Nueve mil varados regresan a Ecuador, mientras migrantes envían remesas puntualmente

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Los varados que regresan a Ecuador deben someterse a una cuarentena obligatoria, pero los que decidieron quedarse se mudaron donde sus familiares cercanos. La mayor parte de varados de Miami ya abandonaron el país, no así los de New York, New Jersey y Connecticut. (Fotos: Cortesía de Americares)

DANBURY, CT. USA. Desde los primeros días de marzo hasta finales de mayo, cerca de nueve mil ecuatorianos entre turistas, estudiantes y trabajadores temporales que se quedaron varados han regresado al país, incluyendo de 70 a 120 deportados mensualmente; cifras que contrastan a la caída del 50 por ciento de las remesas de los migrantes ante la falta de trabajo o al miedo a quedarse sin ahorros para sobrellevar la cuarentena por el corona virus.

Con cuarenta vuelos desde New York a Ecuador, considerado como el mayor retorno masivo de ecuatorianos varados en los Estados Unidos, nueve mil ecuatorianos regresaron al país en viajes especiales (charters) que fueron pagados por sus propios bolsillos.

Acorde con Augusto Saá, Cónsul General del Ecuador en Connecticut, con el apoyo de los consulados de New York, New Jersey, Miami, Houston y Atlanta; las autoridades lograron coordinar el regreso de nueve mil ecuatorianos que se quedaron varados durante las primeras semanas de la pandemia; principalmente la de turistas que se encontraban en Miami y que no podían seguir costeándose el alto costo del alojamiento en hoteles, así como estudiantes internacionales y trabajadores temporales que perdieron sus empleos.

Pero, en el caso de Connecticut, estado que colinda con New York y Massachusetts, la mayoría de turistas, estudiantes, negociantes o trabajadores temporales decidieron quedarse en el Estado, debido a que tienen familiares o amigos íntimos que los están hospedando hasta que se abran los vuelos comerciales que iniciarán este primero de junio. 

“La mayoría de ecuatorianos varados en Connecticut decidieron quedarse porque tenían el boleto de retorno comprado con anterioridad y no querían perder ese valor”, dijo Saá, aunque admitió que un promedio de 50 ecuatorianos que estuvieron varados en su Estado regresaron al país pagando un nuevo precio del boleto de avión que bordó entre 250 a 900 dólares.

Según Saá, a partir del primero de junio cuando los vuelos sean reabran se impondrán una serie de protocolos de bio-seguridad y a lo primero que se someterán los retornados será a la prueba del Covid-19 y todos deberán someterse a una cuarentena obligatoria.

En Connecticut el Cónsul Saá recibió 190 llamadas telefónicas de sus conciudadanos que pidieron ayuda para poder regresar a su país pero regresaron solo 50. Los 140 decidieron quedarse para utilizar sus boletos de retorno. A los retornados les emitieron un certificado de embarque confirmando que estuvieron de paso en Massachusetts, Vermont o Connecticut. La mayoría de retornados residen en Quito, Guayaquil, Cañar, Cuenca, Morona Santiago y Ambato.

Los que decidieron quedarse y que tienen condiciones de salud especial, han tenido el apoyo del Comité Cívico Ecuatoriano de Stamford y del Centro Cívico Ecuatoriano de Danbury,  ellos les proporcionaron asesoría para realizar citas médicas y obtener medicinas a precios módicos e incluso gratuitas.

Siboney Torres, quiteña, estudiante internacional de la Universidad de Connecticut, decidió quedarse a pesar de que terminó el año escolar. Ella vivía en el campus universitario pero decidió mudarse a Norwalk a la casa de su tía materna hasta resolver que hacer con su futuro.

La familia de Milton Pauta residente de Danbury, decidió emprender el viaje de retorno. Salieron del aeropuerto de New York rumbo a Ecuador el domingo 10 de mayo, siguieron todos los protocolos sanitarios y se quedaron 14 días hospedados en un hotel en Quito, apenas el lunes 25 de mayo lograron volver a casa luego de pagar 900 dólares el pasaje de avión de cada uno de ellos, más mil dólares por la estadía de hotel durante la cuarentena y 300 dólares el flete de una buseta privada desde la Capital hasta Cuenca.

En cuanto a que si se quedaron indocumentados debido a que la visa de los varados concluyó, Saá respondió que el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) puso a disposición de los extranjeros un link vía online para que pidan una extensión de visa a consecuencia de la pandemia; aunque reconoció que el miedo y el desconcierto fueron los sentimientos que se mostraron frecuentemente en sus connacionales se fue despejando cuando el Gobernador Ned Lamont anunció que se atenderá en los hospitales a todos los residentes (legales o indocumentados) ante la emergencia de salud que atraviesa el país.

Sobre los deportados al Ecuador, Saá afirmó que siguen saliendo cada 45 días un vuelo especial desde Alexandria (Maryland) con un aproximado de 70 a 120 ecuatorianos, número que se mantiene desde la época del presidente Obama.

Sobre las remesas, las sucursales de Western Union y Orient Courier de Norwalk, ciudad Hermana de Riobamba, reportaron una caída del 50 por ciento de envíos. La mayoría de inmigrantes remitían un promedio de 200 a 500 mensuales a su país.

Según William Murillo, fundador del bufete de abogados 1.800 Migrante con sede en New York, el gobierno ecuatoriano seguirá beneficiándose de las remesas porque con virus o sin él, los migrantes tienen que continuar enviando dinero a sus familiares para que se mantengan. “La diferencia radica en que si antes enviaban 300 mensuales ahora envían 200 o 150 dólares, dependiendo de los ingresos o de los ahorros”, indicó.

El 90 por ciento de las remesas es para el consumo y muy poco para inversiones, es decir, lo que se inyecta es liquidez inmediata que sirve para comprar alimentos, pagar servicios básicos o medicinas; “cifras que no concuerdan con la impavidez del Gobierno que sigue haciendo caso omiso de mejorar el servicio de los funcionarios en el exterior”, dijo Murillo.    

  La mayoría de remesas son enviadas a través del Banco del Pichincha, del Banco del Austro y de Western Union con un promedio de 120 a 250 dólares mensuales, debido a que muchos han perdido su empleo y los que aún mantienen el trabajo deciden quedarse con ahorros por prevención.

Según el Banco Central, en el 2019 las remesas llegaron a 3 mil 234 millones de dólares; pero en el primer trimestre del 2020 solo llegó a 725.9 millones de dólares, que acorde con el Ejecutivo este año habrá una reducción trimestral de 570 millones, es decir, se dejará de recibir 142 millones de dólares cada trimestre.

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