Querida Tía: Soy uno de sus asiduos lectores y le enviamos nuestros cordiales saludos desde la que podríamos llamar la capital de Connecticut y me refiero a la ciudad de Bridgeport. Yo sé que esta afirmación no le agradará mucho a gente de Hartford ni de New Haven, pero este es nuestro sentir más profundo.
Aunque el tema del apagón de sus últimos consejos me pareció muy acertado ya que esto fue algo grande; como que a este punto y cerca de la fiestas de fin de año, a la gente le está cansando. Es más, mi esposa cada vez que se habla de tormentas, ventoleras, huracanes, y nevadas, comienza a juntar agua y comprar alimentos en conservas.
También invirtió dinero adquiriendo sacos de dormir para toda la familia y una tienda familiar con protección contra el frío que nos contó más de $1,500 billetes. Ya nos metimos en una deuda para un generador y con todos estos gastos ya llevamos casi $5,000 billetes en gastos preventivos y como van las cosas, no hay lay-away que resista.
Yo he tratado de distraerla, pero cuando ve esos camiones gigantes recogiendo ramas, se acuerda de los días sin luz ni agua caliente y comienza con la historia de que se quiere ir para Puerto Rico a una montaña alta, construirse con nuestros ahorros una casa de piedra con fierro reforzado, y preparar un bote salvavidas para el caso de que venga el diluvio.
He tratado de convencerla de que nada más va a pasar y que ya las compañías están más preparadas para un invierno que dicen que viene más feo que un truck por abajo, pero que no tendremos el problemita de que todo Connecticut se quede a oscuras.
Por ese motivo yo les recomendaría que pararan lo del apagón para que sus lectores descansen del tema, aprovechen estos días soleados y tranquilos sin preocupaciones y de aquello que “podría” pasar.
Pienso que deberíamos animar las actividades navideñas para que nos ayuden a crear buenas vibraciones en nuestras comunidades, y como La Voz llega a todas las ciudades del Estado y también a Massachusetts, no se compra ni se vende, y es el único periódico que crea esta conexión, lo que podamos hacer para alegrarnos en estos momentos de crisis económica y ambiental es muy importante.
Para dar un ejemplo, les envío un aguinaldo navideño de mi inspiración con una letra pícara para sacar sonrisas y olvidar las crisis y penas.
El tema se llama “Con un fogón y un caldero no le tema al apagón”
Ya llegan las Navidades
Asustao anda el lechón
Porque sabe que Ramón
No se queda en nimiedades.
No existen calamidades
Aunque esté nevando malo
Igual nos damos el palo
A nombre de nuestro Señor,
Y prendemos un fogón
Para cortar por lo sano.
Comeremos chicharrón
Y pasteles sazonados,
Con el vecino del lado
Y mi comadre Ruperta,
Que ya viene por la puerta
Con morcillas y gandules,
Un caldero de arroz con dulce,
Y un hermoso pavochón
Celebrando Navidades,
¡Olvídese del apagón!
De antemano, le deseo un feliz día de Acción de Gracias.
Tiburcio Merced
Respuesta
Querido Tiburcio:
Te encuentro toda la razón, pero también se debe aceptar el hecho de que la gente tiene necesidad de ventilar sus emociones y prevenir el futuro. Para eso, nuestra columna esta siempre abierta a sugerencias.
El cambio global sea provocado por la Niña o el Niñito, parece ser una realidad y lo que hace tu esposa es más atinado que ponerle techo a una casa. Las mujeres tenemos el hábito de pensar en el futuro y en el bienestar de nuestras familias por lo cual esta haciendo lo que nos recomendaban nuestras abuelas: ponerse el parche antes de la herida.
También es cierto que los boricuas, dominicanos, haitianos, y chilenos las hemos pasado dura por esto de la naturaleza y hay que aprender de las lecciones y lo que nos enseñan estas experiencias.
Lo positivo de este periodo es que en muchos casos las familias se han unido mucho más que lo que estaban antes del apagón, se ha confraternizado con los vecinos, y estas buenas prácticas tendrían que continuar.
Por ahora, demos las gracias por estar vivos y para que continuemos enfrentando el futuro en unidad y fraternidad, paremos el bochinche en contra de otros, y compartamos un abrazo por lo que hemos superado en este año.
Dile a tu esposa que la felicito por sus planes, pero que tenga cuidado con esto de las casas en montañas altas ya que pueden quedar aislados y deberán sacarlos con helicópteros.
Aprovecho de recordarles que en caso de apagones y frío intenso el alcohol no es lo más conveniente y es mejor reemplazarlo con un asopao.
Veremos si es posible publicar tu aguinaldo que me parece de buen tono y muy apropiado para elevar el ánimo.
Con respecto a la capital del Estado, es mejor que la dejemos en Hartford para evitar enemistades.
Saludos y abrazos,
Tía Julia








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