Tía Julia: Mi esposa y yo trabajamos duramente, y tenemos dos hijos pre adolescentes que chavan el parto como si fuesen niños chicos ya que andan siempre pidiendo cosas, especialmente ahora para las fiestas.
Estábamos calculando con Tamisha, mi esposa, lo que gastaríamos en regalos solamente con la familia inmediata y nos hemos dado cuenta de que no podremos satisfacer los deseos de familiares cercanos y amigos.
Esto se debe al problema de la disminución de nuestro poder adquisitivo ya que entre dos tarjetas de crédito que usamos para las emergencias y las cuentas, nos sentimos como si no estuviésemos trabajando y dependiendo de la ayuda publica.
A mi cheque semanal yo lo bautice como “la cebolla” ya que cada vez que lo miro me dan deseos de llorar porque me cortaron las horas de trabajo cuando mi jefe dijo que había bajado el poder adquisitivo debido a un déficit de ventas en la tienda donde se venden partes y accesorios para los automóviles.
Nos hemos fijado que la gente prefiere amarrar el tubo de escape con alambres, que comprar uno nuevo debido a lo que mi jefe denomino, la falta de poder adquisitivo.
Yo estoy viendo la forma de conseguir un trabajito bobo de esos que hay en los cines o en Wallgreen para mejorar la situación, ya que nuestra lista de regalos asciende a $1,450 dólares y solamente tenemos $600 debido a “la disminución de nuestro poder adquisitivo.”
Hemos estado explorando con nuestros hijos la posibilidad de regalos baratos, pero no quieren ceder ya que uno desea un TV plasma para su dormitorio, y el otro un aparato que se denomina LPX-548 que es para esos juegos en el computador.
Hemos hecho una lista de regalos extra familiares y aunque tratamos de reducirlos, incluye el regalo para mi mai, mi suegra y tres hermanas menores de mi esposa que ya le pidieron el pronto para otro plasma.
Ya no queremos usar las tarjetas de crédito porque estamos endeudados hasta el 2016.
Por favor aconséjenos que nos estamos comiendo un cable. Sinceramente,
Augusto
Respuesta
Querido Augusto:
Realmente lo que le sucede a muchos de nosotros y nosotras que trabajamos duramente, es ver como los chavos que ganamos con sacrificio no dan para nada. El otro día se me ocurrió invitar a mis sobrinas al cine de la New Park y se trajeron una amiga. Solamente en las entradas se me fueron $40 billetes y $25 en pop corn y refrescos. Por supuesto que ninguna colabora ya que los país no le dan chavos y la tía es la que paga.
Estamos sufriendo un alza constante de precios de los bienes de consumo habitual mientras que el poder de compra de los consumidores, al que tu muy bien denominas “poder adquisitivo,” disminuye constantemente.
Creo que ha llegado la hora de que nuestros hijos e hijas tomen conciencia de que hay una crisis y que por lo tanto no podemos continuar con el tipo de gastos en cosas que no sean imprescindibles. Desafortunadamente, los anuncios comerciales y el sentido de competencia que se ha inculcado entre los jóvenes por “objetos,” crean estas tendencias a gastar.
Creo que es un exceso un televisor plasma para una habitación ya que pronto el otro hijo te va a pedir lo mismo. Me gustaría saber si estos jóvenes dan pie con bola en la escuela o si cooperan en la casa. En nuestras comunidades se ha hecho creer a los muchachitos que son unos reyecitos o reyecitas y que se lo merecen todo sin haber dado un tajo.
Creo que ustedes están en lo correcto en hacer un presupuesto y mantenerse en eso sin la ayuda de las famosas tarjetitas que son “pan hoy y hambre mañana,” como decía un poeta. La ropa es algo imprescindible y también los artículos escolares, incluidos computadores. No debieran gastar en cada joven más de $200 dólares…y con cuidado.
De los padres depende crear una conciencia educacional acerca de dos conceptos importantes: “lo que se desea, versus lo que se necesita.” El día en que lleguemos a un equilibrio en esto, habremos dado pasos importantes para progresar.
Suerte, y como dije, no aflojen un centavo mas allá del presupuesto.
Felices fiestas y que pasen unas hermosas navidades.
Vuestra tía que os quiere.








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