Quizás. Pero no por falta de sensibilidad, sino por exceso de máquinas.
Yo extraño la cálida voz de esas vendedoras de telemercadeo que todas las tardes -entre cinco y diez de la noche- me llamaban para venderme productos que jamás necesité.
Gracias al telemercadeo, compré 144 rollos de un papel higiénico –doble hoja- muy divertido, donde uno se lustra el trasero con crucigramas, rompecabezas y poemas.
Gracias a esas llamadas, mi canario ya es el feliz poseedor de un seguro de vida y hasta me encimaron un manual para que el pajarraco aprenda a trinar el “waca waca”, con acento japonés.
Gracias a esas ofertas, ajusto tres años pagando el “curso acelerado de inglés con supositorios” que me prometió el milagro de convertirme en bilingüe (de la noche a la mañana).
Gracias a una de esas irresistibles ofertas, resulté donando cien dólares (deducibles de impuestos) para ayudar a una tal fraternidad de policías retirados del servicio, para que paguen un abogado que los defienda.
Hoy todo es diferente.
Ya no llaman simpáticas vendedoras de verdad (esas de carne, hueso y sustancia). Ahora las voces salen de los riñones de unos antipáticos computadores.
Si tú insistes en hablar con una persona de verdad-verdad, para que te explique cómo diablos se prepara esa receta de “chilaquiles verdes” que compraste en una “tienda del dólar”, seguro que no te contesta una “María” en México.
La voz que te responde se origina en un pueblo de la India, donde una tarada te explica (en un inglés tan enredado como el del gobernador de California) cómo diablos se mezclan en Calcuta una docena de tortillas de maíz, con media taza de queso fresco, 12 tomates verdes, 3 rajas de chile serrano, 2 dientes de ajo y 1 rama de epazote.
En estos días me contaron de la existencia de otro servicio de llamadas, que –sin duda- es el mejor entre todos.
Con música grupera de fondo, una voz melodiosa te sopla al oído:
Gracias por llamar al “Servicio Humanitario de Protección de los Derechos de los Inmigrantes”
Recuerde que por razones de calidad esta llamada será grabada.
Al escuchar el pito, grabe su nombre (biip)
Ahora diga lentamente el nombre de sus familiares, sin documentos, que viven con usted (biip).
Finalmente grabe las coordenadas donde se encuentran escondidos, incluyendo el celular de donde llama (biip)
Gracias por su valiosa información. Advertimos que los datos que acaba de suministrar son totalmente confidenciales, y sólo serán compartidos con la Migra y la Patrulla Fronteriza.
Por favor, señala ahora qué quieres que hagamos por ti y por tu familia:
Si deseas ser deportado ahora, marca 1.
Si el grupo a ser deportado lo conforman más de diez, marca 2.
Si al ser deportado dejas abandonados a tus hijos nacidos aquí, marca 3
Ten paciencia. Recuerda que esta información podría tomarse tres minutos en ser procesada.
Si deseas agilizar tu deportación, marca este “código”: “sb1070”.
Si deseas permanecer por más tiempo en este país, contacta la cárcel de tiendas del condado Maricopa, marcando este “código”: “sheriff Arpaio”
Gracias por confiar en nosotros. Un oficial te visitará en pocos minutos para interrogarte sobre la calidad de nuestros servicios.
Advertencia: Toda la información que suministres (y la que no suministres) será utilizada en tu contra.
Que tengas un lindo día y, por favor, escóndete.
VERBATIM
La obra maestra de la injusticia es parecer justo, sin serlo.
(Platón - Filósofo griego (427 a 347 Antes de Cristo)
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