Hay que detener tanta protesta callejera, pero ¿cómo? En muchos países las autoridades aprovechan que la subversión juvenil posee una propiedad química: es soluble en agua.
Así que cada vez que los adolescentes se rebelan, pues sacan unos carros que lanzan potentes chorros de agua. Los chicos se divierten como sardinas en el show de la ballena en el “Seaquarium”, y se largan a sus casas a secarse. Mira en la tele las protestas de los estudiantiles en Chile: todos los días transmiten las mismas noticias, de los mismos estudiantes, lavados con los mismos chorros de agua. Ahora los estudiantes chilenos van a clases sin bañarse, porque todas las tardes el gobierno les da un baño gratis.
¿Funcionará este sistema en Estados Unidos?
¡No!
En América nada es gratis. A los que protestan no hay que darles un baño, sino restringirles el acceso al baño.
Según la Cadena FOX, los indignados de Wall Street son “una horda de hippies malolientes”.
Pues la brillante idea es que la policía les restrinja el acceso a un baño. En horas empezarán a oler tan frondio, que no se aguantarán ni ellos mismos. En lo único en que los millonarios del 1%, se parecen a los indignados del 99%, es que el 100% necesitamos ir al baño.
La única diferencia es que si un ejecutivo de Wall Street está urgido de aligerar su intestino pues cuenta con cómodos tronos de porcelana para hacer sus necesidades. En contraste, los del 99% deben aguantar hasta encontrar en qué lugar del parque Zuccotti les permiten hacer pipí.
Recuerda: la Primera Enmienda te garantiza tu derecho a protestar, pero la Constitución no te garantiza que puedas levantar la pata y hacer chichí en un parque. Ese derecho sólo lo disfrutan los perros, que tienen licencia para mear donde sienten ganas.
¿Y si los dueños de los restaurantes también se indignan y no les prestan los baños a los manifestantes? Pues se ahoga la protesta.
Si piensas unirte a las protestas en Wall Street, van nueve consejos para que disfrutes de esa experiencia:
1. No consumas café, sodas o cualquiera otra bebida diurética, 48 horas antes de la protesta.
2. Evita comidas picantes o frutas que te pudieran aflojar el estómago.
3. A una milla de distancia del parque Zuccotti realiza una parada técnica, para aligerar la vejiga.
4. Si padeces de incontinencia o goteo, ármate con una provisión de pañales para adultos. (Si los del “tea party” protestaron contra la “reforma a la salud”, armados con rifles de asalto, pregúntale a la autoridad si puedes ir armado de una bacinilla de porcelana, portátil)
5. Si protestas porque no aguantas más abusos, recuerda que aguantar tiene su límite. (El límite que aguanta una vejiga es 2.5 litros, máximo)
6. Mantén 10 dólares como reserva. Cada vez que sientas deseos de ir al baño, las cafeterías del sector prestan el baño si consumes un mínimo 10 dólares.
7. Comparte tus experiencias. Pregúntenles a los del “tea party” cómo hicieron ellos para controlar sus patrióticas vejigas, durante sus alegres manifestaciones.
8. Si además de ser indocumentado, tienes cara de indocumentado, no asomes tus narices a cinco millas de las manifestaciones.
9. No protestes por la falta de un baño… eso no hace parte de tus derechos civiles.
VERBATIM
“Cometer el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cobardes a los hombres”
Abraham Lincoln.








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