“El manual del papeador profesional”, por la Tia Julia

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Tía y amiga Julia, Me atrevo a decirle amiga porque siento que nos hemos conocido en otra existencia según me lo dijo un estudioso con oficinas en Stamford que averigua quienes fuimos en lo que denomina la prexistencia pasada.

  No entraré en más detalles, pero por favor considéreme su amiga y desde ahora le ofrezco ayuda en mi salón de belleza donde le estiramos la piel y le llenamos las arrugas con Macilla Terapéutica Facial Efilante, que se adhiere más fuerte que la hiedra y no se cae como otras que le dejan el hoyo más grande.

  Lo que pasa tía es que he sido una víctima de papeadores y papeadoras.  Para quienes no son de nuestra cultura, los que papean son aquellas o aquellos que otros denominan bolseros y que llegan a visitar de un modo imprevisto a la hora de almuerzo o la cena sin traer nada, o bien en compañía de sobrinos, primos o tías que según ellos “están de visita.”

  Es más. Estoy a punto de publicar un libro en el que intentó describir los malos hábitos de esta gente aficionada a alimentarse gratis y llegar a las fiestas con sus propios invitados que pa’ rápido se toman el vino y se comen el pernil.  He aquí mi trabajo que ayudará a reconocer a estos individuos que pululan de fiesta en fiesta.

Papeador. Palabra que se refiere a alguien que papea o come de un modo ilimitado en casa ajena, bautizos, bodas, cumpleaños, quinceañeros o funerales donde no ha sido invitado o invitada.

Papear: Comer o beber de un modo exagerado en casa ajena sin mostrar remordimiento ni inhibiciones.

Papeante: Persona activa en el acto de papear.

Papipeador: Hombre que se cree bonito “Papi” y atractivo que utiliza su apariencia para papear.

Papeado (a): Víctima frecuente del acto de papear.  Persona cuyo presupuesto ha sido afectado por gentes que se invitan ellas mismas.

Papeaera: Evento al que han llegado muchos que no fueron invitados y que retozan comiendo y bebiendo sin control.

Papista: Palabra no relacionada con el tema del papeador

  Después de estas definiciones, le envió tía lo que un papeador me describió confidencialmente acerca de su “modo de actuar para papear más” y de este modo sus lectores podrán percatarse de ellos.

Primero: El papeador se presenta siempre bien vestido o vestida y han averiguado el nombre del difunto, celebrado, novio o novia, dueño o dueña de casa donde desean papear.

Segundo: Estos personajes son buenos para contar chistes que no son colorados, efectúan actos de magia y saben pasos de bailes internacionales.  Son los primeros invitando a bailar a la dueña de casa.

Tercero: Siempre se ofrecen para cortar el lechón o servir los tragos.

Cuarto: Para tiempos de navidades se consiguen a un tipo que toca la guitarra y llevan maracas para dar parrandas.  Hacen escante con el ron.

Quinto: Si el evento es un almuerzo posterior a un funeral, se visten de negro y antes de llegar al sitio aspiran jugo de cebolla para que los ojos se le tornen rojos.  Si se les deja, hacen discursos acerca del fenecido o fenecida, pero a veces cometen equivocaciones. Un idiota alabó la capacidad del finado en batear pelotas difíciles sin darse cuenta que la muerta era una abuelita.

Sexto. Se ofrecen para lavar los platos, pero lavan uno o dos y después se alejan de la cocina discretamente.

Séptimo: A veces llegan con una cámara fotográfica, especialmente digital y con lentes gigantes, para posar como expertos.

Octavo: Se hacen pasar como un compañero de escuela del novio o de la novia, les dan consejos y cuentan algunas anécdotas.

Tía, y esta es la pregunta de los siete millones.

¿Cómo prevengo la llegada de papeadores al próximo matrimonio de mi hija?

Gualteria  


Respuesta,

En cuanto al “Manual del Papeador Profesional,” Gualteria, no te metas con editoriales publicadoras porque te sacarán un ojo de la faz. Como el texto no es tan extenso haz algo más chiquito en Kinkos o Stapples y pides a los lectores una donación.  Los puedes vender en El Mercado o CTown donde va mucha gente a comprar vianda, perniles y aguacates.

  En relación a la forma de controlar la llegada de invitados a eventos que se llevan a cabo después de ceremonias religiosas, (con la excepción de divorcios), te recomiendo una receta antigua. Esta consiste en la elaboración de una lista estricta de personas donde los primeros en considerar son los familiares de la novia y el novio, posteriormente amistades muy, pero muy cercanas, y finalmente otros familiares. Mantengan en mente que cada invitado gasta en una comida, incluidos los drinks; unos $100 dólares por lo cual deben ser prudentes.

  Una vez decidida las personas a las que invitarán, vete a Kinko’s y preparen una invitación sencilla que especifique “Juan Ortiz y esposa,” Julio Valverde,” o “Sra. Matilde.”  Pidan que por favor traigan la invitación en la mano y de esta manera evitan a los papeadores que llegan como moscas a la iglesia y esperan comer, bailar y beber gratis.

  Después de la boda y hablando ahora de la fiesta; pongan a cargo de la entrada del club o la casa, a un amigo sangre gordo que tenga la cara dura (ojalá trabaje en Correcciones), quien revisará la invitación que debe estar numerada, rechazando a quienes salgan con la excusa de “se me perdió pero la novia me conoce.”

  Algunos de los amigos de los muchachos quizás se inspiren y deseen traer a sus amiguitas.  Adviértanles que la invitación es para UNA persona.  No admitan excepciones ni invitaciones al noviecito que llegó de Filadelfia, o a la tía que no quieren dejar sola en la casa.

  Discutan con la novia y el novio lo que se entiende por “amigos.” Estas son personas a los que nos atan lazos casi fraternales y no a cualquier pelado que conocieron el domingo después de misa.  Tengan cuidado con los DJ que tratan de llegar al trabajo con familiares y con la excusa de que les ayudan a cargar el equipo.  Hagan un contrato donde se especifique que el DJ es UNA sola persona.

  Todo esto me ha traído a la memoria la historia de un evento efectuado en Springfield donde hubo una inmensa cantidad de gentes desconocidas para la familia, comiendo, bailando y bebiendo gratis.  En el medio de la fiesta, un familiar les habló a los presentes agradeciendo su presencia, solicitando por favor que los parientes y amigos del novio se colocaran a lado derecho de la pista de baile, y los amigos o parientes de la novia al lado izquierdo de la pista.  Una vez que se formaron los dos grupos, el coordinador gritó:

  ¡Ahora se me van todos ustedes, papeadores sinvergüenzas porque esto no es una boda sino que un bautizo!

  Suerte y tengan cuidado con los gastos. Los chavos son fácil de gastar pero difícil de recuperar.  Lamentablemente ahora las parejas no duran mucho casadas y es mejor una fiesta grande para el primer aniversario.

Julia

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