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La Selección Colombia de futbol, pasó por territorio norteamericano para jugar dos partidos amistosos, uno contra Perú en Miami, y el otro contra Ecuador en New Jersey, con motivo de su preparación para las Eliminatorias Sudamericanas FIFA Qatar 2022, y la Copa América 2020.

Los dirigidos por el portugués Carlos Queiroz, sumaron seis puntos en sus dos encuentros, pero en lo futbolístico el seleccionado no mostró nada. Contra Perú, se jugó con una gran cantidad de errores en todas sus líneas con la excepción de David Ospina, que sigue siendo ese ángel guardián de la Selección Colombia. El gol que le dio el triunfo a la selección cafetera fue marcado por el delantero Alfredo Morelos en el minuto 93, un cabezazo después de un cobro de tiro libre de Mateus Uribe, en una jugada en la que el arquero Pedro Gallese no pudo detener el balón, que se enredó entre sus piernas, pero la esférica ya había traspasado la línea de gol. Un gol polémico, pero las imágenes avalaron el gol del colombiano.

El partido que jugó en el Hard Rock Stadium de Miami, ante más de 38.000 espectadores, que se quedaron con las ganas de ver jugar a James Rodríguez, quien se lesiono durante un entrenamiento, y según el reporte médico tuvo un esquince en la rodilla izquierda que lo tendrá alejado de las canchas por más de quince días. Sin James, ante estos dos rivales, Colombia sufrió el más grave de sus problemas, no tenía creación, ni salida desde su zona medular.

Ante el conjunto inca, los cafeteros comenzaron con muy buena intensidad en el manejo del balón, pero poco a poco fueron perdiendo el protagonismo y el manejo de la pelota, que quedo en posesión del seleccionado peruano, y que en varias ocasiones lo supo aprovechar. Los peruanos, pese a que dominaron gran parte de la primera y segunda parte, no tuvieron la tranquilidad necesaria para empatar el encuentro. Paolo Guerrero, fue el hombre que más inquietó a la zona defensiva colombiana, y quien tuvo un mano a mano frente a David Ospina, pero el arquero colombiano supo sortear ese momento y se quedó con el balón.

Así terminó el encuentro (1-0), con llegadas de ambos seleccionados, que no pasaron a más. Con esta derrota el seleccionado peruano, regreso a su país, ya que su segundo partido amistoso fue cancelado por la Federación Chilena de Futbol, en apoyo con el país por el momento de violencia que atraviesan. Una decisión muy polémica pero respetuosa, porque al futbol deberían separarlo de la política.

Por su parte, el conjunto colombiano viajó al Estado de New Jersey, para enfrentarse a su similar de Ecuador, en el Red Bull Arena, como parte de la gira de entrenamientos y preparación para los próximos eventos en el 2020.

Las novedades que presentó Carlos Queiroz ante Ecuador fueron de siete jugadores incluyendo la de Alzate como armador del equipo, y de Mendoza, como delantero.  Pero el problema no arranca desde ahí, el problema es que tiene como marcadores a Tesillo y Medina, que siempre van como centrales y los pone de laterales. Con esta improvisación el equipo pierde salida por sus bandas. En la zona medular se acabó la creatividad, el orden y el manejo de los tiempos. Ya no existe ese líder que maneja el balón y que alimenta la zona de ataque. Nos quedamos sin un alimentador, sin un hombre vertical o un jugador de talento que sepa manejar los hilos del partido; y lo peor de todo es que el técnico no ha convocado a un hombre Cardona, Barrera o Bennedetti. Queiroz le sigue apostando a James y Quintero, sabiendo que están lesionados. Lo poco que mostró Alzate, no es suficiente para los dos torneos que se avecinan en los próximos meses. Cuadrado tampoco es el líder nuestra selección, sabemos que es un hombre hábil, rápido e inteligente con el balón, pero su futbol carece de verticalidad y de creatividad. Es un buen complemento en la zona medular, pero no es el hombre ideal para armar y llevar el equipo a su máxima expresión.

En la zona de ataque el técnico anda equivocado con sus alineaciones desde que se lesionaron Falcao y Zapata. No ha encontrado una llave ideal y el equipo no marca goles, ni son efectivos en la puntada final. Los que llamó a remplazar a estas dos figuras, no son del calibre, ni mucho menos de la talla goleadora de estos dos ídolos. A los nuevos les falta el carácter, la jerarquía y la experiencia de los actuales.

El único que se salva del seleccionado es nuestro arquero David Ospina.

En sus nueve meses al frente de la Tricolor, a Queiroz lo acompañan los números: ganó 8 partidos, empató 4 y solo tuvo dos derrotas. La Selección marcó 16 goles (1,14 por juego) y recibió 7 (0,5); sumando 28 puntos de 42 en disputa. Su poder defensivo se vio en este dato: sacó 11 juegos con la valla en cero.

De esos 14 encuentros solamente cuatro fueron por competición oficial y allí obtuvo tres victorias y una derrota, un buen saldo para cualquier entrenador de selección nacional.  En conclusión, podría decir que se terminó el 2019 jugando mal, sin una identificación futbolística, sin un equipo fuerte, organizado y que se perdió lo que nos dejó el profesor José Néstor Pekerman, en sus siete años como director técnico de nuestra selección. Para Queiroz, será un 2020 difícil, y más aún cuando termina un ano con más preguntas que respuestas.

¿Estará el seleccionado colombiano listo para enfrentar las eliminatorias y la Copa América? ¿Cuáles serán los jugadores que tiene en mente Queiroz para enfrentar estos dos eventos futbolísticos? ¿Le gusta a usted la nueva selección Colombia bajo el mando de Carlos Queiroz?

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