
Para muchos, la recesión económica que nos legó George Bush y que está tratando de componer el presidente Obama, está refrenando la tendencia de los consumidores a comer en restaurantes; sin embargo en los que hay calidad, buena atención, cordialidad, y un buen cocinero; las cosas en vez de ir hacia atrás, continúan yendo hacia delante, no por ley física de la inercia, sino que por lo sabroso de los guisos y los precios módicos.





Saludos amigos y compañeros de la comunidad de esta ciudad en conmoción.





