Querida Tía: La saludo con mucho cariño y deseando que ya se haya puesto la vacuna contra el flu ya que con los años nos ponemos más frágiles que suspiro de araña y usted nos hace mucha falta en nuestra ciudad que tiene tanta necesidad de ayuda y orientación.
Yo no sé como es que los políticos no la consultan antes de meterse en tanto lío. A veces pienso que Don Pedro usa también su opinión acerca de hechos calientes ya que ahora en la ciudad de Hartford ya no hay los escándalos que hubo en el pasado con esto de los contratos y las pillerías.
Mi carta tiene que ver con mi esposo Federico que es un muchacho serio al que le gusta la música, y que hasta ahora yo considero muy inteligente. A Iquito (como le decimos nosotros en la casa) le agradan las matemáticas, el algebra, el cálculo, la trigonometría y todas esas madres que tienen que ver con números.
Desde que comenzaron los rumores del fin del mundo y la cuestión de los extraterrestres degenerados, Federico ha comenzado a leer libros que yo no conocía, tales como, “El retorno de las brujas,” “La verdad detrás del ocaso,” “Diálogos con mi sombra,” “Senda sin regreso y caminando despacito,” “Los consejos de Aladino,” y otros
Federico estuvo muy excitado con la consulta de una de sus lectoras con respecto a un Arca para albergar gente y animales el próximo año antes de que comience el diluvio. Sin embargo ha ido mas lejos ya que piensa, basado en unos cálculos y unos instrumentos que el acaba de inventar, que el fin del mundo comenzó y que el tiempo avanza más rápido. Las otras noches me dijo que ya las horas no son de 60 minutos, sino que cada día vamos perdiendo un minuto y tres segundos.
A mi esto me parece muy extraño y lo conversé con un pastor amigo que se impresionó con estas ideas ya que piensa que es una de las señales. Federico me fabricó un reloj especial que estaría mostrando lo que Federico llama, “La Hora Definitiva.”
Yo le hice caso a mi esposo y uso el nuevo reloj, pero ya estoy teniendo problemas con la escuela de mis hijos porque la hora que tengo en mi reloj especial no coincide con él de la maestra y en varias oportunidades me he perdido programas como La Comai y Al Rojo Vivo que me gustan mucho.
Federico se ve muy agotado ya que por las noches después del trabajo, se queda hasta como las tres de la mañana contando los segundo en un reloj normal y comparándolo con el que el inventó.
Lo malo de esto es que ha estado hablando de sus ideas con los vecinos del barrio y ya le tienen sobrenombres como “Cronometrín,” o el “Dr. No, y el se pone muy triste.
Yo no se si usted me puede aclarar este punto, lo de los relojes y la hora más corta que me tienen más confundida que simpatizante republicana después de ver el debate de la Blanca Nieves y los Siete Enanitos.
Sinceramente y siempre a su servicio,
Diana
Respuesta
Estimada Diana:
Te agradezco el alerta acerca de la vacuna en contra del flu que nos puede proteger de estos catarros más peligrosos que una convención de pandilleros. Afortunadamente y dada mi juventud, puedo esperar todavía, pero te insto a ti y a personas de la tercera edad (adultos mayores) a dejarse pinchar para evitarse problemitas durante este invierno que parece será mas frío que beso de pingüino.
Con respecto a la peculiaridad de tu esposo Federico, pienso que es un caso de cuidado, ya que medir el tiempo, establecer un día de 24 horas y que todos se pongan de acuerdo para que este sea el sistema cronológico, no ha sido cáscara de coco mija.
La hora tiene que ver con el movimiento de rotación de la tierra y salvo que este acto de girar sea más lento o mas rápido, podríamos entonces conversar. Siempre leo estudios científicos y la revista, “Astronomía para Idiotas,” y no he visto nada que siquiera insinúe cambios tan drásticos como los de rotación y traslación del planeta.
Es por este motivo es que te pido para comenzar, que no le sigas la corriente ni animes a Federico con sus investigaciones. A veces la gente que se involucra demasiado con los números, termina confundiéndose y comienzan a discutir la existencia del valor relativo del número 0, y allí si que estamos en problemas.
Por si acaso, consulta con tu compañía de seguro medico para investigar acerca de los derechos a servicios siquiátricas y de este modo ponerte el parche antes de la herida.
Los únicos cambios de hora que yo conozco es cuando se varía el reloj para los periodos de ahorro de energía, antes del invierno y del verano, pero nada como eso de que las horas fueran más cortas.
Otro ejemplo de este posible fenómeno es el de esos relojes chinos que venden en WalMart que se atrasan o adelantan sin que puedas hacer nada ni reclamar.
También hay tipos que nacen con el reloj marcando atrasado y a los que les gusta dormir tiempo extra, pero no son personas serias.
El caso de tu esposo puede ser muy delicado y por lo tanto haz las consultas pertinentes con tu doctora primaria para que Federico deje de andar transmitiendo bobadas y se gane merecidamente el titulo de craqueao.
Sinceramente,
Tu tía Julia








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