Bridgeport.- La reciente maniobra del alcalde Bill Finch y el Presidente del Concilio Thomas Mccarthy relacionada al Concejal Bob Walsh no tiene que ver con racismo. Tiene que ver con una deliberada, calculada y planificada campaña destinada a silenciar un concejal independiente, que hace preguntas y tiene el coraje de hacer oposición.
Al no tener la capacidad de argumentar sobre los asuntos municipales en forma honesta y articulada como lo hace el incansable legislador, han decidido atacarlo personalmente. Lo han hecho magnificando una disputa personal entre Walsh y la Concejal Yvette Brantley hasta convertirlo en un espectáculo público.
No solamente la motivación del alcalde Finch y el Concejal Mccarthy esta clara, sino que es evidente que el Alcalde y el Concilio han tomado la autoridad en sus manos.
Los hechos del asunto no están en disputa. El Sr. Walsh ha dejado un mensaje claro la grabadora de su teléfono, en el cual expresa su desacuerdo con el asunto de «Steel Point». El dejó el mensaje cuando estaba enfadado, utilizó palabras no apropiadas. Más tarde se percato de que había utilizado palabras indebidas, y se excusó. Aún más, dejó un segundo mensaje admitiendo que las palabras utilizadas no fueron bien escogidas.
Después de transcurrir dos semanas y el segundo mensaje había sido grabado, la Administración Finch decidió publicar el contenido de la grabación en los medios de comunicación en una conferencia la cuando Walsh se encontraba fuera del país.
Hablar sobre expulsar al Concejal Walsh del Concilio es ridículo e ilegal. El Concilio no tiene ninguna autoridad de abolir los votos de los residentes del distrito de Walsh, los cuales provienen de votantes que consistentemente han apoyado su independencia de pensamiento, reeligiéndolo en forma repetida.
Ningún fondo público fue utilizado indebidamente en el asunto.
Ningún comentario adverso fue hecho en una reunión del Concilio o en ningún otro foro público.
Ha sido la acción del Presidente del Concilio y el Alcalde Finch lo que elevó el nivel del incidente y lo convirtió en un asunto público. Estamos asombrados que ellos puedan artificialmente construir controversias utilizando el tema de raza.
A diferencia del Presidente del Concilio, Bob Walsh no es un empleado de la ciudad, y no tiene una relación de servidor con la Rama Ejecutiva de la ciudad. Tampoco está comprometido con nadie a cambio de favores políticos.
Los «records» y acciones de Walsh como abogado y su apoyo a la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos es bien conocida. Su incansable lucha por elegir un puertorriqueño de alcalde de Bridgeport, y una afroamericana como senadora estatal, también es de conocimiento público, además de su defensa de los residentes de esta ciudad a los cuales se les ha tratado de violar sus derechos, como fue el caso de las enfermeras escolares.
El Alcalde Finch y el Presidente del Concilio Mccarthy no podrán disminuir ni a Bob Walsh ni sus «record» en su servicios a Bridgeport, recurriendo a ataques personales y maniobras políticas.
A nivel personal nosotros admitimos que Bob Walsh tiene un carácter fuerte, el cual ha utilizado en muchas ocasiones para beneficio de esta ciudad. Aún mas, en ocasiones ha utilizado fuertes palabras como parte de su arsenal de debate, lo cual ha ayudado a la ciudad en muchos aspectos.
Su sentido del humor incluye la habilidad de autocriticarse humorísticamente, lo cual prueba que él toma su trabajo muy seriamente.
Puesto que todos los hechos desde el principio son de todos conocidos, la «investigación» desplegada por la administración de Finch es una falsa política al igual que el «juicio espectacular» el cual el Alcalde Finch y el Presidente del Concilio Mccarthy están determinado a dirigir.
Estamos seguros que otros miembros del Concilio no se unirán a esa política negativa. Es una vergüenza que un legislador decente, honesto y trabajador con una reputación intachable de integridad haya sido disminuida por oficiales de la ciudad de Bridgeport. Pero es quizás aún más, la vergüenza de que esta campaña de ataque sea destinada a silenciar una oposición legitima e intimidar a otros para que no hablen por temor a ser desacreditados por la administración de Finch.
Bridgeport tiene muchos retos reales los cuales deben ser atendidos por su cuerpo legislativo. El Concilio no debe estar malgastando tiempo en simplezas políticas y revanchas. Les pedimos a los miembros que dejen a Bob tranquilo y trabajen en asuntos de más importancia.
Nosotros los que firmamos, «AMIGOS DE BOB WALSH» al igual que el pueblo de Bridgeport no nos dejaremos confundir con tan diminuta maniobra.
Sinceramente,
Andre Baker
Sauda Baraka
George Cabrera
Rep. Christopher Caruso
Carol Cocco
Penny Covino
Laurayne Farrar-James
Bill Garrett
Senator Ed Gomes
Maxine and Donald Greenberg
Bob Keeley
Carmen L. Lopez
Ron Mackey
Wilfredo «Willie» Matos
Max Medina
Marilyn Moore
Migdalia Muniz
Lisa Parziale
Maria Pereira
Elaine Pivirotto
Angel Reyes
Neida Roble
Bobby Simmons
Jeffrey Tisdale
viernes, 10 sep 2010
Última actualización:08:55:47 PM GMT









