“El cristiano BLACKFRIDAY”, por Waldemar Gracia

0
64

Yo sé que en estas semanas se mencionará mucho la palabra BLACKFRIDAY, donde los comercios rebajan los precios y hacen ofertas especiales de sus productos. Además de ser una estrategia comercial el BLACKFRIDAY también es una cultura de vida en muchos cristianos…Por eso he llegado a la conclusión de que tenemos cristianos BLACKFRIDAYS.

¿Qué es un cristiano BLACKFRIDAY?

1. Son aquellos que quieren las cosas (bendiciones de Dios, un matrimonio feliz, cambios, prosperidad, el llamado de Dios) a un precio cómodo y especial. …Si cuesta mucho, o si tiene un precio alto, no lo quieren, ni desean conseguirlo, pero si es fácil de conseguir, si no requiere de mucho esfuerzo, entonces si lo quieren. 

2. El cristiano BLACKFRIDAY, busca lugares donde solo se ofrezcan buenas ofertas, donde se le ofrezca posiciones altas sin pasar un proceso, donde se le ofrezca bendiciones de Dios a pesar de seguir en su misma vida antigua y viejos hábitos y pensamientos.

3. El cristiano BLACKFRIDAY, solo quiere pasar la tarjeta del talento, la tarjeta del carisma, la tarjeta de apariencia, para que le entreguen lo que quiere en el momento, y después se las arregla para pagarlo.

4. El cristiano BLACKFRIDAY solo hace filas largas y llega antes que todo el mundo y se sienta delante, solo si hay ofertas PROFÉTICAS especiales en la iglesia, o si hay algún reconocimiento que le entregaran.

5. El cristiano BLACKFRIDAY va solo a la tienda (iglesia, cuarto de oración, casa de paz), cuando necesita algo urgente y que lo pueda conseguir a un precio fácil.

6.El cristiano BLACKFRIDAY puede madrugar para conseguir algo en lo natural pero no para crecer en lo espiritual.

En esa virtud examinémonos porque los días son malos y el tiempo es corto.

 

***********************************************

TENGO UN PROBLEMA DE MEMORIA

Un anciano conoce a un joven quien le pregunta:

– ¿Se acuerda de mí? Y el anciano le dice que NO.

Entonces el joven le dice que fue su alumno. Y el profesor le pregunta: – ¿Qué estás haciendo, a qué te dedicas?

El joven le contesta: “Bueno, me convertí en Profesor.”

– Ah, qué bueno ¿cómo YO? (le dijo el anciano)

– Pues, sí. De hecho, me convertí en Profesor porque usted me inspiró a ser como usted.

El anciano, curioso, le pregunta al joven qué momento fue el que lo inspiró a ser Profesor. Y el joven le cuenta la siguiente historia:

– “Un día, un amigo mío, también estudiante, llegó con un hermoso reloj, nuevo, y decidí que lo quería para mí y lo robé, lo saqué de su bolsillo. Poco después, mi amigo notó el robo y de inmediato se quejó a nuestro Profesor, que era usted. Entonces, usted se dirigió a la clase:

– El reloj de su compañero ha sido robado durante la clase de hoy. El que lo robó, por favor que lo devuelva.

No lo devolví porque no quería hacerlo.

Luego usted cerró la puerta y nos dijo a todos que nos pusiéramos de pie y que iría uno por uno para buscar en nuestros bolsillos hasta encontrar el reloj. Pero, nos dijo que cerráramos los ojos, porque lo buscaría solamente si todos teníamos los ojos cerrados. Así lo hicimos, y usted fue de bolsillo en bolsillo, y cuando llegó al mío encontró el reloj y lo tomó.

Usted continuó buscando los bolsillos de todos, y cuando terminó, dijo: ‘Abran los ojos. Ya tenemos el reloj’. Usted no me dijo nada, y nunca mencionó el episodio. Tampoco dijo nunca quién fue el que había robado.” Ese día, usted salvó mi dignidad para siempre. Fue el día más vergonzoso de mi vida. Pero también fue el día que mi dignidad se salvó de no convertirme en ladrón, mala persona, etc. Usted nunca me dijo nada, y aunque no me regañó ni me llamó la atención para darme una lección moral, yo recibí el mensaje claramente. Y gracias a usted entendí que esto es lo que debe hacer un verdadero educador. ¿Se acuerda de ese episodio, Profesor?

Y el Profesor responde: “Yo recuerdo la situación, el reloj robado, que busqué en todos, pero no te recordaba, porque yo también cerré los ojos mientras buscaba.”

Esto es la esencia de la docencia. Si para corregir necesitas humillar; no sabes enseñar.

Las opiniones vertidas por Waldemar Gracia no reflejan la posición de la Voz Hispana. Nombres, lugares y circunstancias han sido alterados para proteger la identidad de los personajes citados en la historia.

Nota: Si has encontrado esta columna útil o interesante, o si tienes alguna pregunta, puedes comunicarte con el autor por correo electrónico a: wallygracia@yahoo.com

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí