pedir un minuto de silencio "por los que ya no están" y finalizar la velada rogando por la paz de Colombia e invitando a los grupos subversivos a "que los retenidos vuelvan a los hogares".
Se fue el 'Loco' por la puerta grande. Este fue el último capítulo de una página memorable del fútbol mundial. Seguirás siendo un “Loco", pero un “Loco Cuerdo”, en tu mente osada y llena de diabluras, tus locuras fueron las alegrías de un pueblo que te ama y que te extrañara, lástima que este mundo no vuelva a dar “Locos” como tú. Dios te lo pague René..Dios te lo pague"...












