Ya han pasado dos temporadas y aun las dos estrellas de los Red Bulls, no brillan con luz propia. Ni Rafa, ni Thierry, son los jugadores que llegaron a la institución a darle un titulo al equipo tri-estatal.
Desde que se comenzó a filtrar en los medios de comunicación la llegada de estos dos grandes jugadores que militaron en el Barcelona de España, al equipo taurino, el ambiente estaba lleno de alegría y de muchas esperanzas, porque se pensó que con ellos y con la buena camada de jugadores que habían en el equipo, se podría llegar muy lejos, pero ya se está consumiendo esta segunda temporada, y los resultados nada que llegan.
En cada partido se puede apreciar las ganas y la experiencia de Thierry, pero su estado físico no le da para noventa minutos. Es triste ver a un jugador de la talla de Thierry Henry, con las manos en la cintura y caminando por el gramado del estadio, sin aportar nada, ni futbolística, ni tácticamente a la institución.
O tal vez fue, que me acostumbre a ver a este francés, correr como a un niño cuando jugaba para el Arsenal, o para el mismo Barcelona FC. Era un delantero arrollador, ágil, de largas zancadas y una definición envidiable. Y ni si quiera digamos lo vital y letal, que era cuando tenía el uniforme de su amada Francia.
Es el máximo anotador de la selección francesa de todos los tiempos y el máximo goleador en la historia del Arsenal, y por último, posee el record como el mejor tercer anotador de la Liga de Campeones de la UEFA. Vaya que historial tan perfecto, y tal vez fue por eso, que se hizo esa inversión de cinco millones de dólares anuales.
Hasta el momento el señor Thierry, ha jugado en las dos temporadas, 37 partidos, y solamente ha anotado 16 goles. Su sequia goleadora se nota en cada partido, y no aparece con las mismas características, ni dotes, del gran delantero de la selección francesa.
Por los lados de Rafael Márquez, el panorama sigue más oscuro que la del mismo Thierry. Sé, que son dos posiciones totalmente diferentes las que desempeñan ambos jugadores en el terreno de juego, pero a Rafa, no se le puede perdonar, que con todo el historial futbolístico que tiene ,y con la garra que se le ve en la Selección de México, sea un jugador más en la liga de la MLS. La única diferencia es su tope salarial, casi parecida a la del francés.
Al principio se le aceptó su lentitud, falta de entrega y escases de fútbol, porque venía de una liga muy exigente, donde el fútbol es más rápido y tenía que esforzarse mucho más; y se pensó que solo con un poco de tiempo, podría acomodarse con el equipo y acoplarse al nuevo ritmo de juego de la Major League Soccer, pero aún no aparece su fútbol ni su despliegue físico.
Rafa, llegó como el hombre que sería la gran muralla en la zona defensiva, pero su rendimiento no llega, y diría yo, que ni siquiera anda en un 60%, del fútbol que posee. Ha acumulado un total de seis tarjetas amarillas en esta temporada 2011, y una tarjeta roja en su partido frente al LA Galaxy, en su último partido en casa. De sus 29 partidos, en las dos temporadas, ha anotado tan solo un gol.
El Zamorano, además tuvo en días atrás, un mal momento con su propia afición, que lo abuchearon por su mal desempeño en el terreno de juego, y después en el camerino, arremetió contra sus compañeros de la zona defensiva, al culparlos por la derrota y decir, que él no era el culpable, que los culpables eran los demás, por su bajo nivel futbolístico.
Esto prendió la bronca en el equipo, y le tocó al “manito”, pedirles disculpas a sus compañeros de equipo, para suavizar al menos lo que resta del final del torneo americano.
Pero lo que más me sorprende de todo, es la falta de personalidad del mismo entrenador Hans Becke, que no tiene los pantalones bien puestos, para hacer los cambios necesarios, y dejarlos sentados, hasta que ellos decidan tomar el nivel futbolístico deseado por toda la afición.
Creo que el técnico, debería arriesgar un poco más con los jóvenes que tiene en la suplencia, y que aun no les da la verdadera oportunidad. Allí va a encontrar jóvenes con talento y con ganas de jugársela toda, y además ganarse un puesto en la línea titular; ellos tienen ambición, la misma que tuvieron Rafa y Thierry, en su misma edad, y con la cual ganaron títulos, y pudieron ser estrellas de los mejores del mundo, y de sus propias selecciones.
El año se termina, y queda en duda, si aun continuarán estas dos estrellas en Los Red Bulls, para la temporada 2012.








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