Querida Tía: Mis saludos desde esta pujante comunidad de Meriden donde habemos muchos fanáticos de la música folklórica de Montaña Adentro que ya estamos preparando el guiro y las maracas para las próximas navidades que se avecinan rápidamente.
Mi esposo no es de Meriden sino que del hermoso pueblo de Bristol, le gusta mucho tocar guitarra y no se pierde el programa de la estación WAPA en que hay presentaciones musicales que se las recomiendo con trovadores como “El ruiseñor de la Perla,” “Tico y su trío Los Desplegados,” y otros.
Lamentablemente, mi esposo está enfermo de los riñones y estuvo afectado por unos cólicos que le hicieron ver brujas en bikini. ¡Pobre hombre! Estábamos hablando en la cocina acerca de este asunto de los endosos republicanos, cuando de repente se lanzó al suelo y comenzó a revolcarse gritando, ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Yo pensé que era una nueva canción o un baile, pero era el dolol. Ahora estará varios días, quizás semanas en el hospital ya que los cirujanos temen que haya que extirparle un riñón.
Lo que está sucediendo tía, es que estamos teniendo problemas con los visitantes ya que algunos se quedan por mucho tiempo y otros, como mi cuñado que dice que estuvo en pre medica en Santo Domingo, se pone a discutir con los médicos y a fastidiar con las enfermeras y enterarse de las medicinas que le dan a mi esposo.
A este punto, la situación se hace insostenible ya que como no hay limites para que los pacientes reciban visitas, mi esposo está constantemente abrumado por familiares y amistades que van a verle y que ni siquiera llaman previamente para setear una cita.
Yo me alegro mucho de la preocupación de la gente, pero en mi casa el teléfono no para de sonar y hay un detalle que quisiera compartir con usted.
El otro día llamó una mujer que tenía la voz ronca y que preguntó, “Mira, podría hablar con papito.” Usted entenderá como me puse yo y pa’seguida le pregunte que quien *%$^#& era ella. La tipa como que se enconchó y me cortó, sin embargo mi teléfono registró su número y llamé de inmediato para aclarar el lío. Me respondió la misma mujer que me dijo que se había equivocado de número.
Sin embargo una de mis comadres estaba el sábado en el hospital visitando a German y dice que cuando llegó, estaba sentada en la cama una tipa con mini falda que tenia la voz ronca. Apenas se asomó en la puerta con su sobrino, la mujer se paró, le dio un beso en la frente a mi esposo y le dijo, “que te mejores papito.”
Yo he tenido ganas de confrontar a German, pero el médico me ha advertido que no puede pasar sobresaltos ya que le puede subir la presión o darle un infarto. Cuando he llamado al teléfono de la ronca, ahora hay un mensaje que dice que no pueden responder porque están ocupados.
La preocupación por la enfermedad de mi esposo, el problema con las visitas, y el caso de la ronca misteriosa me tienen mas confundida que candidato republicano y me estoy cansando.
Por favor, responsa mi carta porque Dios se lo agradecerá, y yo también.
Corina
Respuesta
Querida Cori:
Entiendo perfectamente este asunto que es más delicado que bailar zumba con taco alto. Primero, veremos la parte positiva de este rollo que me parece te está afectando seriamente el funcionamiento de las neuronas.
Por lo visto, tu esposo y tu familia son personas “muy queridas,” como dicen los colombianos; y la cantidad de visitas son nada mas ni nada menos que un reflejo palpable de cariño y de preocupación infinita y genuina acerca de la salud de papi.
El problema esta en lo difícil que es controlar la aparición de los visitantes que llegan a la hora que pueden y que para ir, deben hacer sacrificios tales como gastar gasolina, pagar el estacionamiento, caminar desde allí hasta el hospital, y perderse un programa de “La Comay.” o el nuevo capitulo de la telenovela “Te pillé con las manos en la calabaza de Nini.”
En este aspecto lo que puedes hacer es hablar con las enfermeras y pedirles que le digan a los visitantes, y esto es para que tú no parezcas incordia, que debido el delicado estado de salud del enfermito, las visitas no se pueden extender mas de 30 minutos y que se pueden llevar a cabo solo los miércoles, viernes y domingo ya que los otros días está en tratamiento o exámenes que le dejan más cansado que acordeón de ciego.
Con esto, tú podrás poner algo de control al asunto ya que cuando una está enferma, no le huelen ni las azucenas. Por otra parte, tanto el diagnóstico, tratamiento, o medicamentos de tu esposo son asuntos confidenciales y la única persona que puede tener esa información es el paciente y en este caso tú, que eres la esposa.
En otras palabras ningún averiguado o averiguada, personas conchudas, o gente que busca información solo para controlar; debe tener acceso a cuestiones médicas. Nuevamente, habla con la enfermera principal y dile que no le den información a nadie.
Con respecto a la ronca, es difícil saber que es lo que hay, Papi quizás tiene amigas en el trabajo, pero usualmente estas se identifican o van a verle con otra amiga, el esposo, o una prima. Yo diría que no te apresures y que esperes ya que en estos momentos papi está a mal traer y no podría, aunque quisiera, bailar bachata.
Tú debes cuidarte ya que lidiar con un enfermo es estresante de por si y debes estar bien para ayudar a papi.
Espero que se recupere, que el riñón de papi comience a funcionar nuevamente, y que en el futuro pueda hacer una vida normal. Buena Suerte.
Tía Julia








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